Lenguaje 5.º

Escribo como narrador

55 min · DBA 3

Lo que vas a aprender
  • Escoger para un cuento propio un narrador que no sea el autor (un objeto, un animal u otro niño).
  • Hacer el plan de un cuento con quién narra, los personajes y su papel, el lugar y la época.
  • Mantener la voz del narrador con «yo», «me» y «mi» de principio a fin.
  • Escribir y firmar un cuento propio en el que el autor y el narrador sean distintos.

Para qué

¿Para qué sirve esto?

En esta unidad leíste un cuento contado por una gallina y escrito por una persona. Ahora te toca a ti ser el autor. Vas a escribir un cuento en el que tú escribes, pero otro cuenta: un objeto, un animal u otro niño.

Antes de escribir vas a leer un cuento modelo, narrado por una mochila, y vas a ver cómo se hizo su plan. Así sabrás qué decidir antes de empezar y cómo revisar que tu narrador no se pierda en el camino.

Explicación

La consigna

Esta es la tarea: escribe un cuento narrado en primera persona por alguien que no seas tú. Puede ser un objeto (el balón de la cancha, la olla de la abuela), un animal (el perro del vecino, una vaca de la finca) u otro niño inventado. Tú eres el autor: tu nombre va en la firma, al final. El narrador vive dentro del cuento y habla con «yo».

Ponerse en el lugar del narrador

Antes de escribir, imagina el mundo como lo vería tu narrador. Pregúntate:

  • ¿Dónde pasa el día? Una olla vive en la cocina; un balón, en la cancha y en el patio.
  • ¿Qué puede ver, oír y sentir? La olla siente el fuego por debajo y oye las conversaciones de la cocina, pero no ve lo que pasa en el colegio.
  • ¿Qué quiere? Hasta un objeto puede querer algo: que no lo boten, que lo usen, que lo cuiden.

Tu narrador solo cuenta lo que podría ver, oír o sentir desde su lugar. Si la olla se queda en la cocina, no puede contar lo que dijo la profesora en el salón, a menos que alguien lo cuente delante de ella.

Lectura · cuento

La mochila del remiendo

  1. Soy la mochila de Duberney. Soy azul, tengo dos bolsillos y un remiendo verde en la esquina, donde una vez me mordió el perro de la casa. Hace tres años que lo acompaño a la escuela, en un pueblo de tierra caliente donde llueve casi todas las tardes.

  2. Yo conozco a Duberney mejor que nadie. Sé que guarda el cuaderno de matemáticas al fondo para no verlo, y que en mi bolsillo pequeño lleva siempre una bolsita de mango biche con sal. También sé cuándo está aburrido: me tira contra la silla en vez de colgarme.

  3. Un lunes, Mayerli llegó al salón con una mochila nueva, roja, con ruedas y una luz que se prendía. Todos la rodearon. Duberney me miró, miró mi remiendo y me escondió debajo del pupitre. De camino a la casa le dijo a su mamá: —Ya estoy muy grande para esta mochila vieja.

  4. Yo sentí que se me aflojaban las costuras. Esa noche, colgada del clavo detrás de la puerta, pensé que pronto me cambiarían por una con ruedas.

  5. El miércoles, Duberney llevaba en mí el álbum de dibujos que había hecho para la muestra del colegio. A la salida cayó un aguacero de esos que doblan las hojas de los plátanos. Mayerli quiso correr, pero las ruedas de su mochila se trabaron en el barro y el agua se le metió por la cremallera.

  6. Duberney me apretó contra el pecho y corrió hasta la tienda de la esquina. Yo aguanté el agua con mi tela gruesa, que ya conocía muchos aguaceros. Cuando llegaron, Duberney me abrió con cuidado. El álbum estaba seco. Los cuadernos de Mayerli, en cambio, chorreaban agua.

  7. —¿Me prestas una hoja seca? —le pidió Mayerli. Duberney sacó de mí el cuaderno de matemáticas, el del fondo, y le arrancó dos hojas. Fue la primera vez que lo vi contento de tener ese cuaderno.

  8. Esa noche no me tiró contra la silla. Me colgó del clavo, me pasó la mano por el remiendo y le dijo a su mamá: —Esta mochila todavía aguanta. Yo no dije nada, porque las mochilas no hablan en voz alta. Pero dormí con las costuras bien apretadas.

  9. Cuento de Wilfrido Arrieta, un autor inventado para esta lección

Cómo se mantiene la voz

El cuento empieza con «Soy la mochila de Duberney», y desde ahí la mochila no suelta la palabra. Cada vez que habla de sí misma usa «yo», «me», «mi» o «mí»: «me escondió debajo del pupitre», «mi tela gruesa», «sacó de mí el cuaderno».

Fíjate también en lo que cuenta. La mochila sabe lo que va guardado en sus bolsillos y oye lo que dicen cerca de ella. Lo que pasa cuando no está, no lo cuenta. Así el lector cree en esa voz.

Y al final aparece la firma: «Cuento de Wilfrido Arrieta». Ahí está el autor, afuera de la historia. La narradora es la mochila; el que escribió es otra persona. Eso mismo vas a hacer tú: el narrador habla adentro y tu nombre va en la firma.

El plan antes de escribir

Un buen cuento empieza antes de la primera línea, con un plan. En el plan decides:

  1. Quién narra: el objeto, el animal o el niño que va a decir «yo».
  2. Los personajes y su papel: quién quiere algo (protagonista), quién se lo pone difícil (antagonista) y quién le da una mano (ayudante). El narrador puede ser uno de ellos.
  3. El lugar: dónde pasa la historia.
  4. La época: si pasa hoy o en tiempos de los abuelos, y qué objetos o ropa lo muestran.
  5. Qué pasa: el inicio, el problema (el nudo) y cómo se resuelve (el desenlace).

Ejemplo resuelto

El plan del cuento modelo

¿Cómo sería el plan del cuento «La mochila del remiendo»?

Ver la solución paso a paso
  1. Quién narra. La mochila, que se presenta en la primera línea: «Soy la mochila de Duberney». No es el autor: el autor firma al final.

  2. Personajes y su papel. La mochila es la protagonista: quiere que no la cambien. Duberney es su antagonista al principio, porque la esconde y quiere cambiarla, y su ayudante en el aguacero, cuando la aprieta contra el pecho. La mochila roja de Mayerli es lo que crea el problema.

  3. Lugar. Un pueblo donde «llueve casi todas las tardes»: el salón, el camino y «la tienda de la esquina».

  4. Época. Hoy: la mochila nueva tiene «ruedas y una luz que se prendía».

  5. Qué pasa. Inicio: la mochila y su dueño. Nudo: Duberney dice «Ya estoy muy grande para esta mochila vieja». Desenlace: después del aguacero dice «Esta mochila todavía aguanta».

Respuesta: Narra la mochila; la protagonista es ella, Duberney es antagonista al principio y ayudante en el aguacero, y la mochila roja crea el problema; pasa hoy, en un pueblo lluvioso; el problema es que quieren cambiarla y se resuelve con el aguacero.

Ejemplo resuelto

Un plan nuevo, paso a paso

Haz el plan de un cuento narrado por la olla de la abuela.

Ver la solución paso a paso
  1. Quién narra. La olla grande de la cocina, abollada en un lado. Hablará con «yo»: “Yo soy la olla del sancocho de los domingos”.

  2. Qué puede ver y oír. Vive en la cocina: siente el fogón, oye a la familia que conversa mientras pica la yuca. No puede contar lo que pasa en el potrero.

  3. Personajes y su papel. La olla es la protagonista: quiere seguir sirviendo. El nieto, que quiere cambiarla por una olla eléctrica, le pone el problema. La abuela es la ayudante: la defiende.

  4. Lugar y época. La cocina de una casa de la vereda, hoy: hay olla eléctrica en la tienda del pueblo.

  5. Qué pasa. Inicio: los domingos de sancocho. Nudo: llega la olla eléctrica y se va la luz el día del almuerzo. Desenlace: la olla vieja, sobre el fogón de leña, salva el almuerzo.

Respuesta: Un plan completo dice quién narra, qué puede ver, los personajes con su papel, el lugar, la época y el inicio, el nudo y el desenlace.

Ejemplo resuelto

Revisar que el narrador no se pierda

En un borrador narrado por Tigre, el perro de la casa, aparece esta oración: “El perro Tigre estaba cansado y se acostó en la hamaca”. ¿Qué está mal y cómo se arregla?

Ver la solución paso a paso
  1. El cuento lo narra Tigre, el perro, así que tiene que hablar de sí mismo con «yo», «me» o «mi».

  2. La oración dice “El perro Tigre estaba cansado”: habla del perro desde afuera, como si contara otra voz. Ahí el narrador se perdió.

  3. La arreglo con la voz del perro: “Yo estaba cansado y me acosté en la hamaca”.

Respuesta: La oración cambió de voz. Se arregla escribiéndola con «yo» y «me», como habla el perro en todo el cuento.

Práctica

Según el párrafo 1, ¿qué tiene la mochila en la esquina?

Lee el párrafo 2. Marca las palabras con que la narradora habla de sí misma.

Marca todas las que apliquen.

Según el párrafo 3, cuando llegó la mochila roja, Duberney colgó la suya en la silla para que todos la vieran.

Según el párrafo 6, ¿cómo estaba el álbum cuando Duberney abrió la mochila en la tienda?

Según el párrafo 8, al final Duberney le dice a su mamá que la mochila todavía aguanta.

¿Por qué Duberney escondió su mochila debajo del pupitre en el párrafo 3?

En el párrafo 4 la mochila dice que «se me aflojaban las costuras». ¿Qué quiere decir?

La mochila dice que «las mochilas no hablan en voz alta». Entonces, ¿por qué podemos leer todo lo que piensa?

La consigna pide un cuento narrado en primera persona por un objeto, un animal u otro niño, con personajes, lugar y época. ¿Cuál plan la cumple?

Un cuento lo narra Brisa, la vaca de la finca. ¿Cuál de estas oraciones rompe la voz de la narradora?

Reto

Completa las frases con las palabras de la narradora.

Reto

Busca las palabras del cuento y de la lección.

Cierre

En resumen

  • Cuando escribes un cuento, tú eres el autor y firmas al final; el narrador es la voz que cuenta adentro.

  • Un objeto, un animal u otro niño pueden narrar con «yo», «me» y «mi».

  • El plan dice quién narra, los personajes y su papel, el lugar, la época y qué pasa al inicio, en el nudo y al final.

  • El narrador solo cuenta lo que podría ver, oír o sentir desde su lugar, y no cambia de voz en medio del cuento.

Vocabulario

Consigna

La instrucción que dice qué hay que hacer en una tarea y cómo.

Plan del cuento

Lo que se decide antes de escribir: quién narra, quiénes son los personajes y su papel, dónde y cuándo pasa, y qué pasa al inicio, en el nudo y al final.

Voz del narrador

La manera de hablar de quien cuenta. Si narra un objeto o un animal, habla con yo, me y mi todo el tiempo.

Remiendo

Pedazo de tela que se cose sobre un roto para taparlo.

Aguacero

Lluvia fuerte que cae de repente y dura poco.

Guía para el docente

Tiempos

Preguntas para el salón

Errores típicos

Tarea sugerida

Terminar el cuento en casa, de una página, y leerlo en voz alta a alguien de la familia. Esa persona dice quién es el narrador y quién es el autor.