Escuchar y ordenar las ideas
Lo que vas a aprender
- Decir qué pasó primero, después y al final en un relato que escucha.
- Reconocer las palabras que ordenan un relato (primero, luego, después, al final).
- Volver a contar un relato en voz alta en el mismo orden en que pasó.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Los abuelos cuentan historias. Las cuentan hablando, sin libro, y uno las escucha. Para entender una historia que oyes, tienes que recordar qué pasó primero y qué pasó después. Si cambias el orden, la historia ya no se entiende.
Hoy tu docente te va a leer en voz alta lo que contó una abuela sobre su camino a la escuela. Escucha con atención antes de leerlo. Después vas a ordenar las ideas y a volver a contarlo tú.
Explicación
Las cosas pasan en orden
Piensa en tu mañana. Primero te levantas. Luego te lavas la cara. Después desayunas. Al final sales para la escuela. No te pones los zapatos antes de levantarte. Las cosas pasan una detrás de otra. Ese orden se llama secuencia.
Cuando alguien cuenta algo, usa palabras que ayudan a seguir el orden. Se llaman palabras que ordenan:
- Primero: lo que pasa al comienzo.
- Luego y después: lo que pasa en el medio, una cosa tras otra.
- Al final o por último: lo último que pasa.
Cuando escuches un relato, pon atención a esas palabras. Son como las señales del camino. Un truco: cada vez que oigas una, levanta un dedo. Así no pierdes el hilo de la historia.
Lectura · cuento
El camino de la abuela Teresa
—Cuando yo tenía su edad —nos contó la abuela Teresa una noche—, la escuela quedaba lejos, al otro lado de la loma. No había bus ni carretera. Se iba a pie.
—Primero, me levantaba cuando cantaba el gallo. Mi mamá me daba una arepa con queso y una aguapanela caliente. Yo me ponía las alpargatas y guardaba los cuadernos en una mochila de fique.
—Luego bajaba hasta la quebrada La Chorrera. No había puente. Había que pasar saltando por unas piedras grandes. Un día me resbalé, se me mojó la mochila y ese día escribí en hojas arrugadas.
—Después venía la subida de la loma. Era tan parada que yo me agarraba de las ramas. A mitad de camino me esperaba mi amiga Gilma, y seguíamos juntas, cantando para no sentir el cansancio.
—Arriba se veía el techo rojo de la escuela. La maestra Clemencia tocaba una campana y todos corríamos para entrar.
—Al final de la tarde hacíamos el camino al revés. Bajábamos la loma corriendo, pasábamos la quebrada y llegábamos a la casa cuando ya se estaba escondiendo el sol.
La abuela se quedó callada un momento. Después sacó del baúl una mochila de fique, vieja y descolorida, y nos la puso en las manos.
Las señales del relato de la abuela
La raya (—) al comienzo de los párrafos 1 a 6 avisa que sigue hablando la abuela. En el párrafo 7 ya no hay raya: ahí cuenta otra vez el narrador.
La abuela Teresa ordena su camino con palabras que ordenan. Cada una empieza un párrafo, después de la raya, y abre un momento nuevo. Así sabes en qué parte del camino va: la casa, la quebrada, la loma, la escuela y el regreso.
Fíjate que no todo el relato tiene esas palabras. En el párrafo 5 no hay ninguna. Ahí el orden lo da el lugar: «Arriba» quiere decir que ya subió la loma.
Ejemplo resuelto
Ordenar el camino de ida
¿En qué orden pasaba la abuela por la quebrada, la loma y la escuela?
Ver la solución paso a paso
Busco las palabras que ordenan. El párrafo 2 empieza con «Primero, me levantaba cuando cantaba el gallo». Eso pasaba en la casa.
Sigo con la próxima señal: «Luego bajaba hasta la quebrada La Chorrera». La quebrada va después de la casa.
La siguiente es «Después venía la subida de la loma». La loma va después de la quebrada.
Por último leo «Arriba se veía el techo rojo de la escuela». Para ver la escuela había que subir la loma.
Respuesta: Primero la casa, luego la quebrada, después la loma y por último la escuela.
Ejemplo resuelto
El plan para volver a contar el relato
Vas a contarle a tu familia el relato de la abuela Teresa. ¿Cómo lo preparas para no saltarte nada?
Ver la solución paso a paso
Escribo una palabra por cada momento, en orden: casa, quebrada, loma, escuela, regreso, mochila.
Le pongo a cada momento una palabra que ordena: primero la casa, luego la quebrada, después la loma, arriba la escuela.
Para el regreso uso la palabra del relato: «Al final de la tarde hacíamos el camino al revés». Y para la mochila, que es lo último, uso por último.
Agrego un detalle a cada momento para que se entienda. En la quebrada, «Había que pasar saltando por unas piedras grandes».
Practico en voz alta mirando solo mis seis palabras. Si me pierdo, miro cuál sigue.
Respuesta: El plan son seis momentos en orden: primero (casa), luego (quebrada), después (loma), arriba (escuela), al final de la tarde (regreso) y por último (la mochila). Cada uno lleva un detalle.
Práctica
Según el párrafo 2, ¿qué hacía la abuela Teresa primero?
El párrafo 2 dice: «Primero, me levantaba cuando cantaba el gallo». La quebrada y la loma vienen después.
¿Qué venía después de pasar la quebrada?
El párrafo 4 empieza con «Después venía la subida de la loma». Viene justo después de la quebrada del párrafo 3.
La amiga Gilma esperaba a la abuela Teresa en la quebrada.
Es falso. El párrafo 4 dice «A mitad de camino me esperaba mi amiga Gilma», en la subida de la loma, no en la quebrada.
En el párrafo 5, ¿qué hacía la maestra Clemencia?
El párrafo 5 dice: «La maestra Clemencia tocaba una campana». La arepa se la daba la mamá de Teresa.
Al regresar, la abuela Teresa llegaba a la casa cuando se estaba escondiendo el sol.
Es verdadero. El párrafo 6 dice que «llegábamos a la casa cuando ya se estaba escondiendo el sol».
En el párrafo 6, la abuela dice «hacíamos el camino al revés». ¿Qué quiere decir eso?
Al revés quiere decir en el orden contrario: primero la loma, luego la quebrada y al final la casa.
La abuela se levantaba «cuando cantaba el gallo». ¿A qué hora del día se levantaba?
El canto del gallo es la señal del amanecer. Como el camino era largo, Teresa se levantaba muy temprano.
En el párrafo 3, ¿por qué la abuela escribió ese día en hojas arrugadas?
Los cuadernos iban en la mochila, y la mochila se mojó cuando se resbaló en la quebrada. Por eso las hojas quedaron arrugadas.
Al final, la abuela saca del baúl una mochila de fique vieja. ¿Por qué crees que la guardó tantos años?
La mochila acompañó a la abuela en el camino que acaba de contar. Guardarla es una manera de guardar ese recuerdo.
Carlos cuenta su tarde: «Hice la tarea. ___ salí a jugar fútbol. Al final me bañé». ¿Qué palabra va en el espacio?
Va en el medio, entre la tarea y el baño, así que va «Luego». «Primero» abre el relato y «Al final» ya está en la última parte.
Vas a volver a contar un relato que oíste. ¿Qué te ayuda más a no cambiar el orden?
Las palabras que ordenan te ayudan a recordar qué va antes y qué va después. Si empiezas por el final o cuentas una sola parte, quien te oye no entiende la historia.
Reto
Pon la palabra que ordena el relato de la abuela.
Reto
Busca las palabras del camino de la abuela.
Cierre
En resumen
Las cosas de un relato pasan en un orden que se llama secuencia.
Primero, luego, después, al final y por último son palabras que ordenan.
Para entender un relato que oyes, recuerda qué pasó al comienzo, en el medio y al final.
Para volver a contarlo, haz un plan con los momentos en orden y un detalle de cada uno.
Vocabulario
- Relato oral
Una historia que alguien cuenta hablando, sin leerla de un libro.
- Secuencia
El orden en que pasan las cosas, una detrás de otra.
- Palabras que ordenan
Palabras como primero, luego, después y al final, que dicen en qué momento pasó cada cosa.
- Alpargatas
Zapatos de tela con suela de fique o de cuerda.
- Mochila de fique
Bolso tejido con fibra de fique, una planta de hojas largas.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Cuente en desorden su propia mañana («salí de la casa, me desperté, desayuné») y pida a los alumnos que la arreglen. Pregunte qué palabras ayudan a ponerla en orden.
- Escucha · 10 min — Lea en voz alta el relato de la abuela Teresa sin mostrarlo. Los alumnos levantan un dedo cada vez que oyen una palabra que ordena, para no perder el hilo. Pregunte qué lugares recuerdan y en qué orden. Después lo muestran en la lección y comprueban.
- Explicación · 8 min — Resuelva los dos ejemplos. Dibuje en el tablero el camino (casa, quebrada, loma, escuela) con una flecha de ida y otra de vuelta.
- Práctica · 12 min — Preguntas y retos. En las preguntas de orden, pida la palabra del texto que marca cada momento.
- Producción oral · 10 min — En parejas, cada alumno vuelve a contar el relato con su plan de seis palabras; el compañero levanta un dedo por cada palabra que ordena que oiga. Evalúe con la rúbrica a los que pasen al frente.
Preguntas para el salón
- ¿Qué pasaría con el relato si la abuela contara primero el regreso?
- ¿Qué lugar te ayudó a saber que la abuela ya había subido la loma?
- ¿Qué palabras que ordenan usarías para contar tu camino a la escuela?
Errores típicos
- Recordar los momentos que más gustaron, pero no su orden. Pida que digan primero los lugares (casa, quebrada, loma, escuela) y luego lo que pasó en cada uno.
- Usar «y entonces» para todo al volver a contar. Ofrezca tarjetas con primero, luego, después y al final, y pida usar cada una una vez.
- Creer que sin palabras que ordenan no hay orden. Muestre el párrafo 5: el orden lo da el lugar («Arriba»), porque para ver la escuela había que subir.
Tarea sugerida
Pedir a un adulto de la casa que cuente cómo era su camino a la escuela. Escribir en el cuaderno cuatro momentos en orden, cada uno con su palabra que ordena, y contarlo en clase.