¿Dónde nació esta historia?
Lo que vas a aprender
- Decir dónde, cuándo y entre quiénes se cuenta una leyenda, con las palabras del texto que lo muestran.
- Relacionar las pistas del contexto de una leyenda con lo que ya sabe del río, del campo o de la ciudad.
- Explicar por qué una leyenda cambia según quién la cuente y dónde se cuente.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Las historias no caen del cielo. Alguien las cuenta en un lugar, en un momento y a unas personas. Una historia que nace a la orilla de un río huele a río: trae canoas, peces y redes. Una que nace en el páramo trae niebla, ruana y frío.
Hoy vas a leer una leyenda que un pescador del río Magdalena le cuenta a su nieta. Vas a buscar dónde, cuándo y entre quiénes se cuenta. Y vas a usar lo que tú ya sabes de los ríos para entenderla mejor.
Explicación
El contexto de una historia
El contexto de una historia es todo lo que la rodea. Tiene tres partes:
- Dónde se cuenta: el río, la vereda, el barrio, la plaza.
- Cuándo se cuenta: de noche, en la cosecha, en la temporada de lluvias, en una fiesta.
- Entre quiénes se cuenta: los abuelos a los nietos, los vecinos entre sí, los arrieros en el camino.
Una leyenda es una historia de la tradición oral. Nadie sabe quién la inventó primero. Pasa de boca en boca: el abuelo se la oyó a su papá, y su papá a otro más viejo. Por eso cada leyenda guarda las cosas del lugar donde nació. Los que la cuentan le ponen lo que ven todos los días.
Cómo se encuentran las pistas
El texto casi nunca dice «el contexto es este». Lo deja en pistas. Mira este comienzo, inventado para esta lección:
Mientras ordeñaban en la madrugada, con la niebla pegada a los frailejones, la abuela Ascensión les contó a sus nietos la historia de la laguna que se esconde.
¿Dónde? Los frailejones y la niebla son del páramo. ¿Cuándo? En la madrugada, a la hora de ordeñar. ¿Entre quiénes? Una abuela y sus nietos. Fíjate en algo: la historia no es del páramo porque lo diga; lo es porque trae cosas del páramo.
Ejemplo resuelto
Las pistas de un comienzo
Lee el comienzo: «Cuando terminaba la cosecha de café, los recolectores se sentaban en el corredor de la finca y don Jairo les contaba la historia del guatín que hablaba». Busca el contexto.
Ver la solución paso a paso
Busco el dónde: «el corredor de la finca». Es una finca, y por el café, una finca cafetera.
Busco el cuándo: «Cuando terminaba la cosecha de café». Es al final del trabajo, cuando hay tiempo para descansar.
Busco el entre quiénes: don Jairo la cuenta, y la oyen los recolectores.
Junto lo que yo sé. Si he visto una cosecha, sé que es un trabajo largo y cansado, y que al final la gente se reúne. Por eso la historia se cuenta ahí.
Respuesta: La historia se cuenta en una finca cafetera, al final de la cosecha, entre don Jairo y los recolectores.
Lo que tú sabes también cuenta
Cuando lees, no llegas con la cabeza vacía. Si vives cerca de un río, sabes qué es una canoa y cómo suena el agua de noche. Si vives en la ciudad, tal vez has visto un río desde un puente o en la televisión. Ese saber te ayuda a ver más en el texto. Una palabra como «atarraya» dice poco a quien nunca vio una red, y dice mucho a quien vio a su tío lanzarla.
Ahora lee la leyenda. Mientras lees, subraya con el dedo cada palabra que tenga que ver con el río.
Lectura · leyenda
La noche que sonó el tiple en el río
Cada año, cuando empieza la subienda y los bocachicos suben por el río Magdalena, don Rosendo Albarracín remienda sus redes en la playa de Las Garcitas, un caserío de pescadores. Una noche de luna llena, su nieta Luzmila se sentó a su lado en la arena y le pidió una historia.
—Te voy a contar lo que me contó mi papá, y a él se lo contó el suyo —dijo el abuelo, sin dejar de anudar la red—. En las noches de luna, el Mohán sale de su cueva, debajo de las piedras grandes de la orilla.
—¿Y cómo es él? —preguntó Luzmila.
—Tiene el pelo largo y enredado, como las raíces de un árbol viejo, y una barba que le llega a las rodillas. Fuma tabaco y toca el tiple sentado en una piedra. Los viejos dicen que es el dueño de los peces de este río.
»Una vez, cuando yo era muchacho, pesqué más bocachicos de los que podíamos comer o vender. Llené la canoa hasta el borde y dejé que muchos se dañaran al sol. A la mañana siguiente, mi atarraya amaneció llena de nudos, tan apretados que no los pude soltar en toda la semana.
—¿Fue el Mohán? —preguntó la niña, con los ojos muy abiertos.
—Eso dijo tu bisabuela Gumersinda. Ella me mandó a dejar un tabaco en la piedra grande, como quien le pide disculpas a un vecino. Desde ese día, cuando ya tengo los bocachicos de la comida y los de la venta, recojo la atarraya y me vuelvo a la casa.
El abuelo cortó el último hilo y guardó la aguja de remendar. Río abajo, entre el croar de las ranas, a Luzmila le pareció oír unas cuerdas de tiple. Esa noche no tuvo miedo. Se durmió pensando en un señor de barba larga, sentado en una piedra, mirando pasar los bocachicos.
Por qué una leyenda cambia según quién la cuente
El cuento de don Rosendo, sus personajes y su caserío son inventados para esta lección. El Mohán no: es un personaje de la tradición oral de los pueblos del río Magdalena, y cada familia lo cuenta a su manera.
Una leyenda no tiene un dueño ni un texto fijo. Cada persona que la cuenta le pone algo suyo: su oficio, su pueblo, lo que le pasó a ella o a sus abuelos. Piensa en la historia de la laguna que se esconde, la de la abuela Ascensión. Si la contara un conductor de bus que sube al páramo cada semana, quizá hablaría de las curvas de la carretera y de la niebla en el vidrio. La laguna seguiría ahí; los detalles cambiarían.
Para pensar en eso, hazte tres preguntas:
- ¿Qué cosas de la historia vienen del lugar donde se cuenta?
- ¿Qué cosas vienen del oficio o de la vida de quien la cuenta?
- ¿Qué cambiaría si la contara otra persona, en otro lugar?
Ejemplo resuelto
Lo que sé del río y la leyenda
¿Qué cosas de la leyenda reconoce alguien que conoce un río de pescadores?
Ver la solución paso a paso
Busco las palabras del río en el párrafo 1: «la subienda» y «los bocachicos». Quien vive cerca del río sabe que hay meses en que los peces suben en grupo.
Busco las herramientas: el abuelo habla de «mi atarraya» y de «la canoa». Son las cosas con que se pesca en el río.
Busco el trabajo: «remienda sus redes». Las redes se rompen y hay que arreglarlas antes de pescar.
Junto lo que sé con lo que leo. Todas estas cosas son del oficio de pescar en el río, y quien las conoce imagina mejor la playa y la noche.
Respuesta: La subienda, los bocachicos, la canoa, la atarraya y el remiendo de las redes: son cosas que conoce quien vive de pescar en el río.
Práctica
Según el párrafo 1, ¿dónde remienda don Rosendo sus redes?
El párrafo 1 dice que don Rosendo «remienda sus redes en la playa de Las Garcitas», un caserío de pescadores.
Según el párrafo 1, ¿en qué época del año remienda don Rosendo sus redes?
El párrafo 1 dice «cuando empieza la subienda y los bocachicos suben por el río Magdalena». Las lluvias y la fiesta no aparecen en la leyenda.
Don Rosendo inventó la historia del Mohán esa misma noche, para su nieta.
Es falso. En el párrafo 2 el abuelo dice que cuenta «lo que me contó mi papá, y a él se lo contó el suyo». La historia viene de su familia.
Según el párrafo 4, ¿qué hace el Mohán? Marca las dos.
Marca todas las que apliquen.
El párrafo 4 dice: «Fuma tabaco y toca el tiple sentado en una piedra». Remendar las redes es lo que hace don Rosendo, no el Mohán; y nadie rema en una canoa vieja en la leyenda.
Según el párrafo 7, la bisabuela Gumersinda mandó al abuelo a dejar un tabaco en la piedra grande.
Es verdadero. El párrafo 7 dice: «Ella me mandó a dejar un tabaco en la piedra grande».
Según el párrafo 5, ¿qué le pasó a la atarraya del abuelo a la mañana siguiente?
El párrafo 5 dice «mi atarraya amaneció llena de nudos». La piedra grande es donde después dejó el tabaco, y los bocachicos los había dejado dañar al sol.
¿Entre quiénes se ha contado esta leyenda antes de esa noche?
La leyenda viene del papá y del abuelo de don Rosendo, y «Los viejos» también la cuentan: pasa de generación en generación entre la gente del caserío.
¿Qué quiere enseñarle el abuelo a Luzmila cuando le cuenta lo que le pasó de muchacho?
El abuelo pescó de más, dejó dañar los peces y después cambió: desde ese día saca solo lo que necesita. Eso es lo que le quiere enseñar a su nieta.
Imagina que esta leyenda la cuenta una señora que vende pescado en la plaza del pueblo. ¿Qué cambiaría con más seguridad?
Cada quien cuenta la leyenda con lo que conoce. La vendedora pondría cosas de la plaza y de su trabajo, pero el Mohán seguiría siendo del río.
¿Qué partes tiene el contexto de una historia?
El contexto es lo que rodea la historia: el lugar, el momento y las personas que la cuentan y la oyen. El inicio, el nudo y el desenlace son las partes del relato, no de su contexto.
Lee: «Cuando el ganado ya estaba en el corral, los vaqueros se sentaron junto a la cerca y el más viejo contó la historia del caballo blanco». ¿Dónde se cuenta esta historia?
Las pistas son el ganado, el corral, la cerca y los vaqueros: todo eso es de un hato, una finca de ganado.
Reto
Completa la frase de la leyenda.
Reto
Une cada pregunta con su respuesta.
Cierre
En resumen
El contexto de una historia es dónde, cuándo y entre quiénes se cuenta.
El contexto casi nunca se dice: se descubre por las pistas del texto, como la subienda, la canoa y la atarraya.
Lo que tú sabes del río, del campo o de la ciudad te ayuda a ver más en una historia.
Una leyenda pasa de boca en boca y cambia según quién la cuente y dónde la cuente.
Vocabulario
- Contexto
El lugar, el tiempo y las personas que rodean una historia cuando se crea y cuando se cuenta.
- Leyenda
Historia de la tradición oral que mezcla lugares reales con seres o hechos maravillosos, y que pasa de boca en boca.
- Tradición oral
Lo que un pueblo guarda contándolo de viva voz: los abuelos a los nietos, los vecinos a los vecinos.
- Subienda
La temporada en que muchos peces, como el bocachico, nadan juntos río arriba y los pescadores sacan más.
- Remendar
Arreglar con hilo y aguja lo que está roto, como una red o una camisa.
- Tiple
Instrumento de cuerdas parecido a una guitarra pequeña, muy tocado en la música andina de Colombia.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte quién ha oído una historia de espantos o de seres del monte o del río contada por un familiar. ¿Dónde y cuándo se la contaron? Anote en el tablero solo el lugar y el momento, sin pedir la historia completa.
- Explicación · 10 min — Explique las tres partes del contexto con el comienzo de la abuela Ascensión y resuelva en el tablero el ejemplo de la finca cafetera.
- Lectura · 10 min — Lea la leyenda en voz alta, con calma y sin asustar. Los alumnos subrayan con el dedo las palabras del río. Al final, haga la lista en el tablero.
- Práctica · 15 min — Preguntas y retos. En las literales, pida el párrafo; en las inferenciales, la frase que sirve de pista.
- Cierre · 5 min — Por parejas, digan qué le pondría a la leyenda alguien que vive en su barrio o vereda: qué lugar, qué oficio, qué momento.
Preguntas para el salón
- ¿Qué palabras de la leyenda no se usarían en una historia del páramo?
- ¿Qué sabes tú de los ríos que te ayudó a imaginar la playa de Las Garcitas?
- Si tu abuela contara esta leyenda, ¿qué le cambiaría?
Errores típicos
- Confundir el contexto con el resumen de la historia: contar qué pasó en lugar de dónde, cuándo y entre quiénes. Pida que responda las tres preguntas por separado, con una palabra o una frase cada una, antes de contar nada.
- Creer que el lugar de la leyenda es solo el que se nombra, sin ver las otras pistas. Haga una lista con la canoa, la atarraya y la subienda, y pregunte: aunque no dijera «río Magdalena», ¿dónde pasaría?
- Pensar que una leyenda tiene una sola versión correcta y las demás están mal. Recuerde que la tradición oral pasa de boca en boca. Pida a dos alumnos que cuenten la misma anécdota del recreo y compare los detalles.
- Creer que hay un solo Mohán: solo un espanto, o solo el protector de esta leyenda. Lea el último párrafo: aquí la niña no tiene miedo. Explique que en la tradición del río el Mohán es el dueño de los peces y del río: en unas versiones castiga al que abusa y en otras asusta (voltea canoas, enreda atarrayas); cada familia lo cuenta a su modo.
Tarea sugerida
Preguntar en la casa por una historia de la tradición que cuenten en la familia y escribir en el cuaderno dónde, cuándo y quién la contaba, en tres oraciones.