Cuidar los ojos de la luz fuerte
Lo que vas a aprender
- Describir las precauciones frente a la luz del Sol, los láseres, los espejos y las linternas potentes.
- Explicar por qué cada precaución protege los ojos, usando lo que sabemos de la luz.
- Decidir qué hacer en una situación de todos los días con luz fuerte.
- Elegir dónde poner una lámpara para leer y escribir con buena luz.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
En el recreo, un niño saca un espejito y manda el reflejo del sol a las caras de los demás. Otra niña dice: «Con mis gafas oscuras sí puedo mirar el Sol». ¿Qué les dirías?
Hoy vas a aprender a cuidar tus ojos de la luz fuerte. Y vas a saber por qué cada regla los protege.
Explicación
¿Por qué la luz fuerte puede hacer daño?
Los ojos necesitan luz para ver. Pero son delicados.
Ya sabes que la luz viaja en línea recta. Si miras de frente una luz muy fuerte, toda esa luz entra derecho a tus ojos. Eso los puede dañar, aunque no duela en ese momento. Por eso las reglas se cumplen siempre, no solo cuando molesta la luz.
Las reglas del Sol
- Nunca mires el Sol. Ni un ratico. Ni al amanecer ni al atardecer. Ni cuando hay nubes.
- Ni siquiera con lentes oscuros. Las gafas de sol sirven para caminar en un día de sol. No sirven para mirar el Sol.
- Nunca mires el Sol con una lupa, unos binoculares ni a través de nada. La lupa junta la luz del sol en un puntico muy brillante y caliente. Nunca uses una lupa al sol.
Espejos, láseres y linternas
- No reflejes el sol con un espejo, ni hacia otra persona, ni hacia ti, ni hacia los carros. El espejo cambia la dirección de la luz: puede mandar el sol directo a unos ojos.
- Un puntero láser no es un juguete. Su luz es una línea delgada y muy fuerte. Nunca lo apuntes a personas, animales, carros, buses, motos ni aviones. Si encuentras uno, entrégaselo a un adulto.
- No mires de frente una linterna potente ni el flash de un celular, y no se los apuntes a la cara a nadie.
Si una luz fuerte te da en los ojos: ciérralos, voltea la cara y avisa a un adulto.
Tres cosas que nunca se hacen: mirar el Sol (ni con lentes oscuros), apuntar un láser a una persona y reflejar el sol con un espejo hacia los ojos de alguien.
Buena luz para leer y escribir
Para leer y escribir también hay que cuidar los ojos:
- Que haya suficiente luz. No leas a oscuras.
- Que la luz no te dé de frente en los ojos. La lámpara alumbra el cuaderno, no tu cara.
- Que la mano no tape la luz. Si escribes con la mano derecha, pon la lámpara a tu izquierda. Si escribes con la izquierda, ponla a tu derecha.
- Junto a la ventana hay buena luz de día, pero que el sol no te dé directo en el cuaderno.
Vista desde arriba de una niña que escribe con la mano derecha. Con la lámpara a la izquierda, la luz llega a todo el cuaderno. Con la lámpara a la derecha, la mano tapa la luz y queda una parte oscura donde escribe.
Ejemplo resuelto
Las gafas oscuras no bastan
Valeria tiene gafas de sol nuevas. Dice: «Con estas gafas puedo mirar el Sol un ratico». ¿Qué le explicas?
Ver la solución paso a paso
Las gafas de sol bajan un poco la luz para caminar cómodo en un día de sol.
Pero el Sol es una luz fuertísima. Aunque las gafas la bajen, entra demasiada luz derecho a los ojos.
El daño puede pasar aunque no duela. Un ratico también cuenta.
Respuesta: Que nunca se mira el Sol, ni un ratico, ni con gafas oscuras, ni con lupas ni binoculares.
Ejemplo resuelto
La lámpara del rincón de tareas
Martín escribe con la mano derecha. Tiene una lámpara para su rincón de tareas. ¿Dónde la pone?
Ver la solución paso a paso
La luz viaja en línea recta. Si algo se atraviesa, la luz no pasa.
Si la lámpara está a la derecha, la mano derecha queda entre la luz y el cuaderno. Tapa la luz justo donde escribe.
Si la lámpara está a la izquierda, la luz llega al cuaderno sin pasar por la mano.
La lámpara debe alumbrar el cuaderno, no la cara de Martín.
Respuesta: A su izquierda, alumbrando el cuaderno y no los ojos.
Ejemplo resuelto
¿Por qué la lupa al sol es peligrosa?
Andrés vio en un video que con una lupa al sol se puede quemar una hoja. Quiere probarlo en el patio. ¿Por qué no debe hacerlo?
Ver la solución paso a paso
La lupa recoge la luz del sol que le cae encima y la junta toda en un puntico.
Ese puntico queda muy brillante y muy caliente: por eso quema la hoja.
Para apuntar, Andrés tendría que mirar el puntico. Sería como mirar un pedacito de Sol: esa luz entra derecho a los ojos.
Respuesta: Porque el puntico de la lupa quema y su luz daña los ojos. Nunca se usa una lupa al sol.
Práctica
Tu hermanito quiere quemar una hoja con una lupa al sol. ¿Qué le dices?
La lupa junta toda la luz del sol en un punto. Ese punto quema, y mirarlo es como mirar un pedacito de Sol. Nunca se usa una lupa al sol.
Jugando, tu primo te apunta a la cara con una linterna potente y la luz te da en los ojos. ¿Qué haces?
La luz viaja en línea recta: si miras la linterna, toda su luz entra derecho a los ojos. Al cerrarlos y voltear la cara, la luz ya no entra. El adulto ayuda a que el juego pare.
Marca las acciones que cuidan los ojos.
Marca todas las que apliquen.
Cuidan los ojos la lámpara al lado contrario de la mano, entregar el láser y cerrar los ojos ante la luz fuerte. Mirar el Sol con gafas oscuras y reflejar el sol hacia un carro ponen en peligro los ojos.
En el recreo, Mateo hace tres cosas: apunta un puntero láser a un perro, refleja el sol con un espejito hacia un bus y alumbra el piso con su linterna. ¿Cuál de ellas no pone en peligro los ojos de nadie?
El láser puede llegar a los ojos del perro, y el espejo puede mandar el sol a los ojos del conductor del bus. Alumbrar el piso no le manda luz fuerte a nadie a los ojos.
Juliana dice: «Si me pongo gafas de sol muy oscuras, puedo mirar el Sol». ¿Qué es lo correcto?
Las gafas de sol no protegen para mirar el Sol. Su luz es tan fuerte que puede dañar los ojos aunque no duela.
Camino a la escuela, Felipe encuentra un puntero láser que todavía prende. ¿Qué debe hacer?
El láser da una luz muy fuerte en línea recta. Si llega a unos ojos, los puede dañar. No es un juguete: se entrega a un adulto.
En el recreo, Samuel saca un espejito y quiere mandar el reflejo del sol a la cara de sus compañeros. ¿Qué le dices?
El espejo cambia la dirección de la luz del sol. Puede mandarla derecho a unos ojos. Con espejos nunca se refleja el sol.
Daniela escribe con la mano izquierda. ¿Dónde pone la lámpara de su escritorio?
La luz viaja en línea recta. Con la lámpara al lado contrario de la mano que escribe, la mano no tapa la luz del cuaderno.
Reto
¿Cuida los ojos o los pone en peligro? Lleva cada acción a su canasta.
Piensa si la luz fuerte llegaría derecho a unos ojos.
Reto
Completa las reglas para cuidar los ojos.
Elige la palabra que hace segura cada regla.
Reto
Abre el candado de los ojos sanos.
Cada respuesta es un número del 0 al 9.
Cierre
En resumen
La luz muy fuerte que entra derecho a los ojos los puede dañar, aunque no duela en ese momento.
Nunca se mira el Sol: ni un ratico, ni con lentes oscuros, ni con lupas ni binoculares.
Nunca se refleja el sol con un espejo ni se apunta un láser a personas, animales o carros.
Si una luz fuerte te da en los ojos: ciérralos, voltea la cara y avisa a un adulto.
Para leer y escribir, la lámpara va al lado contrario de la mano que escribe y alumbra el cuaderno, no los ojos.
Vocabulario
- Luz directa
Luz que va derecho de la fuente a los ojos, sin rebotar en nada.
- Láser
Aparato que da una luz en una línea muy delgada y muy fuerte. No es un juguete.
- Lupa
Lente que agranda lo que miras. Al sol, junta la luz en un punto muy brillante y caliente.
- Precaución
Algo que hacemos antes para evitar un daño, como mirar a los dos lados antes de cruzar la calle.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Lea la situación del espejito en el recreo y la de las gafas oscuras. Pida que levanten la mano si creen que con gafas oscuras se puede mirar el Sol. No corrija todavía.
- Explicación · 15 min — Lea las reglas con la figura de los tres avisos. Para cada regla, pregunte qué sabemos de la luz que la explica (viaja en línea recta, el espejo cambia su dirección). Resuelva los tres ejemplos.
- Práctica · 20 min — Por grupos, armen el cartel de reglas del salón con dibujos. Luego prueben con una lámpara de pilas en el pupitre: a la izquierda y a la derecha de quien escribe, y miren dónde queda oscuro. Nadie sale al sol con espejos ni lupas. Después, las preguntas y los retos.
- Cierre · 5 min — Vuelva a preguntar lo de las gafas oscuras y compare con la votación del inicio.
Preguntas para el salón
- ¿Por qué no sirve mirar el Sol solo un ratico?
- ¿Qué tienen que ver los espejos de la clase pasada con cuidar los ojos?
- ¿Dónde está la mejor luz del salón para leer?
Errores típicos
- Creer que con gafas de sol o lentes oscuros se puede mirar el Sol. Explique que las gafas de sol sirven para caminar en un día de sol, no para mirarlo. Repita la regla cada vez que salgan al patio.
- Creer que mirar el Sol un ratico, al atardecer o con nubes no hace daño. Insista en que el daño puede pasar sin dolor. La regla no tiene excepciones: el Sol no se mira nunca.
- Tratar el puntero láser como un juguete. Si en el salón aparece uno, recójalo. Explique que su luz es una línea delgada y muy fuerte que va derecho a donde se apunte.
- Poner la lámpara del lado de la mano que escribe. Pruebe en un pupitre con una lámpara de pilas a cada lado y pida que digan dónde queda oscuro el cuaderno.
Tarea sugerida
Con un adulto, revisar el lugar donde haces las tareas: ¿hay buena luz?, ¿la lámpara está al lado contrario de la mano con que escribes?, ¿te da en los ojos? Contarle a la familia tres reglas para cuidar los ojos de la luz fuerte. Nunca mirar el Sol para comprobar nada.