El tono de quien habla
Lo que vas a aprender
- Reconocer la velocidad, las pausas y el ritmo de quien habla.
- Decir el estado de ánimo de un personaje juntando las pistas de su voz con lo que pasa.
- Encontrar en las acotaciones de un diálogo cómo habla cada personaje.
- Leer en voz alta un parlamento con el tono que pide el estado de ánimo del personaje.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Piensa en tu mamá cuando te llama a almorzar. Un día dice «¡A comer!» rápido y con fuerza, y tú sabes que está contenta. Otro día dice lo mismo despacio, después de un silencio, y tú sabes que algo pasó.
Las palabras eran las mismas. Lo que cambió fue la manera de decirlas.
Cuando escuchas a alguien, no solo oyes lo que dice: también oyes cómo lo dice. Hoy vas a aprender a fijarte en eso. Te va a servir para entender mejor a quien te habla y para leer un diálogo en voz alta como lo diría cada personaje.
Explicación
El tono y el estado de ánimo
El estado de ánimo es cómo se siente una persona en un momento: alegre, triste, enojada, tranquila o con prisa. Cambia durante el día. Puedes despertar con sueño, ponerte feliz en el recreo y enojarte si alguien te quita el balón.
El tono es la manera como suena lo que alguien dice. El tono deja ver el estado de ánimo, aunque la persona no lo diga con palabras. Si tu hermano dice «ya voy» arrastrando las palabras, oyes que no tiene ganas. Si lo dice corriendo, oyes que está apurado.
Para notar el tono, escucha tres cosas:
- La velocidad: qué tan rápido o qué tan despacio habla. Cuando alguien tiene prisa, las palabras salen una detrás de otra. Cuando está triste o cansado, salen lentas.
- Las pausas: los silencios entre las palabras. Una pausa larga puede mostrar que a la persona le cuesta decir algo, o que está pensando. Casi sin pausas, la persona va de afán.
- El ritmo: cómo se reparten las palabras y los silencios. Un ritmo parejo suena tranquilo. Un ritmo saltón, con subidas y bajadas, suena alegre. Un ritmo cortado, que golpea cada palabra, suena duro.
Cada ánimo suena distinto
Así suelen sonar algunos estados de ánimo:
- Prisa: muy rápido, casi sin pausas, como si no alcanzara el aire.
- Alegría: rápido y con fuerza, con un ritmo saltón y a veces con risa.
- Tristeza: despacio, en voz baja y con pausas largas.
- Enojo: fuerte, con las palabras cortadas una por una, como golpes.
- Calma: despacio y suave, con un ritmo parejo.
Ojo: una sola pista no basta. Hablar rápido puede ser prisa, alegría o susto. Hablar despacio puede ser tristeza, calma o cansancio. Para saber cuál es, junta la pista de la voz con dos cosas más: lo que está pasando y lo que dice la persona.
Por ejemplo, Rubiela habla rápido. Si acaba de ganar una rifa, es alegría. Si el bus ya va a arrancar, es prisa. La voz es la misma; lo que pasa alrededor te dice cuál de las dos.
Las acotaciones de un diálogo
En un diálogo escrito, antes de cada parlamento va el nombre de quien habla y dos puntos. A veces, entre paréntesis, aparece una acotación: una nota que dice cómo habla el personaje o qué hace. Por ejemplo: «ABUELO: (en voz muy baja) Ya se durmió la niña».
La acotación no se lee en voz alta como parte del parlamento. Sirve para saber cómo decirlo. En el ejemplo, el abuelo habla bajito, y como la niña se acaba de dormir, entiendes que no quiere despertarla.
Fíjate: la acotación dice cómo suena la voz, pero casi nunca dice el estado de ánimo. Eso lo descubres tú, juntando las pistas.
Ahora vas a leer un diálogo en la plaza de mercado. La plaza de San Telmo, doña Edelmira y Fabián son inventados para esta lección. Mientras lees, mira las acotaciones y piensa cómo se siente cada uno.
Lectura · dialogo
Lulos para el almuerzo
(Sábado por la mañana. Fabián llega corriendo al puesto de frutas de doña Edelmira, en la plaza de mercado de San Telmo.)
FABIÁN: (hablando muy rápido, sin parar a respirar) Buenos días, doña Edelmira, mi mamá necesita seis lulos y una piña, pero rapidito, que la chiva sale en diez minutos y si la dejo me toca caminar hasta la vereda.
DOÑA EDELMIRA: (riéndose, con la voz cantadita y ligera) ¡Ay, mijo, cálmese, que la chiva no se va sin usted! Mire estos lulos, tan bonitos como el sol de la mañana.
FABIÁN: (un poco más despacio, mirando los canastos) ¿Y las moras? Mi abuela dice que las suyas son las más dulces de la plaza.
DOÑA EDELMIRA: (después de una pausa larga, en voz baja y lenta) No hay moras esta semana, mijo... El aguacero de la semana pasada tumbó las matas... Toda la cosecha se perdió.
FABIÁN: (en voz bajita, mirando al piso) Lo siento mucho, doña Edelmira.
(En ese momento, un muchacho pasa en bicicleta, choca con el canasto de los lulos y sigue de largo sin mirar. Los lulos ruedan por el piso.)
DOÑA EDELMIRA: (con voz fuerte, cortando cada palabra) ¡Oiga! ¡Así no! ¡Vuelva acá y mire lo que hizo!
FABIÁN: (rápido, ya agachado) Tranquila, yo le ayudo a recogerlos.
(Entre los dos recogen los lulos uno por uno. Doña Edelmira respira hondo.)
DOÑA EDELMIRA: (con calma, hablando despacio y suave) Gracias, Fabián. Usted es un buen muchacho. Llévese los seis lulos y la piña, y estos dos mangos de ñapa para su abuela.
FABIÁN: (dando saltos, a toda velocidad, ya corriendo hacia la chiva) ¡Gracias, gracias! ¡Mi abuela se va a poner contenta! ¡Nos vemos el otro sábado!
Ejemplo resuelto
Despacio no siempre es triste
Lee este parlamento, que no es del diálogo de la plaza: «JULIÁN: (bostezando, muy despacio, con pausas) Ya... ya me acuesto, ma». Julián jugó fútbol toda la tarde. ¿Cómo se siente?
Ver la solución paso a paso
Busco las pistas de la voz en la acotación: habla «muy despacio» y hace pausas. Eso puede ser tristeza, calma o cansancio: con eso solo no me alcanza.
Busco qué está pasando: Julián jugó fútbol toda la tarde y ya es hora de acostarse. Además, está «bostezando».
Miro lo que dice: «ya me acuesto». No cuenta nada malo ni está calmando a nadie: está diciendo que se va a dormir.
Junto las tres cosas: voz lenta con pausas, una tarde de mucho juego y ganas de acostarse. Julián no está triste: está cansado.
Respuesta: Julián está cansado. La voz lenta sola no bastaba: lo dijo la voz junto con lo que pasaba.
Ejemplo resuelto
Fabián llega a la plaza
¿Qué estado de ánimo muestra Fabián en el párrafo 2?
Ver la solución paso a paso
Busco la acotación de Fabián en el párrafo 2: «hablando muy rápido, sin parar a respirar». Velocidad alta y casi sin pausas.
Hablar rápido puede ser alegría, susto o prisa. Busco qué pasa: en el párrafo 1, Fabián «llega corriendo».
Miro lo que dice: pide la fruta «rapidito» y explica que «la chiva sale en diez minutos». Si la pierde, le toca caminar.
Junto las pistas: voz rápida sin pausas, llega corriendo y teme perder la chiva. Fabián tiene prisa.
Respuesta: Fabián tiene prisa: lo muestran la velocidad de su voz, que no hace pausas, y el miedo a perder la chiva.
Ejemplo resuelto
El plan para leer a doña Edelmira
Vas a leer en voz alta el parlamento de doña Edelmira del párrafo 3. ¿Cómo lo dices?
Ver la solución paso a paso
Leo la acotación: «riéndose, con la voz cantadita y ligera». Una voz cantadita sube y baja: tiene un ritmo saltón.
Miro lo que dice: «¡Ay, mijo, cálmese, que la chiva no se va sin usted!». Le habla con cariño y hasta le hace un chiste.
Decido el estado de ánimo: doña Edelmira está de buen humor, contenta de ver a Fabián.
Hago el plan: digo «¡Ay, mijo» con una risa corta, subo y bajo la voz como cantando y no hago pausas largas. Al decir «Mire estos lulos» hablo como quien muestra algo bonito.
Respuesta: Con voz alegre: ritmo saltón, una risa corta y sin pausas largas.
Práctica
Según el párrafo 2, ¿cómo habla Fabián cuando llega al puesto?
La acotación del párrafo 2 dice «hablando muy rápido, sin parar a respirar». En voz bajita habla Fabián en el párrafo 6, y la voz cantadita es la de doña Edelmira en el párrafo 3.
Antes de contar lo que pasó con las moras, doña Edelmira hace una pausa larga.
Es verdadero. La acotación del párrafo 5 dice «después de una pausa larga, en voz baja y lenta».
Según el párrafo 7, ¿por qué se cayeron los lulos?
El párrafo 7 dice que «un muchacho pasa en bicicleta, choca con el canasto de los lulos». Fabián llega corriendo, pero no tumba nada, y el aguacero tumbó las matas de mora, no el canasto.
En el párrafo 11, doña Edelmira le habla a Fabián con voz fuerte, cortando cada palabra.
Es falso. En el párrafo 11 habla «con calma, hablando despacio y suave». La voz fuerte que corta cada palabra es la del párrafo 8, cuando le grita al muchacho de la bicicleta.
¿Cómo se siente doña Edelmira en el párrafo 5?
La pausa larga y la voz baja y lenta, junto con la noticia de la cosecha perdida, muestran que doña Edelmira está triste.
¿Qué estado de ánimo muestra la voz de doña Edelmira en el párrafo 8?
Doña Edelmira está enojada: el muchacho le tumbó los lulos y se fue sin mirar, y ella le habla con voz fuerte y cortada.
En el párrafo 6, Fabián habla en voz bajita, mirando al piso. ¿Qué siente?
Fabián siente pena por doña Edelmira. Lo dice con su voz bajita y con lo que le contesta: «Lo siento mucho».
¿Por qué la voz de doña Edelmira cambia tanto entre el párrafo 8 y el párrafo 11?
Fabián la ayudó a recoger los lulos y ella respiró hondo: se le pasó el enojo y le habló con calma.
Vas a leer en voz alta lo que dice Fabián en el párrafo 12. ¿Cómo lo dices?
Fabián está alegre y va de afán: se dice rápido, con fuerza y con ritmo saltón.
¿Qué pistas de la voz suelen mostrar que alguien está triste?
Marca todas las que apliquen.
La tristeza suena lenta y con pausas largas. Hablar muy rápido es más de la prisa o la alegría, y cortar cada palabra con fuerza es del enojo.
Tu primo te cuenta algo hablando rapidísimo, sin hacer pausas, mientras se amarra los zapatos y mira el reloj. ¿Qué es lo más probable?
Habla rápido y sin pausas, y además mira el reloj mientras se alista: tiene prisa. El cansancio y la tristeza suenan lentos.
Reto
Completa las acotaciones del diálogo.
Reto
¿Qué estado de ánimo muestra esta voz?
Mira la velocidad, las pausas y el ritmo, y también lo que está pasando.
Cierre
En resumen
El tono es la manera como suena lo que alguien dice, y deja ver su estado de ánimo.
Para notar el tono, escucha la velocidad, las pausas y el ritmo de quien habla.
La prisa suena rápida y sin pausas; la tristeza, lenta y con pausas largas; el enojo, fuerte y cortado; la calma, suave y pareja.
Una sola pista no basta: junta la voz con lo que está pasando y con lo que dice la persona.
En un diálogo, las acotaciones entre paréntesis dicen cómo habla el personaje; el estado de ánimo lo descubres tú.
Vocabulario
- Estado de ánimo
Cómo se siente una persona en un momento: alegre, triste, enojada, tranquila o con prisa.
- Tono
La manera como suena lo que alguien dice, que deja ver su estado de ánimo.
- Velocidad
Qué tan rápido o qué tan despacio habla una persona.
- Pausa
Un silencio corto o largo entre una palabra y otra.
- Ritmo
La forma como se reparten las palabras y los silencios: parejo, cortado o saltón.
- Acotación
Lo que va entre paréntesis en un diálogo para decir cómo habla o qué hace un personaje.
- Ñapa
Lo que el vendedor regala de más al que compra.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Diga «ya voy» tres veces: con prisa, con cansancio y con enojo. Pregunte qué cambió en cada una y cómo se dieron cuenta.
- Explicación · 8 min — Presente la velocidad, las pausas y el ritmo. Pida a todo el grupo que diga «se acabó el recreo» con alegría, con tristeza y con calma, y que noten qué cambia.
- Lectura · 8 min — Lea el diálogo con dos voluntarios, sin leer en voz alta las acotaciones. Resuelva los ejemplos señalando las pistas en el texto.
- Práctica · 10 min — Preguntas y retos. En cada respuesta pida dos pistas: una de la voz y una de lo que pasa.
- Producción oral · 14 min — En parejas, leen el diálogo: uno es Fabián y otro doña Edelmira. Antes de leer, marcan junto a cada parlamento el estado de ánimo. Evalúe con la rúbrica. Nadie se burla de la voz de nadie.
Preguntas para el salón
- ¿En qué momento del diálogo cambia más la voz de doña Edelmira? ¿Qué pasó justo antes?
- ¿Por qué hablar rápido no siempre quiere decir lo mismo?
- ¿Cómo suena la voz de alguien de tu casa cuando tiene prisa? ¿Y cuando está tranquilo?
Errores típicos
- Decidir el estado de ánimo con una sola pista: «habla rápido, entonces está feliz». Muestre que la misma voz rápida puede ser prisa o alegría. Pida siempre lo que está pasando antes de decidir.
- Leer en voz alta las acotaciones como si fueran parte del parlamento. Lea un parlamento leyendo la acotación y otro sin leerla. Pregunte cuál sonó a conversación de verdad.
- Creer que la acotación dice el estado de ánimo. Subraye juntos lo que dice la acotación («en voz baja y lenta») y escriba al lado, aparte, lo que el alumno descubre («triste»).
- Confundir enojo con hablar fuerte: leer gritando todo lo alegre. Compare el ritmo: la alegría salta y el enojo golpea palabra por palabra.
Tarea sugerida
Escuchar a alguien de la casa durante la comida y anotar un momento en que su voz mostró un estado de ánimo: qué dijo, cómo sonó (velocidad, pausas, ritmo) y qué estaba pasando.