Mirar para escribir un poema
Lo que vas a aprender
- Nombrar el sentido con que se nota cada cosa que se observa (vista, oído, olfato, tacto y gusto).
- Encontrar en un poema el verso que sale de cada observación de una nota.
- Explicar qué cambia y qué se queda cuando una observación pasa de la nota al verso.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Un poema no empieza con el lápiz. Empieza con los ojos, con los oídos y con la nariz. Antes de escribir, el poeta se queda quieto y se fija en lo que pasa a su alrededor.
Hoy vas a leer dos textos de Yurany, una niña de la vereda El Arrayán. El primero es la nota de su cuaderno, donde apuntó lo que notó durante un aguacero. El segundo es el poema que escribió con esa nota. Yurany, su vereda, su nota y su poema son inventados para esta lección.
Al final vas a saber cómo se pasa de lo que observas a un verso.
Explicación
El poeta observa
Observar es más que mirar. Es fijarse con calma en los detalles: el color exacto, el ruido pequeño, el olor del pan recién hecho. El poeta observa con sus cinco sentidos:
- la vista, con los ojos: colores, formas y cosas que se mueven;
- el oído, con los oídos: ruidos, voces y cantos;
- el olfato, con la nariz: los olores;
- el tacto, con la piel: el frío, el calor, lo suave y lo áspero;
- el gusto, con la lengua: lo dulce, lo salado y lo amargo.
Casi todo lo que pasa a tu alrededor se puede notar con más de un sentido. Un fogón de leña se ve rojo, suena cuando la leña se parte, huele a humo y calienta las manos.
La nota del cuaderno
El poeta lleva un cuaderno y apunta lo que nota, en el momento o un rato después. Esa nota se escribe en prosa: renglones seguidos, en párrafos, como cuando le cuentas algo a un amigo. No tiene que ser bonita. Tiene que ser exacta: qué pasó, en qué orden y con qué sentido lo notaste.
De la nota al poema
Después, el poeta lee su nota y escoge. No todo lo que apuntó entra en el poema. Se queda con lo que más le gustó o con lo que más lo sorprendió. Cada observación escogida se vuelve uno o varios versos. Recuerda que un verso es cada renglón del poema, y que una estrofa es un grupo de versos separado de los otros por un espacio.
Al pasar de la nota al verso, la frase cambia:
- muchas veces se hace más corta, porque el verso dice mucho con pocas palabras, aunque a veces se le agrega un detalle;
- cambia el orden de las palabras, para que suene bien al leerla en voz alta;
- a veces pasa al tiempo presente, como si estuviera pasando ahora mismo.
Pero la observación sigue ahí. Si pones los dos textos lado a lado, encuentras la misma cosa dicha de dos maneras.
¿Con qué sentido lo notó?
El poema casi nunca dice «lo vi con los ojos» o «lo olí con la nariz». Eso lo descubres tú. Lee el verso y pregúntate: ¿esto se ve, se oye, se huele, se toca o se prueba? Busca la palabra que te da la pista. Un color o algo que se mueve es de la vista. Un ruido es del oído. Algo frío o caliente es del tacto. Un verso puede tener pistas de dos sentidos a la vez: entonces nombras los dos.
Lectura · expositivo
Mi cuaderno: el aguacero del martes
Martes. Después del almuerzo, el cielo de El Arrayán se puso gris oscuro, del color de la ceniza del fogón. Me senté en el corredor con mi cuaderno, porque quería mirar el aguacero desde el principio.
Primero olí la tierra mojada, y todavía no había caído ni una gota. Olía a barro y a monte. Después empezaron a caer unas gotas gordas sobre las hojas del platanal. Sonaban plac, plac, sin parar.
Las gallinas corrieron a esconderse debajo del lavadero, todas mojadas. La quebrada que pasa detrás de la casa se puso color café y empezó a sonar más fuerte.
Saqué la mano por la baranda. El agua estaba fría y me hizo cosquillas en los dedos. Una gota me cayó en la boca: no sabía a nada, o sabía un poquito a hoja.
Cuando escampó, en el alambre de la ropa quedaron colgadas muchas gotas brillantes, en fila.
Lectura · poema
Aguacero en El Arrayán
Antes de la primera gota
la tierra me avisa con su olor:
huele a barro, huele a monte,
huele a que ya viene el agua.Caen las gotas gordas
sobre el platanal del patio,
y cada hoja grande aplaude,
plac, plac, sin parar.Corren las gallinas mojadas
a esconderse en el lavadero,
y detrás de la casa la quebrada
se vuelve café y baja ronca.Saco la mano por la baranda:
el agua fría me hace cosquillas.
Una gota me cae en la boca
y sabe a hoja, casi a nada.Cuando por fin escampa,
en el alambre de la ropa
quedan colgadas en fila
las gotas, brillando al sol.
Ejemplo resuelto
Del colibrí al verso
Arcadio vio un colibrí en el jardín de la escuela y apuntó: «El colibrí se quedó quieto en el aire, frente a una flor roja. Sus alas zumbaban sin parar». ¿Cómo pasa eso a dos versos, y con qué sentido notó cada cosa?
Ver la solución paso a paso
Leo la nota y busco qué notó Arcadio. Hay dos cosas: el colibrí quieto en el aire frente a la flor roja, y el zumbido de sus alas.
La primera tiene un color, el rojo, y algo que se queda quieto en el aire. Eso se nota con los ojos: es la vista.
La segunda es un ruido, el zumbido. Eso se nota con los oídos: es el oído.
Ahora acorto y cambio el orden. De la primera sale «Quieto en el aire, frente a la flor roja». De la segunda, «zumban sus alas sin parar».
Leo los dos versos en voz alta. La observación sigue ahí, pero dicha con menos palabras y en presente.
Respuesta: «Quieto en el aire, frente a la flor roja» sale de la vista, y «zumban sus alas sin parar» sale del oído.
Ejemplo resuelto
De la nota de Yurany al verso
¿Qué versos del poema salen del párrafo 5 de la nota, y qué cambió Yurany al escribirlos?
Ver la solución paso a paso
Leo el párrafo 5 de la nota. Yurany apuntó que, cuando escampó, en el alambre de la ropa quedaron colgadas muchas gotas brillantes, en fila.
Busco en el poema algo parecido. Está en la última estrofa: «en el alambre de la ropa» y «quedan colgadas en fila».
Comparo los tiempos. En la nota las gotas quedaron; en el poema, «quedan»: Yurany pasó al presente, como si estuviera pasando ahora.
Comparo las palabras. En la nota había gotas brillantes; en el poema dice «las gotas, brillando al sol». Agregó el sol, que sale cuando escampa.
Miro con qué sentido lo notó. El alambre, la fila de gotas y el brillo se notan con los ojos: es la vista.
Respuesta: La última estrofa sale del párrafo 5 de la nota. Yurany la pasó al presente, cambió el orden (la fila va antes de las gotas), la partió en cuatro versos y le agregó dos detalles: «por fin» y el sol. Esta vez el verso quedó más largo que la nota.
Práctica
Según la estrofa 2 del poema, ¿sobre qué caen las gotas gordas?
La estrofa 2 dice que caen «sobre el platanal del patio». El alambre de la ropa aparece en la última estrofa, cuando ya escampó.
En su nota, Yurany cuenta que el agua del aguacero estaba tibia.
Es falso. El párrafo 4 de la nota dice: «El agua estaba fría y me hizo cosquillas en los dedos».
Según el párrafo 1 de la nota, ¿dónde se sentó Yurany a mirar el aguacero?
El párrafo 1 dice: «Me senté en el corredor con mi cuaderno». La baranda es por donde saca la mano, en el párrafo 4, y el fogón solo se nombra por el color de su ceniza.
En la nota, Yurany apuntó que las gallinas corrieron a esconderse debajo del lavadero. ¿Con qué verso empieza la estrofa que sale de esa observación?
La estrofa 3 empieza con «Corren las gallinas mojadas» y sigue con «a esconderse en el lavadero». Es lo mismo que apuntó en la nota, dicho en presente.
El poema dice que la quebrada se vuelve café y baja ronca. ¿Qué había apuntado Yurany sobre la quebrada en el párrafo 3 de la nota?
La nota dice que la quebrada «se puso color café y empezó a sonar más fuerte». No dice que pasara por delante: dice que pasa «detrás de la casa». Las hojas del platanal son de otro momento del aguacero.
En el poema, Yurany saca la mano por la baranda.
Es verdadero. La estrofa 4 empieza con «Saco la mano por la baranda», lo mismo que apuntó en el párrafo 4 de su nota.
Una de estas observaciones está en la nota, pero Yurany no la puso en el poema. ¿Cuál es?
El párrafo 1 de la nota dice que «el cielo de El Arrayán se puso gris oscuro», pero ningún verso del poema habla del cielo. La gota en la boca está en la estrofa 4, y las gallinas, en la estrofa 3.
En la estrofa 2, cada hoja grande del platanal aplaude: plac, plac, sin parar. ¿Con qué sentido notó Yurany ese aplauso?
Plac, plac es el ruido de las gotas sobre las hojas. Los ruidos se notan con el oído.
Marca los dos sentidos que usa Yurany en la estrofa 4.
Marca todas las que apliquen.
El frío y las cosquillas se sienten con la piel (tacto). El sabor de la gota se nota con la lengua (gusto).
En la estrofa 1, ¿por qué dice Yurany que la tierra le avisa?
Antes de que caiga la primera gota, la tierra ya huele a barro y a monte. Ese olor le dice a Yurany que viene el aguacero.
¿Para qué le sirvió a Yurany escribir la nota antes que el poema?
Lo que se observa se olvida rápido. La nota le guardó a Yurany cada detalle, y después escogió cuáles pasaban al poema.
¿Qué hace un poeta antes de escribir un poema sobre algo que pasa a su alrededor?
El poema empieza por observar: mirar, oír, oler, tocar y probar con calma. Después apunta lo que notó y escoge qué pasa a los versos.
Reto
Completa los versos del poema.
Reto
Encuentra los cinco sentidos.
Reto
Observaciones nuevas: ¿con qué sentido se nota cada una?
Cierre
En resumen
Un poema puede empezar por observar con calma lo que pasa alrededor.
El poeta observa con sus cinco sentidos: la vista, el oído, el olfato, el tacto y el gusto.
La nota del cuaderno guarda lo observado, en prosa, para no olvidarlo.
Al pasar al poema, la observación casi siempre se acorta, cambia de orden y se parte en versos.
Para saber qué sentido usa un verso, se busca la pista: un color, un ruido, un olor, el frío o un sabor.
Vocabulario
- Observar
Mirar con calma y fijarse en los detalles, usando todos los sentidos.
- Sentidos
La vista, el oído, el olfato, el tacto y el gusto: las cinco maneras de notar lo que pasa a nuestro alrededor.
- Nota
Lo que apuntamos en el cuaderno, escrito en prosa.
- Prosa
La manera de escribir con renglones seguidos y en párrafos, como un cuento o una carta.
- Verso
Cada renglón de un poema.
- Estrofa
Un grupo de versos de un poema, separado de los otros por un espacio.
- Escampar
Dejar de llover.
- Platanal
Un terreno sembrado de matas de plátano.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pida un minuto de silencio con los ojos cerrados. Después, cada niño dice una cosa que oyó, una que olió y una que sintió en la piel.
- Lectura · 10 min — Lea en voz alta la nota y después el poema. Pida que sigan con el dedo y que levanten la mano cuando encuentren en el poema algo que ya estaba en la nota. La nota (en primera persona y con fecha) es un diario de observación; no la presente como el texto expositivo que se estudia en la u8.
- Explicación · 10 min — Escriba en el tablero los cinco sentidos en columnas. Recorra los dos ejemplos y ponga cada observación en su columna.
- Práctica · 15 min — Preguntas y retos. En las de los sentidos, pida que digan en voz alta la palabra del verso que les dio la pista.
- Cierre · 5 min — Cada niño mira por la ventana un minuto y escribe una sola observación en su cuaderno, con el sentido que usó.
Preguntas para el salón
- ¿Qué palabra del verso te dice que es un ruido, un olor o un color?
- ¿Qué observación de la nota no entró en el poema? ¿Por qué crees que Yurany la dejó por fuera?
- ¿Qué cambia cuando una frase de la nota se vuelve verso?
Errores típicos
- Creer que observar es solo mirar, y olvidar los otros sentidos. Lleve al salón algo que se pueda oler o tocar (una naranja, una hoja de limonero) y pida que lo describan sin mirarlo.
- Nombrar el sentido por la acción y no por lo que se nota: decir vista porque Yurany saca la mano. Pregunte qué notó al sacar la mano: el frío y las cosquillas. Eso se siente con la piel, no con los ojos.
- Pensar que el poema copia la nota palabra por palabra. Ponga lado a lado el párrafo 5 de la nota y la estrofa 5. Pida que subrayen lo que cambió: el tiempo, el orden y el sol.
- Buscar un solo sentido en un verso que trae pistas de dos. Use la estrofa 4: hay frío (tacto) y sabor (gusto). Diga que un verso puede tener más de un sentido.
Tarea sugerida
Escoger un momento en la casa o en la vereda (el desayuno, el ordeño, la llegada del bus) y escribir una nota de cinco renglones con lo que se vio, se oyó, se olió, se tocó y se probó. Subrayar la observación que pasaría a un verso.