Un poema y un cuento sobre lo mismo
Lo que vas a aprender
- Señalar en un poema y en un cuento las frases que cuentan el mismo hecho.
- Comparar la forma, la voz que habla y el propósito de un poema y de un cuento.
- Explicar con un ejemplo de los textos una semejanza y una diferencia entre el género lírico y el narrativo.
- Planear una cartelera comparativa de dos textos sobre el mismo tema.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Imagina que un aguacero te asustó mucho. Si se lo cuentas a tu primo, le dices qué pasó primero, qué pasó después y cómo terminó. Pero si quieres que tu mamá sienta el susto que tú sentiste, tal vez busques otras palabras: más cortas, más sonoras, llenas de imágenes.
Las dos maneras son buenas. Solo que buscan cosas distintas. Los escritores también eligen: unas veces escriben un cuento y otras veces un poema, aunque hablen de lo mismo.
Hoy vas a leer dos textos sobre el mismo tema: el río que crece. Uno es un poema y el otro es un cuento. Al final vas a poder decir en qué se parecen, en qué se diferencian y por qué.
Explicación
Lectura · poema
La noche del río grande
Esta noche el río canta
con una voz que no es suya;
trae troncos en la espalda
y la luna se le arruga.Ayer era un hilo claro
donde mamá lavaba ropa;
hoy es un toro de barro
que se come la orilla toda.Desde la loma te oigo
rugir la noche entera;
abrazo al gallo y no duermo,
tengo miedo y tengo pena.Río grande, río viejo,
¿te llevarás mi columpio?
Llévate mejor la lluvia
y devuélvenos el sueño.Mañana, cuando te calmes,
bajaré hasta tu orilla:
traerás arena nueva
y una piedra que brilla.
Lectura · cuento
La creciente de Guadualito
En la vereda Guadualito, la casa de Dioselina quedaba cerca del río. En tiempo seco, el río era tan bajito que ella lo cruzaba saltando de piedra en piedra, y su mamá lavaba la ropa en la orilla.
Pero en octubre llovió tres días sin parar. La tercera noche, el abuelo Belisario se despertó con un ruido grueso, como de camión. Salió con la linterna y vio que el agua ya había tapado las piedras. El río bajaba color chocolate y arrastraba troncos y ramas.
—¡Arriba todos, que el río se creció! —gritó el abuelo.
Dioselina se puso las botas a la carrera. Su mamá envolvió los papeles de la casa en una bolsa. El abuelo soltó la vaca y la llevó por el camino de la loma. Dioselina cargó al gallo, que no paraba de aletear, y el perro Pirulo corrió detrás de ellos.
Pasaron la noche en la casa de la comadre Rubiela, en lo alto de la loma. Desde allá oían el río en la oscuridad. Dioselina no podía dormir. Pensaba en su columpio, amarrado al guayabo de la orilla.
Al amanecer dejó de llover. Dos días después, el agua volvió a su cauce y la familia bajó a la casa. El patio estaba lleno de barro y el columpio había desaparecido. Dioselina lloró un rato sentada en el escalón.
Entonces el abuelo la llevó de la mano hasta la orilla. El río había dejado arena nueva, fina y clara, y en medio de la arena brillaba una piedra blanca, redonda como un huevo. El abuelo la recogió y se la puso a Dioselina en la mano.
Esa misma tarde, entre los dos amarraron un columpio nuevo, pero esta vez en el mango del patio, lejos del agua.
Dos textos, un mismo tema
Los dos textos hablan de lo mismo: una noche en que el río crece y una familia tiene que subir a la loma. Ese es su tema, y es la primera semejanza. Pero si los pones lado a lado, notas enseguida que no se ven igual ni suenan igual. Cada uno pertenece a un género literario distinto: el cuento es del género narrativo y el poema, del género lírico.
Para comparar dos textos de géneros distintos, hazte tres preguntas. Te van a servir con cualquier pareja de textos, no solo con estos.
Primera pregunta: ¿cómo se ve?
Mira la forma antes de leer. El cuento está escrito en prosa: renglones largos que llegan hasta el borde, agrupados en párrafos. El poema está escrito en versos: renglones cortos que se cortan donde el poeta quiere, agrupados en estrofas.
Segunda pregunta: ¿quién habla?
En un cuento, la voz que cuenta es el narrador. El narrador nos dice qué hacen los personajes, dónde están y en qué orden pasan las cosas. En un poema, la voz que habla es la voz poética. Muchas veces dice «yo» y le habla directamente a alguien o a algo: a una persona, a un animal, a la luna, a un río.
Mira este caso, que no está en las lecturas. Un cuento dice: «Mariana miró por la ventana y vio que el viento doblaba los árboles». Un poema dice: «Viento, no me dobles los árboles, que son mis amigos». En el primero, alguien de afuera cuenta lo que hizo Mariana. En el segundo, la voz le habla al viento como si pudiera oírla.
Tercera pregunta: ¿qué busca?
El cuento busca contar una historia: tiene personajes, un problema y un final. Por eso tiene inicio, nudo y desenlace, como ya sabes. El poema busca sobre todo expresar: un sentimiento, una imagen, una manera de ver las cosas. Un poema no necesita contar todo en orden; le basta un momento y lo que ese momento hace sentir.
Por eso el poema usa tanto las imágenes. Ya conoces la metáfora y la personificación. Cuando un poema dice que una montaña «duerme» o que una nube es «un pañuelo», no está mintiendo: está buscando que tú veas y sientas lo mismo que la voz poética.
Cómo se compara: lo mismo, dicho de dos maneras
Una buena manera de comparar es buscar el mismo hecho en los dos textos y copiar las dos frases una al lado de la otra. Así se ve qué conserva cada género y qué cambia. Fíjate en el primer ejemplo de abajo.
Cuando termines de comparar, ordena lo que encontraste en tres columnas o en dos círculos que se cruzan: lo que es solo del poema, lo que es solo del cuento y, en el medio, lo que tienen los dos. Eso es lo que vas a llevar a tu cartelera comparativa.
Ojo con un error muy común: creer que un poema y un cuento se diferencian solo porque uno es corto y el otro largo. Hay cuentos de diez renglones y poemas de varias páginas. Lo que de verdad los separa es la forma, la voz y lo que buscan.
Ejemplo resuelto
El mismo hecho, dicho de dos maneras
¿Cómo cuenta cada texto que el río venía arrastrando cosas?
Ver la solución paso a paso
Busco el hecho en el cuento. El párrafo 2 dice que el río «arrastraba troncos y ramas». Es una frase directa: dice lo que vio el abuelo con la linterna.
Busco el mismo hecho en el poema. La primera estrofa dice que el río «trae troncos en la espalda». Es el mismo hecho, pero el poema le pone espalda al río, como si fuera una persona cargando leña.
Comparo. Los dos textos dicen que el río traía troncos: esa es la semejanza. La diferencia está en cómo lo dicen: el cuento lo informa para que sigamos la historia, y el poema lo convierte en una imagen para que lo imaginemos y sintamos la fuerza del río.
Respuesta: El cuento lo dice de forma directa («arrastraba troncos y ramas») y el poema con una imagen («trae troncos en la espalda»). El hecho es el mismo; cambia la manera de decirlo.
Ejemplo resuelto
El plan de la cartelera comparativa
Tu grupo va a hacer una cartelera que compare el poema y el cuento. ¿Cómo se planea?
Ver la solución paso a paso
Escribo arriba el tema común: “El río que crece”. Debajo, los dos títulos, uno a cada lado, con el género de cada uno: poema a un lado y cuento al otro.
Copio una pareja de frases sobre el mismo hecho, como la del columpio: en el cuento, «Pensaba en su columpio»; en el poema, «¿te llevarás mi columpio?». Las escribo una frente a la otra.
Dibujo dos círculos que se cruzan. En el círculo del poema pongo “versos y estrofas” y “una voz que le habla al río”. En el del cuento, “párrafos” y “un narrador que cuenta lo que hacen los personajes”. En el medio, “el mismo tema” y los hechos que están en los dos.
Termino con una frase de conclusión del grupo, que diga en qué se parecen y en qué se diferencian. La escribimos con nuestras palabras, sin copiarla de otro grupo.
Respuesta: La cartelera lleva el tema, los dos títulos con su género, una pareja de frases sobre el mismo hecho, los dos círculos con las semejanzas y las diferencias, y una conclusión del grupo.
Práctica
Según el párrafo 4 del cuento, ¿qué hizo el abuelo con la vaca?
El párrafo 4 dice que el abuelo «soltó la vaca y la llevó por el camino de la loma». En el cuento no se dice que la dejara amarrada, y a la comadre Rubiela la visitaron todos, pero nadie le dejó la vaca.
En la segunda estrofa del poema, ¿cómo era el río antes de crecer?
La segunda estrofa dice: «Ayer era un hilo claro». El toro de barro es el río de hoy, ya crecido, y la piedra que brilla es lo que la voz espera encontrar en la última estrofa.
¿En cuál de los dos textos se dice que el río también arrastraba ramas?
El cuento dice que el río «arrastraba troncos y ramas». El poema habla de troncos, pero no de ramas: por eso no es en los dos.
En el cuento, la familia pasó la noche en la escuela de la vereda.
Es falso. El párrafo 5 dice: «Pasaron la noche en la casa de la comadre Rubiela», en lo alto de la loma. El cuento no nombra ninguna escuela.
En la última estrofa del poema, la voz dice que bajará a la orilla cuando el río se calme.
Es verdadero. La quinta estrofa dice: «Mañana, cuando te calmes, bajaré hasta tu orilla».
¿Por qué el abuelo y Dioselina amarraron el columpio nuevo en el mango del patio?
El columpio viejo estaba en la orilla y el río se lo llevó. El nuevo quedó «lejos del agua», para que la próxima creciente no se lo lleve también.
En la segunda estrofa del poema, el río crecido es «un toro de barro». ¿Qué quiere mostrar la voz poética con esa imagen?
Es una metáfora: el río crecido se parece a un toro bravo que embiste. Por eso «se come la orilla toda».
En la tercera estrofa, la voz del poema dice «tengo miedo y tengo pena». ¿Qué parte del cuento muestra ese mismo sentimiento, pero sin nombrarlo?
El poema nombra el sentimiento: «tengo miedo». El cuento lo muestra con hechos: Dioselina no puede dormir y piensa en su columpio. Esa es una diferencia entre los dos géneros.
¿Qué busca sobre todo el poema, que no busca el cuento?
El poema expresa: el miedo, la pena, el deseo de que el río se calme. El cuento cuenta la historia en orden, y ninguno de los dos explica cómo funcionan los ríos.
¿Cuál de estas características es propia del poema y no del cuento?
Los versos y las estrofas son la forma del poema; el cuento va en párrafos. Tener un tema y hacer imaginar al lector lo hacen los dos.
Tomás quiere que sus compañeros sientan el susto que le dio la tempestad, más que contarles lo que pasó. ¿Qué le conviene escribir?
Para expresar un sentimiento más que contar una historia, el género lírico, el poema, es el que mejor sirve. Un cuento contaría la historia en orden y un instructivo enseña a hacer algo.
¿Dónde aparece cada cosa? Llévala al círculo del poema, al del cuento o al medio, si está en los dos textos.
Reto
Completa las frases del cuento con las palabras del texto.
Reto
¿Es del poema, del cuento o de los dos? Pon cada frase en su canasta.
Cierre
En resumen
Dos textos pueden tratar el mismo tema y pertenecer a géneros distintos.
El cuento, del género narrativo, va en párrafos y un narrador cuenta lo que les pasa a los personajes.
El poema, del género lírico, va en versos y estrofas, y una voz poética expresa lo que siente.
Para comparar, busco el mismo hecho en los dos textos y miro cómo lo dice cada uno.
En una cartelera comparativa pongo lo que es solo de cada texto y, en el medio, lo que comparten.
Vocabulario
- Género literario
Familia de textos que se parecen en su forma y en lo que buscan: el narrativo cuenta una historia y el lírico expresa lo que alguien siente.
- Voz poética
La voz que habla en un poema y dice lo que siente o lo que ve. Muchas veces dice «yo».
- Narrador
La voz que cuenta lo que les pasa a los personajes de un cuento.
- Creciente
Momento en que un río o una quebrada lleva mucha más agua de lo normal, casi siempre después de muchas lluvias.
- Cauce
El camino por donde corre el agua de un río cuando está normal.
- Cartelera comparativa
Cartel que pone dos textos lado a lado para mostrar en qué se parecen y en qué se diferencian.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte quién ha visto crecer un río o una quebrada, o una calle inundada. Pida que lo cuenten en dos frases y luego que digan con una sola palabra qué sintieron. Si algún niño vivió una inundación o perdió algo en una, no lo obligue a contarla.
- Lectura · 12 min — Lea primero el cuento en voz alta. Luego lea el poema despacio, haciendo una pausa al final de cada verso. Pregunte cuál de los dos les dio más ganas de saber qué pasaba y cuál les hizo sentir más el susto.
- Explicación · 10 min — Escriba en el tablero las tres preguntas: ¿cómo se ve?, ¿quién habla?, ¿qué busca? Respóndalas con el grupo, una columna para cada texto, y haga el primer ejemplo con las dos frases de los troncos.
- Práctica · 13 min — Preguntas, los círculos y los retos. En cada respuesta, pida la frase del texto que la apoya.
- Producción · 10 min — En grupos de cuatro, cada grupo planea su cartelera con el segundo ejemplo y empieza a hacerla. Las carteleras se terminan en la casa o en la clase siguiente y se exponen en una galería del salón.
Preguntas para el salón
- ¿Qué hecho aparece en los dos textos? ¿Cómo lo dice cada uno?
- ¿Quién cuenta lo que pasa en el cuento? ¿Quién habla en el poema?
- ¿Qué sabes después de leer el cuento que no sabías con el poema?
- ¿Cuál de los dos leerías en una emisora para que la gente sienta el susto? ¿Por qué?
Errores típicos
- Creer que la diferencia entre poema y cuento es solo el largo. Muestre un poema largo y un cuento muy corto. Pregunte entonces qué los separa y lleve al grupo a la forma (versos o párrafos), a la voz y a lo que buscan.
- Pensar que el poema cuenta la historia completa, como el cuento. Pida que busquen en el poema a la comadre Rubiela o al perro Pirulo. No están: el poema se queda en un momento y en lo que se siente.
- Leer las imágenes del poema al pie de la letra (que había un toro en el río). Recuerde la metáfora de 4.º. Pregunte en qué se parece un río crecido a un toro bravo y anote las respuestas.
- Confundir la voz poética con el narrador porque los dos «hablan». Pregunte a quién le habla cada voz. El narrador le cuenta al lector lo que hacen otros; la voz del poema le habla al río y dice lo que ella siente.
Tarea sugerida
Terminar la cartelera del grupo. En el cuaderno, cada estudiante escribe un poema corto, de dos estrofas, sobre el mismo hecho del cuento que más le gustó: la noche en la loma o la piedra blanca en la orilla.