Escribo como narrador
Lo que vas a aprender
- Escoger para un cuento propio un narrador que no sea el autor (un objeto, un animal u otro niño).
- Hacer el plan de un cuento con quién narra, los personajes y su papel, el lugar y la época.
- Mantener la voz del narrador con «yo», «me» y «mi» de principio a fin.
- Escribir y firmar un cuento propio en el que el autor y el narrador sean distintos.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
En esta unidad leíste un cuento contado por una gallina y escrito por una persona. Ahora te toca a ti ser el autor. Vas a escribir un cuento en el que tú escribes, pero otro cuenta: un objeto, un animal u otro niño.
Antes de escribir vas a leer un cuento modelo, narrado por una mochila, y vas a ver cómo se hizo su plan. Así sabrás qué decidir antes de empezar y cómo revisar que tu narrador no se pierda en el camino.
Explicación
La consigna
Esta es la tarea: escribe un cuento narrado en primera persona por alguien que no seas tú. Puede ser un objeto (el balón de la cancha, la olla de la abuela), un animal (el perro del vecino, una vaca de la finca) u otro niño inventado. Tú eres el autor: tu nombre va en la firma, al final. El narrador vive dentro del cuento y habla con «yo».
Ponerse en el lugar del narrador
Antes de escribir, imagina el mundo como lo vería tu narrador. Pregúntate:
- ¿Dónde pasa el día? Una olla vive en la cocina; un balón, en la cancha y en el patio.
- ¿Qué puede ver, oír y sentir? La olla siente el fuego por debajo y oye las conversaciones de la cocina, pero no ve lo que pasa en el colegio.
- ¿Qué quiere? Hasta un objeto puede querer algo: que no lo boten, que lo usen, que lo cuiden.
Tu narrador solo cuenta lo que podría ver, oír o sentir desde su lugar. Si la olla se queda en la cocina, no puede contar lo que dijo la profesora en el salón, a menos que alguien lo cuente delante de ella.
Lectura · cuento
La mochila del remiendo
Soy la mochila de Duberney. Soy azul, tengo dos bolsillos y un remiendo verde en la esquina, donde una vez me mordió el perro de la casa. Hace tres años que lo acompaño a la escuela, en un pueblo de tierra caliente donde llueve casi todas las tardes.
Yo conozco a Duberney mejor que nadie. Sé que guarda el cuaderno de matemáticas al fondo para no verlo, y que en mi bolsillo pequeño lleva siempre una bolsita de mango biche con sal. También sé cuándo está aburrido: me tira contra la silla en vez de colgarme.
Un lunes, Mayerli llegó al salón con una mochila nueva, roja, con ruedas y una luz que se prendía. Todos la rodearon. Duberney me miró, miró mi remiendo y me escondió debajo del pupitre. De camino a la casa le dijo a su mamá: —Ya estoy muy grande para esta mochila vieja.
Yo sentí que se me aflojaban las costuras. Esa noche, colgada del clavo detrás de la puerta, pensé que pronto me cambiarían por una con ruedas.
El miércoles, Duberney llevaba en mí el álbum de dibujos que había hecho para la muestra del colegio. A la salida cayó un aguacero de esos que doblan las hojas de los plátanos. Mayerli quiso correr, pero las ruedas de su mochila se trabaron en el barro y el agua se le metió por la cremallera.
Duberney me apretó contra el pecho y corrió hasta la tienda de la esquina. Yo aguanté el agua con mi tela gruesa, que ya conocía muchos aguaceros. Cuando llegaron, Duberney me abrió con cuidado. El álbum estaba seco. Los cuadernos de Mayerli, en cambio, chorreaban agua.
—¿Me prestas una hoja seca? —le pidió Mayerli. Duberney sacó de mí el cuaderno de matemáticas, el del fondo, y le arrancó dos hojas. Fue la primera vez que lo vi contento de tener ese cuaderno.
Esa noche no me tiró contra la silla. Me colgó del clavo, me pasó la mano por el remiendo y le dijo a su mamá: —Esta mochila todavía aguanta. Yo no dije nada, porque las mochilas no hablan en voz alta. Pero dormí con las costuras bien apretadas.
Cuento de Wilfrido Arrieta, un autor inventado para esta lección
Cómo se mantiene la voz
El cuento empieza con «Soy la mochila de Duberney», y desde ahí la mochila no suelta la palabra. Cada vez que habla de sí misma usa «yo», «me», «mi» o «mí»: «me escondió debajo del pupitre», «mi tela gruesa», «sacó de mí el cuaderno».
Fíjate también en lo que cuenta. La mochila sabe lo que va guardado en sus bolsillos y oye lo que dicen cerca de ella. Lo que pasa cuando no está, no lo cuenta. Así el lector cree en esa voz.
Y al final aparece la firma: «Cuento de Wilfrido Arrieta». Ahí está el autor, afuera de la historia. La narradora es la mochila; el que escribió es otra persona. Eso mismo vas a hacer tú: el narrador habla adentro y tu nombre va en la firma.
El plan antes de escribir
Un buen cuento empieza antes de la primera línea, con un plan. En el plan decides:
- Quién narra: el objeto, el animal o el niño que va a decir «yo».
- Los personajes y su papel: quién quiere algo (protagonista), quién se lo pone difícil (antagonista) y quién le da una mano (ayudante). El narrador puede ser uno de ellos.
- El lugar: dónde pasa la historia.
- La época: si pasa hoy o en tiempos de los abuelos, y qué objetos o ropa lo muestran.
- Qué pasa: el inicio, el problema (el nudo) y cómo se resuelve (el desenlace).
Ejemplo resuelto
El plan del cuento modelo
¿Cómo sería el plan del cuento «La mochila del remiendo»?
Ver la solución paso a paso
Quién narra. La mochila, que se presenta en la primera línea: «Soy la mochila de Duberney». No es el autor: el autor firma al final.
Personajes y su papel. La mochila es la protagonista: quiere que no la cambien. Duberney es su antagonista al principio, porque la esconde y quiere cambiarla, y su ayudante en el aguacero, cuando la aprieta contra el pecho. La mochila roja de Mayerli es lo que crea el problema.
Lugar. Un pueblo donde «llueve casi todas las tardes»: el salón, el camino y «la tienda de la esquina».
Época. Hoy: la mochila nueva tiene «ruedas y una luz que se prendía».
Qué pasa. Inicio: la mochila y su dueño. Nudo: Duberney dice «Ya estoy muy grande para esta mochila vieja». Desenlace: después del aguacero dice «Esta mochila todavía aguanta».
Respuesta: Narra la mochila; la protagonista es ella, Duberney es antagonista al principio y ayudante en el aguacero, y la mochila roja crea el problema; pasa hoy, en un pueblo lluvioso; el problema es que quieren cambiarla y se resuelve con el aguacero.
Ejemplo resuelto
Un plan nuevo, paso a paso
Haz el plan de un cuento narrado por la olla de la abuela.
Ver la solución paso a paso
Quién narra. La olla grande de la cocina, abollada en un lado. Hablará con «yo»: “Yo soy la olla del sancocho de los domingos”.
Qué puede ver y oír. Vive en la cocina: siente el fogón, oye a la familia que conversa mientras pica la yuca. No puede contar lo que pasa en el potrero.
Personajes y su papel. La olla es la protagonista: quiere seguir sirviendo. El nieto, que quiere cambiarla por una olla eléctrica, le pone el problema. La abuela es la ayudante: la defiende.
Lugar y época. La cocina de una casa de la vereda, hoy: hay olla eléctrica en la tienda del pueblo.
Qué pasa. Inicio: los domingos de sancocho. Nudo: llega la olla eléctrica y se va la luz el día del almuerzo. Desenlace: la olla vieja, sobre el fogón de leña, salva el almuerzo.
Respuesta: Un plan completo dice quién narra, qué puede ver, los personajes con su papel, el lugar, la época y el inicio, el nudo y el desenlace.
Ejemplo resuelto
Revisar que el narrador no se pierda
En un borrador narrado por Tigre, el perro de la casa, aparece esta oración: “El perro Tigre estaba cansado y se acostó en la hamaca”. ¿Qué está mal y cómo se arregla?
Ver la solución paso a paso
El cuento lo narra Tigre, el perro, así que tiene que hablar de sí mismo con «yo», «me» o «mi».
La oración dice “El perro Tigre estaba cansado”: habla del perro desde afuera, como si contara otra voz. Ahí el narrador se perdió.
La arreglo con la voz del perro: “Yo estaba cansado y me acosté en la hamaca”.
Respuesta: La oración cambió de voz. Se arregla escribiéndola con «yo» y «me», como habla el perro en todo el cuento.
Práctica
Según el párrafo 1, ¿qué tiene la mochila en la esquina?
El párrafo 1 dice que tiene «un remiendo verde en la esquina». La luz es de la mochila de Mayerli, y el mango va en el bolsillo pequeño.
Lee el párrafo 2. Marca las palabras con que la narradora habla de sí misma.
Marca todas las que apliquen.
En el párrafo 2 están «Yo conozco a Duberney», «en mi bolsillo pequeño» y «me tira contra la silla». «nadie» también aparece, pero no dice quién habla.
Según el párrafo 3, cuando llegó la mochila roja, Duberney colgó la suya en la silla para que todos la vieran.
Es falso. El párrafo 3 dice que Duberney «me escondió debajo del pupitre».
Según el párrafo 6, ¿cómo estaba el álbum cuando Duberney abrió la mochila en la tienda?
El párrafo 6 dice: «El álbum estaba seco». Los que chorreaban agua eran los cuadernos de Mayerli.
Según el párrafo 8, al final Duberney le dice a su mamá que la mochila todavía aguanta.
Es verdadero. En el párrafo 8 le dice a su mamá: «Esta mochila todavía aguanta».
¿Por qué Duberney escondió su mochila debajo del pupitre en el párrafo 3?
Duberney miró el remiendo justo cuando todos admiraban la mochila nueva, y después dijo que la suya era vieja: sintió vergüenza.
En el párrafo 4 la mochila dice que «se me aflojaban las costuras». ¿Qué quiere decir?
Las costuras flojas son una manera de mostrar cómo se siente la mochila por dentro: triste y asustada.
La mochila dice que «las mochilas no hablan en voz alta». Entonces, ¿por qué podemos leer todo lo que piensa?
La mochila es la narradora, pero no escribió el cuento. Lo escribió Wilfrido Arrieta, el autor, que le dio la voz.
La consigna pide un cuento narrado en primera persona por un objeto, un animal u otro niño, con personajes, lugar y época. ¿Cuál plan la cumple?
El plan del balón con personajes, lugar y época cumple la consigna. El de las vacaciones lo narra el autor mismo, y el último no tiene decididos los personajes, el lugar ni la época.
Un cuento lo narra Brisa, la vaca de la finca. ¿Cuál de estas oraciones rompe la voz de la narradora?
Si narra Brisa, tiene que hablar de sí misma con yo, me o mi. La oración de la vaca Brisa que se echó debajo del guayabo la cuenta desde afuera.
Reto
Completa las frases con las palabras de la narradora.
Reto
Busca las palabras del cuento y de la lección.
Cierre
En resumen
Cuando escribes un cuento, tú eres el autor y firmas al final; el narrador es la voz que cuenta adentro.
Un objeto, un animal u otro niño pueden narrar con «yo», «me» y «mi».
El plan dice quién narra, los personajes y su papel, el lugar, la época y qué pasa al inicio, en el nudo y al final.
El narrador solo cuenta lo que podría ver, oír o sentir desde su lugar, y no cambia de voz en medio del cuento.
Vocabulario
- Consigna
La instrucción que dice qué hay que hacer en una tarea y cómo.
- Plan del cuento
Lo que se decide antes de escribir: quién narra, quiénes son los personajes y su papel, dónde y cuándo pasa, y qué pasa al inicio, en el nudo y al final.
- Voz del narrador
La manera de hablar de quien cuenta. Si narra un objeto o un animal, habla con yo, me y mi todo el tiempo.
- Remiendo
Pedazo de tela que se cose sobre un roto para taparlo.
- Aguacero
Lluvia fuerte que cae de repente y dura poco.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pida a cada alumno que mire su propia mochila y diga una oración como si ella hablara: «Yo cargo…».
- Lectura · 10 min — Lea en voz alta el cuento modelo. Los alumnos levantan la mano cada vez que la mochila dice «yo», «me», «mi» o «mí».
- Explicación · 10 min — Arme en el tablero el plan del cuento modelo y luego el de la olla, con las cinco partes. Revise juntos el borrador del perro.
- Práctica · 12 min — Preguntas y retos. En la pregunta de los planes, pida que digan qué le falta a cada plan que no cumple.
- Producción · 18 min — Cada alumno escribe su plan en el cuaderno y lo muestra a un compañero, que revisa que el narrador no sea el autor. Luego empieza su cuento; lo termina en casa y lo entrega firmado.
Preguntas para el salón
- ¿Qué sabe tu narrador que tú no sabrías? ¿Qué no puede saber?
- ¿Qué papel tiene tu narrador en el cuento: es el protagonista o mira lo que le pasa a otro?
- ¿Dónde va tu nombre en el cuento? ¿Por qué no va en la voz que narra?
Errores típicos
- Escribir el cuento con «yo» pero contando la vida del propio alumno, como si narrara el autor. Pregunte quién dice ese «yo». Si es el alumno, pida que escoja un objeto o un animal que haya estado en esa misma escena y lo cuente desde ahí.
- Empezar con la voz del objeto y pasar a «él» o «ella» a mitad del cuento. Muestre el ejemplo del perro Tigre y pida que subrayen en su borrador cada vez que el narrador habla de sí mismo.
- Hacer que el narrador cuente cosas que no podría ver ni oír. Pregunte dónde estaba el narrador en ese momento. Si no estaba, alguien tiene que contárselo delante de él.
- Dejar el plan a medias y decidir los personajes mientras escribe. Pida las cinco partes del plan antes de empezar el borrador.
Tarea sugerida
Terminar el cuento en casa, de una página, y leerlo en voz alta a alguien de la familia. Esa persona dice quién es el narrador y quién es el autor.