Una historia nueva a partir de una leída
Lo que vas a aprender
- Reconocer en una fábula sus personajes, su lugar y las acciones que llevan a la enseñanza.
- Hacer el plan de una historia nueva cambiando el lugar, un personaje o el final de una fábula leída.
- Usar una figura literaria (símil, metáfora o personificación) en la historia nueva.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Muchos escritores empiezan así: leen una historia que les gusta y se preguntan «¿y si pasara en otro lugar?», «¿y si el personaje fuera otro?», «¿y si terminara distinto?». De esa pregunta nace una historia nueva.
Hoy vas a leer una fábula de los Llanos. Después vas a hacer el plan de tu propia fábula o de tu cuento, cambiando una parte de la que leíste. Y le vas a poner una figura literaria de las que ya conoces, para que se vea más bonita.
Explicación
Lo que hace que una fábula sea fábula
Cada tipo de historia tiene sus señas. Una fábula tiene estas:
- Es corta y cuenta un solo problema.
- Sus personajes casi siempre son animales que hablan, piensan y actúan como personas.
- Cada personaje tiene una forma de ser muy marcada: uno es presumido, otro es paciente, otro es tramposo.
- De lo que pasa se saca una enseñanza, la moraleja.
Algunas fábulas escriben la moraleja al final. Otras la dejan escondida en lo que pasa, y el lector la descubre. La que vas a leer es de esas.
Qué se puede cambiar y qué se conserva
Para crear una historia nueva desde una leída, cambias una cosa grande:
- El lugar: la sabana se vuelve un páramo, un río o un barrio.
- Un personaje: el cachicamo se vuelve un perro, una garza o un niño.
- El final: lo que pasa al cierre es distinto.
Si escribes una fábula nueva, conservas las señas de la fábula: animales que hablan, un problema y una enseñanza. Si cambias tanto que los personajes ya no hablan y no hay enseñanza, ya no es una fábula: es otro tipo de texto. Eso está bien si lo decides tú, pero tienes que saberlo.
La fábula que vas a leer, sus personajes y sus nombres son inventados para esta lección.
Lectura · fabula
La terecay y el cachicamo
En la sabana, cuando llegó el verano, el sol secó los caños y la tierra se puso dura como un ladrillo. El cachicamo Rufino cavaba cuevas en un abrir y cerrar de ojos, y pasaba el día bajo tierra, fresco y contento.
Cerca del último charco vivía la terecay Ramona, una tortuga de río que caminaba despacio y nadaba muy bien. Rufino se burlaba de ella: —¿Para qué te sirve esa casa tan pesada, si no puedes cavar ni un hueco?
Ramona no le contestaba. Cada tarde se metía al charco y se quedaba mirando las nubes del lado del río.
Una noche, las nubes llegaron gruñendo y empezó el invierno. Llovió tres días sin parar. Los caños se desbordaron y la sabana se volvió un espejo de agua. El agua se metió en las cuevas de Rufino, una por una.
Rufino salió empapado y se subió a un tronco que flotaba. El tronco daba vueltas y el agua seguía subiendo. —¡Auxilio! —gritó—. ¡No alcanzo a llegar a la mata de monte!
Ramona lo oyó y nadó hasta el tronco. —Súbete a mi caparazón —le dijo—. Esta casa pesada también sabe flotar.
Con Rufino agarrado a su concha, Ramona nadó despacio hasta la mata de monte, donde la tierra seguía seca. Allí lo dejó, debajo de un árbol.
Rufino se sacudió el agua y miró a la tortuga un largo rato. Esa noche, mientras las ranas cantaban en la sabana inundada, buscó los frutos más dulces que cayeron del árbol y se los guardó a Ramona.
Las figuras que tiene la fábula
En la unidad pasada conociste tres figuras literarias. Recuérdalas con ejemplos que no son de la fábula:
- Un símil compara dos cosas con la palabra «como»: «la luna redonda brillaba como una moneda».
- Una metáfora dice que una cosa es otra, sin «como»: «el río es una culebra de plata». El río no es una culebra, pero se dobla entre los potreros y brilla al sol como una.
- Una personificación le da a un animal, a una planta o a una cosa acciones o rasgos de persona. En «la quebrada cantaba entre las piedras», el agua canta como si fuera alguien.
La fábula de Ramona y Rufino trae las tres. Búscalas tú cuando hagas las preguntas.
En tu historia nueva vas a usar por lo menos una figura. No hace falta que sea difícil: basta con que ayude a ver o a oír lo que pasa.
Ejemplo resuelto
El plan de una fábula nueva
Esneda quiere escribir una fábula nueva a partir de La terecay y el cachicamo. Así hizo su plan.
Ver la solución paso a paso
Qué leí: una fábula de la sabana. Rufino se burla de Ramona porque es lenta y su casa pesa, y en la inundación ella lo salva.
Qué cambio: solo el final. Hasta la inundación todo queda igual: la sabana, «el verano», «el invierno» y el agua que «se metió en las cuevas de Rufino».
Personajes: los mismos, el cachicamo Rufino y la terecay Ramona. Siguen siendo animales que hablan.
Narrador: una voz de afuera que cuenta lo que les pasa a los dos, como en la fábula leída.
Problema y final: el problema sigue siendo la inundación, y Ramona lleva a Rufino a la mata de monte. El final nuevo pasa en el verano siguiente: el sol seca el charco de Ramona, y Rufino le cava una cueva fresca junto al caño. Los dos aprenden algo, pero no lo escribo: que lo descubra el lector.
Figura: una personificación para el final: el sol se bebía los charcos uno por uno.
Respuesta: El plan cambia una sola cosa grande, el final, y conserva las señas de la fábula: animales que hablan, un problema, un final con enseñanza y una figura literaria.
Ejemplo resuelto
Darle una figura a una oración
Para su final, Esneda escribió «El sol calentaba mucho la sabana». Quiere decirlo con una figura.
Ver la solución paso a paso
Pienso en lo que hace el sol en el verano de la sabana: calienta, seca los caños y deja la tierra dura.
Con un símil: «El sol pegaba como un fogón encendido». Comparo con «como».
Con una personificación: «El sol se bebía los charcos uno por uno». El sol hace como si fuera alguien con sed.
Escojo la que va mejor con la historia. En mi final lo que importa es que el charco de Ramona se seca: la personificación lo muestra, y el fogón solo dice que hace calor.
Respuesta: «El sol se bebía los charcos uno por uno.» La personificación ayuda a ver cómo se queda Ramona sin su charco.
Ahora tú
Haz tu plan en el cuaderno con las mismas partes que el de Esneda: qué leí, qué cambio, personajes, narrador, problema y final, figura. Escoge una cosa para cambiar: el lugar, un personaje o el final. Si cambias todo a la vez, es muy fácil perderse.
Después escribe tu historia en cuatro o cinco párrafos. Lee en voz alta lo que escribiste y pregúntate: ¿se entiende el problema? ¿Mi figura ayuda a ver o a oír? ¿El lector puede descubrir la enseñanza sin que yo la diga? Guarda tu historia: en la próxima lección la vas a leer en voz alta con efectos de sonido.
Práctica
Según el párrafo 2, ¿dónde vivía la terecay Ramona?
El párrafo 2 dice: «Cerca del último charco vivía la terecay Ramona». Las cuevas eran de Rufino, y al árbol de la mata llegaron al final.
Según el párrafo 1, ¿qué sabía hacer muy bien el cachicamo Rufino?
El párrafo 1 dice que Rufino «cavaba cuevas en un abrir y cerrar de ojos». La que nadaba bien era Ramona.
Según el párrafo 2, Rufino se burlaba de la casa pesada de Ramona.
Es verdadero. En el párrafo 2 Rufino le dice: «¿Para qué te sirve esa casa tan pesada, si no puedes cavar ni un hueco?».
Según el párrafo 4, cuando empezó el invierno llovió una sola noche.
Es falso. El párrafo 4 dice: «Llovió tres días sin parar».
Según el párrafo 7, ¿a dónde llevó Ramona a Rufino?
El párrafo 7 dice que «Ramona nadó despacio hasta la mata de monte, donde la tierra seguía seca».
¿Qué enseñanza se saca de la fábula?
Lo que a Rufino le parecía inútil, la casa pesada de Ramona, fue lo que lo salvó. Nadie es mejor en todo: cada uno tiene lo suyo.
En el párrafo 8, ¿por qué Rufino le guarda a Ramona los frutos más dulces?
Rufino se queda pensando en lo que Ramona hizo por él y le guarda lo mejor que encuentra. Así le da las gracias.
En el párrafo 4 dice que «las nubes llegaron gruñendo». ¿Qué figura literaria es?
Las nubes no gruñen de verdad: llegan como alguien bravo que refunfuña. Por eso es una personificación.
Sneider quiere escribir una fábula nueva desde la de Ramona y Rufino. ¿Cuál de estos planes sigue siendo una fábula?
La fábula necesita animales que hablan, un problema y una enseñanza. La noticia y la descripción son otros tipos de texto.
¿En cuál de estas oraciones hay un símil bien usado?
«El río sonaba como un tambor lejano» compara el río con un tambor usando «como». Las otras dos oraciones cuentan lo que pasa, sin comparar.
Reto
Completa la frase de la fábula.
Reto
Une cada personaje con lo que hizo.
Reto
Encuentra las palabras de la fábula.
Busca cachicamo, terecay, sabana, charco, tronco y fábula.
Cierre
En resumen
Una fábula es una historia corta con animales que hablan, un problema y una enseñanza.
Para crear una historia nueva desde una leída, se cambia una cosa grande: el lugar, un personaje o el final.
Si la historia nueva es una fábula, conserva sus señas: animales que hablan, un problema y una enseñanza.
Antes de escribir se hace un plan: qué leí, qué cambio, personajes, narrador, problema y final, figura.
Una figura literaria bien usada ayuda a ver o a oír lo que pasa.
Vocabulario
- Fábula
Historia corta en la que unos animales hablan y actúan como personas, y de la que se saca una enseñanza.
- Moraleja
La enseñanza de una fábula. A veces se escribe al final y otras veces la descubre el lector.
- Cachicamo
Nombre que se le da en los Llanos al armadillo, el animal de caparazón que cava cuevas.
- Terecay
Tortuga de río de los Llanos, que nada muy bien y come frutos que caen al agua.
- Mata de monte
Grupo de árboles en medio de la sabana, como una isla de monte entre el pasto.
- Invierno y verano
En los Llanos, el invierno es la temporada de lluvias y el verano es la temporada seca.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte qué animales conocen de los Llanos o de la región donde viven. Anote en el tablero cómo es cada uno: rápido, lento, presumido, paciente.
- Lectura · 10 min — Lea la fábula en voz alta. Al terminar, pida que nombren a los personajes, el lugar y lo que hizo cada uno.
- Explicación · 10 min — Repase las señas de la fábula y las tres figuras con ejemplos que no son de la lectura, para que los niños las encuentren solos en la fábula. Resuelva en el tablero el plan de Esneda y señale que cambia una sola cosa, el final.
- Práctica · 10 min — Preguntas y retos. En la pregunta de la enseñanza, pida que digan qué frase de la fábula les sirvió de pista.
- Producción · 15 min — Cada alumno hace su plan en el cuaderno y escribe su historia en cuatro o cinco párrafos. Pase por los puestos revisando que cambien una sola cosa grande y que haya una figura.
Preguntas para el salón
- ¿Qué cambiarías tú de esta fábula: el lugar, un personaje o el final?
- Si la fábula pasara en tu barrio o tu vereda, ¿qué animales serían los personajes?
- ¿Qué figura le pondrías a tu historia para que se oiga la lluvia?
Errores típicos
- Copiar la fábula con otros nombres, sin cambiar nada más. Pida que señale en su plan qué cosa grande cambió: el lugar, un personaje o el final.
- Cambiar tantas cosas que la historia ya no tiene problema ni enseñanza. Revise el plan con las señas de la fábula y pida que escoja una sola cosa para cambiar.
- Escribir la enseñanza con todas las letras al final cuando el plan decía dejarla escondida. Pida que lea su final a un compañero y que el compañero diga la enseñanza. Si la descubre, no hace falta escribirla.
- Confundir el símil con la metáfora. Pida que busque la palabra «como». Si está y compara dos cosas, es símil; si dice que una cosa es otra sin «como», es metáfora.
Tarea sugerida
Pasar en limpio la historia nueva, subrayar con color la figura literaria y ensayar en la casa la lectura en voz alta, con una voz distinta para cada personaje.