Lenguaje 3.º

¿Quién cuenta la historia?

45 min · DBA 3

Lo que vas a aprender
  • Decir quién cuenta una historia y señalar las palabras del texto que lo muestran.
  • Distinguir un texto contado por un personaje («yo», «mi») de uno contado por alguien que habla de otros («él», «ellos»).
  • Comparar dos textos que cuentan el mismo hecho con voces distintas.

Para qué

¿Para qué sirve esto?

Toda historia tiene una voz que la cuenta. A veces esa voz es de alguien que estuvo ahí y vivió lo que pasó. Otras veces es de alguien que mira desde afuera y nos cuenta lo que les pasó a otros.

Hoy vas a leer dos textos sobre el mismo paseo. Los dos cuentan casi lo mismo. Pero no los cuenta la misma voz. Vas a descubrir quién habla en cada uno y qué palabras te lo dicen.

Explicación

La voz que cuenta

La voz que cuenta una historia se llama narrador. No es lo mismo que el autor, que es la persona que escribió el texto. El narrador es quien habla dentro del cuento.

Mira estas dos oraciones:

  • «Yo encontré una piedra brillante en la quebrada.»
  • «Dayana encontró una piedra brillante en la quebrada.»

En la primera, quien cuenta es el mismo que encontró la piedra. Lo sabes por la palabra «yo». En la segunda, quien cuenta no es Dayana. Es alguien que nos dice lo que hizo ella.

Ahora lee el cuento de Samuel. Mientras lees, pon el dedo en cada «yo», «me» y «mi» que encuentres.

Lectura · cuento

Mi primera pesca en la ciénaga

  1. Me llamo Samuel y vivo en un pueblo a la orilla de la ciénaga. Un sábado, mi abuelo Efraín me despertó cuando todavía estaba oscuro. —Hoy vienes conmigo a pescar —me dijo.

  2. Yo me puse las botas y le ayudé a cargar la atarraya. Bajamos hasta la canoa, que estaba amarrada a un tronco. Mi abuelo remaba despacio para no espantar los peces.

  3. Cuando salió el sol, el agua se puso de color naranja. Mi abuelo tiró la atarraya y la red se abrió como una falda redonda. Yo la quise tirar también, pero se me enredó en los pies y casi me caigo de la canoa.

  4. —Tranquilo, mijo —dijo mi abuelo, y se rio bajito—. A mí me pasó lo mismo cuando tenía tu edad.

  5. Él me enseñó a doblar la red sobre el brazo y a soltarla con un giro. Lo intenté cuatro veces. A la quinta, la atarraya cayó abierta y sacó dos bocachicos plateados.

  6. De regreso, yo iba callado, mirando los peces en el balde. En la casa, mi abuela preguntó quién los había sacado. Mi abuelo me puso la mano en el hombro y no dijo nada. Yo levanté la mano bien alto.

Las palabras que delatan al narrador

En el cuento de Samuel, el que cuenta es un personaje. Habla de lo que le pasó a él mismo. Por eso usa palabras como yo, me, mi y conmigo. Esas palabras son pistas: te dicen que el narrador está dentro de la historia.

Fíjate también en cómo nombra a los demás. No dice «Efraín remaba». Dice «mi abuelo remaba». Solo Samuel puede decir «mi abuelo» de Efraín. Esa es otra pista.

Ahora lee el segundo texto. Cuenta el mismo paseo, pero lo cuenta otra voz.

Lectura · cuento

El paseo de Samuel y don Efraín

  1. Un sábado muy temprano, don Efraín despertó a su nieto Samuel para llevarlo a pescar a la ciénaga. Ellos bajaron hasta la canoa con la atarraya.

  2. El abuelo tiró la red primero. Samuel quiso hacer lo mismo, pero la red se le enredó en los pies. Don Efraín se rio bajito y le contó que a él le había pasado igual de niño.

  3. Después le enseñó a soltar la red con un giro. El niño lo intentó varias veces, hasta que sacó dos bocachicos.

  4. En la casa, la abuela preguntó quién los había pescado. Samuel levantó la mano bien alto. Su abuelo sonrió.

Alguien que cuenta lo que les pasó a otros

En el segundo texto nadie dice «yo». El narrador nombra a los personajes por su nombre: Samuel, don Efraín. Cuando habla de los dos juntos dice ellos. Cuando habla de uno solo dice él, ella, su. Este narrador no pescó ni se enredó con la red. Cuenta lo que hicieron otros.

Hay una diferencia más. Samuel nos dice cómo iba él: «yo iba callado». Un narrador así cuenta desde adentro lo que vivió. El narrador del segundo texto mira desde afuera. Este narrador solo cuenta lo que hicieron Samuel y su abuelo: no nos dice cómo iba Samuel por dentro. Un narrador de afuera también podría contarlo, si quisiera; este no lo hace.

Cómo descubrir quién cuenta

  1. Busca las palabras «yo», «me», «mi» o «nosotros» fuera de los diálogos. Si están, cuenta un personaje.
  2. Si no están, y los personajes se nombran con «él», «ella», «ellos» o por su nombre, cuenta alguien que habla de otros.
  3. Cuidado con los diálogos. Cuando un personaje habla entre rayas, puede decir «yo» aunque el narrador sea otro. En el segundo texto no hay rayas, pero en el primero el abuelo dice «A mí me pasó lo mismo». Ese «mí» es del abuelo, no del narrador.

Ejemplo resuelto

Descubrir quién cuenta el primer texto

¿Quién cuenta el primer texto, el de la pesca en la ciénaga?

Ver la solución paso a paso
  1. Busco palabras como «yo» o «mi» fuera de los diálogos. En el párrafo 2 está «Yo me puse las botas».

  2. Ese «yo» no está entre rayas. No es un personaje hablando: es la voz que cuenta.

  3. Busco quién es ese «yo». En el párrafo 1 dice «Me llamo Samuel».

  4. Compruebo con otra pista: dice «mi abuelo Efraín». Solo el nieto puede llamarlo así.

Respuesta: Lo cuenta Samuel, un personaje que cuenta lo que le pasó a él mismo.

Ejemplo resuelto

Descubrir quién cuenta el segundo texto

¿Quién cuenta el segundo texto, el del paseo de Samuel y don Efraín?

Ver la solución paso a paso
  1. Busco las palabras yo, me o mi en los cuatro párrafos. No las encuentro.

  2. Miro cómo nombra a los personajes: «don Efraín despertó a su nieto Samuel». Si contara Samuel, diría mi abuelo me despertó.

  3. Si contara el abuelo, diría desperté a mi nieto. Tampoco es así.

  4. Cuando habla de los dos, dice «Ellos bajaron». Quien cuenta no está en la canoa.

Respuesta: Lo cuenta alguien que no es Samuel ni el abuelo: una voz que cuenta lo que les pasó a otros.

Práctica

Según el párrafo 5 del primer texto, ¿qué sacó la atarraya cuando cayó abierta?

Lee el párrafo 2 del primer texto. Marca las dos palabras que muestran que quien cuenta es un personaje.

Marca todas las que apliquen.

En el primer texto, la atarraya de Samuel cayó abierta la primera vez que la tiró.

En el párrafo 1 del segundo texto, ¿qué palabra usa el narrador para hablar de Samuel y su abuelo juntos?

En el segundo texto, don Efraín se rio bajito cuando a Samuel se le enredó la red.

En el párrafo 4 del segundo texto, ¿qué palabras muestran que quien cuenta no es Samuel?

En el párrafo 6 del primer texto, Samuel levanta la mano «bien alto». ¿Cómo se siente?

En el párrafo 4 del primer texto, ¿para qué le dice el abuelo a Samuel que a él le pasó lo mismo?

Lee esta oración: «Ella abrió la puerta y vio a su perro mojado». ¿Quién la cuenta?

¿Cuál de estas oraciones la cuenta un personaje que habla de lo que le pasó a él mismo?

Reto

Completa las frases del primer texto con las palabras de Samuel.

Reto

¿Quién cuenta cada oración?

Busca las palabras «yo», «me» o «mi».

Cierre

En resumen

  • La voz que cuenta una historia se llama narrador.

  • Si el narrador es un personaje que cuenta lo que le pasó, usa palabras como «yo», «me» y «mi».

  • Si el narrador cuenta lo que les pasó a otros, usa «él», «ella», «ellos» o el nombre de los personajes.

  • El «yo» de un diálogo es del personaje que habla, no siempre del narrador.

  • El mismo hecho se puede contar con voces distintas.

Vocabulario

Narrador

La voz que cuenta la historia. Puede ser un personaje o alguien que cuenta lo que les pasó a otros.

Personaje

Quien vive lo que pasa en la historia: una persona, un animal o una cosa que habla.

Ciénaga

Lugar donde el agua se queda quieta y forma una laguna grande y poco honda, con plantas y peces.

Atarraya

Red redonda de pescar que se lanza con las manos y se abre en el aire antes de caer al agua.

Bocachico

Pez de río y de ciénaga, de color plateado, que se pesca mucho en Colombia.

Guía para el docente

Tiempos

Preguntas para el salón

Errores típicos

Tarea sugerida

Escribir en el cuaderno tres oraciones sobre algo que pasó en la casa contadas con «yo», y las mismas tres contadas por alguien de afuera con «él» o «ella».