Palabras para quien me lee
Lo que vas a aprender
- Reconocer que no se le escribe igual a un amigo que a la rectora.
- Comparar el saludo, la despedida y las palabras de dos cartas sobre el mismo tema.
- Escoger la expresión que sirve mejor para cada lector.
- Reescribir un mensaje para otro destinatario.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Piensa cómo saludas a tu mejor amigo en el recreo. Ahora piensa cómo saludas a la rectora. ¿Usas las mismas palabras? Seguro que no.
Cuando escribimos pasa lo mismo. Las palabras cambian según quién va a leer. Hoy vas a leer dos cartas de Martina. Las dos piden lo mismo, pero a personas distintas.
Explicación
A quién le escribo
Antes de escribir, hazte una pregunta: ¿quién lo va a leer? Esa persona se llama el destinatario.
Con un amigo tenemos confianza. Le hablamos de tú, de vos o de usted, como se hable en tu región, y usamos palabras de todos los días, como «chao» o «¿qué más?». Con una persona mayor que no es de la familia, o con una autoridad del colegio, usamos palabras respetuosas. Siempre le hablamos de usted y explicamos las cosas con más cuidado.
Lo que cambia
- El saludo. A un amigo: «¡Hola, Duván!». A la rectora: «Respetada señora rectora».
- Las palabras. A un amigo se le dice «trae tus guayos». A la rectora se le dice «le solicitamos permiso».
- La despedida. A un amigo: «Chao». A la rectora: «Atentamente».
Lo que no cambia
El tema puede ser el mismo. En las dos cartas Martina habla del partido del sábado. Lo que cambia es cómo lo dice, porque cambia quién lo lee.
Ninguna de las dos maneras es mala. Cada una sirve para su lector. Lo que estaría mal es mandarle a la rectora la carta del amigo, o al revés.
Lectura · carta
Carta de Martina a su amigo Duván
¡Hola, Duván!
¿Qué más? Te tengo una idea buenísima. El sábado por la mañana podemos jugar un partido en la cancha del colegio. Ya somos ocho del salón y nos faltan dos para armar los equipos.
¿Te le mides? Trae tus guayos y el balón nuevo que te regalaron en tu cumpleaños. Dile también a tu hermano Brayan, que corre rapidísimo.
Si llueve, nos vemos en mi casa y jugamos parqués con mi abuelo. Él siempre gana, pero es muy divertido.
Avísame hoy mismo, porfa.
Chao, nos pillamos.
Martina
Lectura · carta
Carta de Martina a la rectora
Quibdó, 3 de mayo
Respetada señora rectora Gloria Inés Mosquera:
Le escribo para pedirle un favor. Somos un grupo de estudiantes de tercero y queremos jugar un partido de fútbol el sábado por la mañana, y le solicitamos permiso para usar la cancha del colegio.
Nos comprometemos a cuidar los arcos, a recoger la basura y a dejar la cancha limpia. La mamá de Sara nos acompañará todo el tiempo.
Le agradezco mucho su atención y quedo pendiente de su respuesta.
Atentamente,
Martina Rentería, estudiante de tercero
Ejemplo resuelto
Comparar los saludos
¿Cómo saluda Martina en cada carta, y por qué saluda distinto?
Ver la solución paso a paso
Busco el saludo de la carta a la rectora. Está en el párrafo 2, después del lugar y la fecha: «Respetada señora rectora Gloria Inés Mosquera».
Busco el primer párrafo de la carta a Duván. Dice ¡Hola, Duván! Es un saludo corto y alegre, de amigos.
Con la rectora usa «Respetada» y «señora», y escribe su nombre completo. Son palabras respetuosas, para una autoridad del colegio.
Respuesta: A Duván lo saluda con confianza (¡Hola, Duván!). A la rectora la saluda con respeto (Respetada señora rectora). Cambia porque cambia quién lee.
Ejemplo resuelto
Reescribir un mensaje para otro lector
Martina le escribió a Duván: «Avísame hoy mismo, porfa». ¿Cómo se lo diría a la rectora?
Ver la solución paso a paso
Leo la frase en la carta a Duván: «Avísame hoy mismo, porfa». Es de confianza: le habla de tú y dice porfa.
Pienso en quién va a leer ahora: la rectora. Le hablo de usted y uso palabras completas: por favor, no porfa.
Escribo la idea de nuevo, con respeto: Le agradecería que nos diera su respuesta hoy, por favor.
Respuesta: Le agradecería que nos diera su respuesta hoy, por favor. La idea es la misma; cambian las palabras porque cambia el lector.
Práctica
¿Con qué saludo se dirige Martina a la rectora?
El párrafo 2 de la carta a la rectora dice «Respetada señora rectora Gloria Inés Mosquera». ¡Hola, Duván! es el saludo de la otra carta.
¿Cómo se despide Martina de Duván?
En el párrafo 6 de la carta a Duván dice «Chao, nos pillamos». Atentamente es la despedida de la carta a la rectora.
¿En cuál carta promete Martina dejar la cancha limpia?
Solo en la carta a la rectora, párrafo 4: «Nos comprometemos a cuidar los arcos, a recoger la basura y a dejar la cancha limpia».
En la carta a Duván, Martina dice que ya son diez jugadores.
Es falso. En el párrafo 2 dice: «Ya somos ocho del salón y nos faltan dos». Con Duván y su hermano serían diez.
En la carta a la rectora, Martina dice que una persona adulta los acompañará.
Es verdadero. El párrafo 4 dice: «La mamá de Sara nos acompañará todo el tiempo».
¿Por qué Martina le cuenta a la rectora que la mamá de Sara los acompañará?
La rectora tiene que decidir si presta la cancha. Saber que un adulto los cuidará la ayuda a decir que sí.
¿Por qué Martina no le escribe «¿Te le mides?» a la rectora?
¿Te le mides? es una manera de hablar entre amigos. Con la rectora se usan palabras respetuosas.
Martina quiere agregar una frase a la carta de la rectora. ¿Cuál sirve mejor?
Le agradecería que nos respondiera trata de usted y pide con cortesía, como el resto de la carta a la rectora.
Vas a escribirle al señor alcalde para invitarlo a la feria del colegio. ¿Qué saludo usarías?
Al alcalde no lo conocemos de confianza y es una autoridad. El saludo respetuoso es «Respetado señor alcalde».
¿Qué es lo primero que hay que pensar antes de escribir una carta?
Lo primero es pensar en el destinatario. De eso dependen el saludo, las palabras y la despedida.
Reto
Completa la carta a la rectora con las palabras que van para ella.
Reto
Une cada expresión de la carta a Duván con la que cumple el mismo papel en la carta a la rectora.
Cierre
En resumen
Antes de escribir hay que pensar quién va a leer: el destinatario.
Con un amigo usamos palabras de confianza y le hablamos como se habla en nuestra región; con una autoridad, siempre de usted.
Con la rectora o una autoridad usamos palabras respetuosas y le hablamos de usted.
El saludo, la despedida y las palabras cambian según quién lee, aunque el tema sea el mismo.
Vocabulario
- Destinatario
La persona que va a leer la carta o el mensaje.
- Respetuoso
Que trata a otra persona con cuidado y buenos modales, como se le habla a quien uno no conoce mucho o a una autoridad.
- Solicitar
Pedir algo de manera formal: solicitar un permiso.
- Guayos
Zapatos con tacos en la suela para jugar fútbol en la cancha.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pida a dos alumnos que actúen cómo saludan a un amigo y cómo saludan a la rectora. Pregunte qué cambió.
- Lectura · 10 min — Lea las dos cartas en voz alta. Arme en el tablero dos columnas, Duván y rectora, y anote el saludo y la despedida de cada una.
- Explicación · 5 min — Explique destinatario, confianza y respeto con los dos ejemplos. Muestre que el tema es el mismo en las dos cartas.
- Práctica · 15 min — Preguntas y retos. En cada una, pida que digan en cuál carta está la respuesta.
- Producción · 10 min — Cada alumno escribe un mensaje corto para un amigo (invitarlo a algo) y lo reescribe para el coordinador o la coordinadora. Comparte con un compañero las dos versiones.
Preguntas para el salón
- ¿Quién va a leer esta carta? ¿Qué saludo le sirve?
- ¿Esta palabra se la dirías a un amigo o a la rectora?
- ¿Qué cambió entre las dos cartas y qué se quedó igual?
Errores típicos
- Usar palabras de amigos en un mensaje para una autoridad (porfa, chao). Pida que lea su mensaje imaginando que lo lee la rectora, y que subraye las palabras que cambiaría.
- Mezclar tú y usted en el mismo mensaje. Pida que escoja una de las dos al empezar y que revise los verbos al final (trae o traiga).
- Pensar que la carta respetuosa es mejor que la de confianza. Recuerde que cada una sirve para su lector. Lo que no sirve es usarlas al revés.
Tarea sugerida
Escribir en casa dos mensajes cortos para invitar a una persona a la feria del colegio: uno para un primo o una prima y otro para un vecino mayor. Leerlos a alguien de la familia y preguntarle cuál es para quién.