La voz cuenta lo que siento
Lo que vas a aprender
- Reconocer cómo cambia la voz con la alegría, el susto, la tristeza, la calma y una pregunta.
- Buscar en el cuento las pistas que dicen cómo habla cada personaje.
- Decir cómo se siente un personaje a partir de lo que dice y hace.
- Leer en voz alta un fragmento cambiando la voz según lo que siente el personaje.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Imagina que tu amiga te dice «gané la carrera» con voz bajita y triste. ¿Le crees que está feliz? Seguro que no.
La voz cuenta lo que sentimos, aunque las palabras sean las mismas. Cuando lees un cuento en voz alta, tu voz puede ayudar a que los demás sientan lo que sienten los personajes.
Hoy vas a leer un cuento con personajes asustados, tristes y alegres. Vas a descubrir cómo debe sonar cada uno.
Explicación
La voz cambia
Tu voz puede cambiar de dos maneras:
- Más rápida o más lenta: hablamos rápido cuando algo nos asusta o nos alegra mucho, y despacio cuando estamos tristes o tranquilos.
- Más fuerte o más suave: es el volumen. Gritamos de susto o de alegría; hablamos suave para calmar a alguien.
Mira cómo suena cada emoción:
- Alegría: voz rápida y con fuerza. Parece que la voz salta.
- Susto: voz rápida y fuerte, a veces cortada, como si faltara el aire.
- Tristeza: voz bajita y lenta, con pausas largas.
- Calma: voz suave y despacio, para tranquilizar.
- Una pregunta de sí o no: al final la voz se pone más finita, sube como en una canción, como cuando dices «¿vienes?». Ojo: subir aquí no es gritar.
Las pistas del cuento
¿Cómo sabes qué siente un personaje? El cuento te da pistas.
A veces el narrador dice cómo habla el personaje: «gritó», «dijo muy bajito», «dijo con voz suave». Esa es la pista más fácil.
Otras veces tienes que mirar lo que pasa y lo que hace el personaje. Si un niño pierde a su mascota y habla bajito, está triste, aunque el cuento no diga «triste».
La raya (—) al empezar un parlamento dice que un personaje empieza a hablar. Lo que dice el personaje es su parlamento. Si en medio aparece otra raya con «dijo», «gritó» o «llamaba», esa es la voz del narrador. Después de la raya siguiente vuelve a hablar el personaje. Por ejemplo, en «—Tranquilos, ya pasa —dijo con voz suave—. Es solo el aguacero.», «dijo con voz suave» lo dice el narrador, no la mamá.
Lee el cuento. Fíjate en cómo habla cada uno.
Lectura · cuento
La noche del apagón
Era de noche en el barrio La Esperanza, en Sincelejo. Lorena y su hermanito Tomás hacían las tareas en la mesa de la cocina. Su mamá contaba las monedas de la tienda.
De pronto sonó un trueno muy fuerte y se fue la luz. —¡Ay, qué susto! ¡No veo nada! —gritó Tomás, y se agarró del brazo de Lorena.
La mamá prendió una linterna. —Tranquilos, ya pasa —dijo con voz suave—. Es solo el aguacero.
Entonces Lorena alumbró la caja de cartón del rincón. Estaba vacía. —Mimí no está —dijo muy bajito—. Se fue con la lluvia. Ya no la vamos a ver más.
Los tres buscaron debajo de la mesa, detrás de las cajas de gaseosa y junto a la puerta. Tomás llamaba: —Mimí, Mimí, ¿estás ahí?
Al rato volvió la luz. Y ahí, encima del costal de arroz, estaba Mimí, dormida y tranquila. —¡Aquí está! ¡La encontré! —dijo Lorena, dando saltos. Tomás se rio tan duro que la gata abrió un ojo y siguió durmiendo.
Ejemplo resuelto
Cómo suena Tomás cuando se asusta
¿Cómo se lee lo que dice Tomás cuando se va la luz?
Ver la solución paso a paso
Busco qué pasa justo antes: «sonó un trueno muy fuerte y se fue la luz». Eso asusta a cualquiera.
Busco cómo habla: el narrador dice «gritó Tomás». Entonces la voz es fuerte.
Miro lo que hace: «se agarró del brazo de Lorena». Está asustado de verdad.
Leo «¡Ay, qué susto! ¡No veo nada!» rápido, fuerte y un poco cortado, como si me faltara el aire.
Respuesta: Voz de susto: rápida, fuerte y cortada.
Ejemplo resuelto
Cómo suena Lorena cuando no encuentra a Mimí
¿Cómo se lee lo que dice Lorena cuando ve la caja vacía?
Ver la solución paso a paso
Busco qué pasa: la caja de la gata «Estaba vacía».
Busco cómo habla: el narrador dice «dijo muy bajito». La voz casi no se oye.
Leo lo que dice: «Ya no la vamos a ver más». Cree que perdió a su gata: está triste.
Leo despacio, bajito y con una pausa larga entre «Mimí no está» y lo que sigue.
Respuesta: Voz triste: bajita, lenta y con pausas.
Ejemplo resuelto
La pregunta y la alegría
¿Cómo se leen la pregunta de Tomás y lo que dice Lorena al final?
Ver la solución paso a paso
En el párrafo 5, Tomás pregunta «¿estás ahí?». Es una pregunta que se contesta con sí o no, así que la voz sube al final: es-tás a-HÍ, con la última sílaba hacia arriba.
Tomás está buscando a la gata y quiere que aparezca. Lo digo como llamando, un poco fuerte, para que Mimí oiga.
En el párrafo 6, Lorena encuentra a la gata y dice «¡Aquí está! ¡La encontré!» mientras va «dando saltos».
Lo leo con voz rápida y fuerte, como si la voz saltara con ella.
Respuesta: La pregunta de sí o no sube al final. La alegría suena rápida y fuerte.
Práctica
¿Qué dice Tomás cuando se asusta en el párrafo 2?
Tomás grita «¡Ay, qué susto! ¡No veo nada!». «Tranquilos, ya pasa» lo dice la mamá y «Mimí no está», Lorena.
Cuando se fue la luz, fue Lorena la que gritó.
Es falso. El párrafo 2 dice «gritó Tomás, y se agarró del brazo de Lorena». Lorena no gritó.
Según el párrafo 4, ¿cómo dijo Lorena «Mimí no está»?
El párrafo 4 dice que Lorena lo «dijo muy bajito». El que grita es Tomás, en el párrafo 2.
En el párrafo 5, Tomás pregunta «¿estás ahí?» mientras buscan a Mimí.
Es verdadero. El párrafo 5 dice: «Tomás llamaba: —Mimí, Mimí, ¿estás ahí?».
Según el párrafo 6, ¿dónde estaba Mimí?
Mimí estaba «encima del costal de arroz». Debajo de la mesa y detrás de las cajas fue donde la buscaron, en el párrafo 5.
Tomás llamaba a Mimí, pero la gata no salió. ¿Por qué no salió?
Mimí no se fue a ninguna parte: estaba dormida en la cocina, encima del costal, y por eso no oyó que la llamaban.
¿Para qué habla la mamá con voz suave en el párrafo 3?
Una voz suave y despacio tranquiliza. La mamá la usa para que los niños dejen de tener miedo.
¿Por qué la voz de Lorena cambia tanto entre el párrafo 4 y el párrafo 6?
La voz cambia porque cambia lo que siente Lorena: de la tristeza de perder a su gata a la alegría de encontrarla.
Cuando alguien hace una pregunta de sí o no, como «¿vienes a jugar?», ¿qué hace la voz al final?
En una pregunta de sí o no, la voz sube al final. Así quien escucha sabe que le están preguntando algo.
Vas a leer la parte de un personaje que está muy triste. ¿Qué cambios le haces a tu voz?
Marca todas las que apliquen.
La tristeza suena bajita y lenta. Hablar rápido y gritar sirven para el susto o la alegría.
Reto
Completa cómo habla cada personaje en el cuento.
Reto
Une cada emoción con la voz que la acompaña.
Cierre
En resumen
La voz cuenta lo que sentimos: puede ser más rápida o más lenta, más fuerte o más suave.
La alegría suena rápida y con fuerza; el susto, rápido, fuerte y cortado; la tristeza, bajita y lenta; la calma, suave y despacio.
En una pregunta de sí o no, la voz sube al final.
La raya dice que habla un personaje; si en medio hay otra raya con «dijo» o «gritó», ahí habla el narrador.
El cuento da pistas de cómo habla cada personaje: lo que dice el narrador («gritó», «dijo muy bajito») y lo que pasa.
Vocabulario
- Volumen
Qué tan fuerte o qué tan bajito suena la voz.
- Ritmo
Qué tan rápido o qué tan despacio se habla.
- Parlamento
Lo que dice un personaje en un cuento o en una obra de teatro.
- Apagón
Cuando se va la luz en una casa, un barrio o un pueblo.
- Aguacero
Lluvia fuerte que cae de repente.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Diga «gané la carrera» con voz triste y luego con voz alegre. Pregunte cuál de las dos suena a verdad y por qué.
- Explicación · 7 min — Presente las cinco voces. Pida que todo el grupo diga «ya llegó la abuela» con alegría, con susto, con tristeza, con calma y como pregunta de sí o no («¿ya llegó la abuela?»).
- Lectura · 8 min — Lea el cuento en voz alta, cambiando la voz de cada personaje. Luego resuelva los ejemplos señalando las pistas en el texto.
- Práctica · 10 min — Preguntas y retos. En cada respuesta pida la pista del cuento.
- Producción oral · 15 min — En parejas, cada alumno escoge un párrafo del cuento con diálogo, marca la emoción y lo lee en voz alta ante el grupo. Evalúe con la rúbrica. Nadie se burla de la voz de nadie: cada voz es distinta y todas sirven.
Preguntas para el salón
- ¿En qué parte del cuento cambia más la voz de Lorena? ¿Por qué?
- ¿Qué palabra del cuento te dice que Tomás habló fuerte?
- ¿Cómo sonaría tu voz si encontraras algo que creías perdido?
Errores típicos
- Leer todos los parlamentos con la misma voz, sin cambios. Antes de leer, pida que escriba al lado de cada parlamento la emoción y una palabra de cómo suena (fuerte, bajita, rápida, lenta).
- Confundir hablar fuerte con gritar todo el tiempo. Muestre que el volumen cambia: solo el susto y la alegría suben mucho; la calma y la tristeza bajan.
- Leer «dijo con voz suave» o «gritó Tomás» con la voz del personaje. Muestre que lo que va entre la segunda y la tercera raya es del narrador: se lee con la voz de quien cuenta, no con la del personaje.
- Adivinar la emoción sin mirar el texto. Pregunte siempre: ¿qué palabra del cuento te lo dice? Busquen juntos la pista.
Tarea sugerida
Leerle el cuento a alguien de la casa cambiando la voz de Tomás, Lorena y la mamá, y preguntarle en qué parte se sintió más el susto o la alegría.