Narrar, informar, exponer, argumentar, describir
Lo que vas a aprender
- Reconocer las cinco intenciones de los textos y las marcas que deja cada una.
- Inferir la intención de un texto a partir de quién lo escribe, para quién, cuándo y dónde se publica.
- Encontrar en un texto las palabras que muestran su intención, como los adjetivos que describen y las razones que argumentan.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Todos los días te llegan textos: un mensaje en el grupo del curso, un aviso en la puerta de la tienda, una noticia en la emisora, un cuento que lee la profesora. Ninguno se escribió porque sí. Detrás de cada uno hay una persona que quería lograr algo: que te rieras, que supieras una cosa, que entendieras otra o que cambiaras de opinión.
Si sabes qué quiere lograr un texto, sabes cómo leerlo. A una noticia le pides que sea exacta. A una opinión le pides buenas razones, y decides si te convencen. A una descripción le pides que te deje ver el lugar sin haber ido.
En esta lección vas a reconocer cinco intenciones y vas a aprender a descubrirlas con pistas: quién escribió el texto, para quién, cuándo y dónde lo publicó. Al final leerás dos textos sobre la misma plaza de mercado, escritos con intenciones distintas.
Explicación
Cinco intenciones
La intención comunicativa es lo que quiere lograr quien escribe. En sexto vas a trabajar con cinco. Para verlas mejor, aquí van las cinco sobre un mismo tema: las cometas.
- Narrar es contar una historia: hechos que les pasan a unos personajes, uno detrás de otro. Sus marcas son los verbos en pasado, las palabras de tiempo («el domingo», «de pronto», «al final») y un problema que se resuelve. Ejemplo: “El domingo, Mariela subió a la loma con su cometa nueva. De pronto, el hilo se reventó y la cometa se fue volando hacia el potrero del vecino”.
- Informar es dar a conocer un hecho real, reciente o próximo (un aviso, una convocatoria), para que la gente se entere. Responde qué pasó, quién, cuándo y dónde, y no da la opinión de quien escribe. Ejemplo: “El sábado se hizo en la cancha de la vereda el primer festival de cometas. Participaron niños de las tres escuelas”.
- Exponer es explicar un tema para que alguien lo entienda. No cuenta un hecho de un día: explica cómo es algo en general, cómo funciona o por qué pasa. Usa definiciones, ejemplos y palabras como «por eso» o «se llama». Ejemplo: “En muchas regiones de Colombia, agosto es el mes de las cometas, porque en esa época sopla más el viento”.
- Argumentar es dar una opinión y defenderla con razones para convencer a alguien. Sus marcas son «creo que», «pienso que», «la primera razón», «porque», «por eso» y, muchas veces, una invitación a hacer algo. Ejemplo: “Creo que el colegio debería organizar un festival de cometas, porque es un juego barato y nos saca de las pantallas”.
- Describir es mostrar cómo es algo o alguien, para que el lector lo imagine. Sus marcas son los adjetivos (palabras que dicen cómo es una cosa), las comparaciones («como una lámpara») y los detalles de los sentidos: colores, olores, sonidos, texturas. Ejemplo: “La cometa de Mariela es un rombo de papel seda rojo, liviano y crujiente, con una cola larga de trapos de colores”.
Fíjate en que el tema es el mismo en los cinco ejemplos. Lo que cambia es lo que quiere lograr quien escribe. Por eso el tema no basta para saber la intención. Y algunas palabras, como «porque» o «por eso», sirven a varias intenciones: lo que decide es si hay una opinión que defender.
Un texto puede mezclar, pero tiene una intención principal
Casi ningún texto es puro. Una opinión puede describir un poco el lugar del que habla, y un cuento puede tener una descripción del paisaje. Para encontrar la intención principal, hazte esta pregunta: ¿qué quiere lograr el texto entero? Si todo lo demás está al servicio de convencer, la intención es argumentar, aunque haya una frase que describe.
Las circunstancias delatan la intención
Inferir es llegar a una conclusión que el texto no dice con todas las letras, a partir de pistas que sí están. Un texto casi nunca dice «mi intención es convencerte». Pero deja pistas, y muchas de ellas no están en las palabras sino en las circunstancias en que fue creado. Hazte cinco preguntas:
- ¿Quién lo escribe? Una periodista suele informar; un vecino afectado por un problema suele opinar; una profesora de ciencias suele exponer.
- ¿Para quién lo escribe? No se le escribe igual a un juez que a un amigo, ni a los lectores de una revista que a los vecinos que tienen que votar.
- ¿Cuándo y después de qué hecho? Un texto escrito justo antes de una votación, de una elección o de una decisión casi siempre quiere influir en ella. Uno escrito justo después de un hecho suele querer informarlo.
- ¿Dónde se publica? El noticiero de la emisora comunitaria informa. La sección de opinión del periódico mural argumenta. Un libro de texto expone. Un libro de cuentos narra.
- ¿Para qué? Esta es la pregunta final. Las otras cuatro te ayudan a responderla.
Después de las circunstancias, mira las palabras del texto para confirmar lo que sospechas. Si pensabas que un texto quería convencer, busca la opinión y las razones. Si pensabas que quería describir, busca los adjetivos y los detalles de los sentidos. Si las palabras no confirman tu sospecha, vuelve a pensar.
En séptimo vas a estudiar cómo se organiza por dentro cada tipo de texto. En esta lección solo te interesa qué quiere lograr el texto y cómo lo descubres.
Ejemplo resuelto
Las pistas de un texto en la cartelera
En la cartelera del colegio aparece un texto firmado por Yesenia, candidata a personera. Lo pegaron el lunes, y la elección es el viernes. Empieza así: “Pienso que el recreo debería durar diez minutos más. La primera razón es que la fila de la cafetería no alcanza a avanzar”. ¿Cuál es su intención principal?
Ver la solución paso a paso
¿Quién escribe? Una candidata. Una candidata quiere que voten por ella o por sus propuestas.
¿Cuándo? El lunes de la semana de la elección. El texto quiere influir en algo que todavía no se ha decidido.
¿Dónde y para quién? En la cartelera, para los estudiantes que van a votar.
Confirmo con las palabras: “Pienso que” anuncia una opinión, y “La primera razón” anuncia que vienen razones para defenderla.
Concluyo: las circunstancias y las palabras dicen lo mismo. La intención principal es argumentar.
Respuesta: Argumentar: la candidata quiere convencer a los votantes de que el recreo debería ser más largo.
Ejemplo resuelto
El mismo aguacero, dos intenciones
Texto A: a las seis de la mañana, la emisora comunitaria lee: “Anoche, la quebrada La Chorrera se salió de su cauce y cerró la vía a la vereda. Los conductores deben tomar el camino de la escuela”. Texto B: años después, un abuelo les cuenta a sus nietos junto al fogón: “Esa noche yo estaba ordeñando cuando oí el ruido del agua. Corrí a despertar a tu abuela…”. ¿Qué intención tiene cada uno?
Ver la solución paso a paso
Texto A. ¿Quién y dónde? La emisora, en el noticiero de la mañana. ¿Cuándo? Pocas horas después del hecho. ¿Para quién? Para todos los que tienen que salir por esa vía.
Confirmo con las palabras: dice qué pasó, dónde y qué deben hacer los conductores. No hay personajes ni opinión. Su intención es informar.
Texto B. ¿Quién y cuándo? Un abuelo, años después. ¿Para quién? Para sus nietos, en un momento de compañía. Nadie necesita esa información para salir de casa.
Confirmo con las palabras: hay un personaje que dice «yo», verbos en pasado («estaba», «oí», «corrí») y un suceso que avanza. Su intención es narrar.
Concluyo: el hecho es el mismo, pero las circunstancias cambian lo que cada texto quiere lograr.
Respuesta: El texto A informa, porque da a conocer un hecho reciente a quien lo necesita. El texto B narra, porque cuenta una experiencia como una historia.
Ejemplo resuelto
Describir o exponer
Fragmento A, de una carta de Julián a su prima: “El sombrero de mi abuelo es de franjas blancas y negras, con el ala ancha y un poco gastada en el borde”. Fragmento B, de una cartilla del taller de artesanías: “Para hacer un sombrero de caña flecha, las fibras se tiñen, se trenzan en tiras y las tiras se cosen una tras otra hasta formar la copa y el ala”. ¿Cuál describe y cuál expone?
Ver la solución paso a paso
Fragmento A. Habla de un sombrero en particular, el del abuelo. Usa adjetivos: «blancas», «negras», «ancha», «gastada». Quiere que la prima lo vea en su imaginación: describe.
Fragmento B. Habla de cualquier sombrero de caña flecha, no de uno en particular. Explica cómo se hace, paso a paso, para que el aprendiz del taller lo entienda: expone.
Compruebo con las circunstancias: una carta a una prima busca acercarla a algo querido; una cartilla de taller busca enseñar.
Respuesta: El fragmento A describe un objeto concreto. El fragmento B expone, porque explica cómo se hace algo en general.
Dos textos sobre la misma plaza
Ahora vas a leer dos textos sobre la plaza de mercado de Santa Inés del Ramal, un pueblo inventado para esta lección, como sus personas, su revista y su periódico.
Texto 1. Lo escribió Leonor Bastidas, tallerista de la Casa de la Cultura, para la sección «Lugares que somos» de la revista Raíces, que la casa reparte entre los visitantes del pueblo.
Texto 2. Lo escribió Hermes Valderrama, vendedor de la plaza, y salió en el periódico mural del barrio Las Acacias. Él mismo cuenta, en el primer párrafo, cuándo y por qué lo escribe.
Antes de leer cada uno, piensa en sus circunstancias y adivina su intención. Después, busca en las palabras si tenías razón.
Lectura · descripcion
La plaza de Santa Inés, de puerta en puerta
La plaza de mercado de Santa Inés ocupa una manzana entera frente al parque. Es un edificio viejo y ancho, de paredes amarillas y puertas verdes de madera. Tiene un techo alto de tejas de barro, sostenido por columnas delgadas de hierro pintadas de blanco.
Quien entra por la puerta principal encuentra primero los puestos de frutas. Las naranjas se apilan en pirámides brillantes, los mangos maduros huelen dulce desde lejos y los racimos de banano cuelgan de ganchos como lámparas amarillas. Las vendedoras se sientan en banquitos de madera, detrás de mesas cubiertas con costales limpios.
En el centro está la zona de las comidas. Es la parte más ruidosa y más tibia de la plaza: allí hierven ollas grandes de sancocho, las arepas chisporrotean sobre el carbón y suena sin parar el radio de don Arcadio. Las mesas son largas y estrechas, y los clientes comparten las bancas aunque no se conozcan.
Al fondo, junto a la puerta que da al río, quedan las carnicerías y los puestos de pescado. Esa parte es fresca y un poco oscura, con baldosas blancas que se lavan con manguera cada tarde. El piso mojado brilla como un espejo y huele a agua de río y a limón.
La plaza no está en silencio en ningún momento del día. Por la mañana suenan las carretillas que traen la carga; al mediodía, los platos y las cucharas; por la tarde, las escobas que barren los pasillos. Es un lugar de olores fuertes, de colores vivos y de voces que se cruzan de un puesto a otro.
Lectura · opinion
Que la plaza se quede donde está
Me llamo Hermes Valderrama y vendo panela en la plaza de mercado de Santa Inés desde que era muchacho. Escribo estas líneas para los vecinos porque el concejo municipal va a decidir, en su sesión de marzo, si traslada la plaza a un edificio nuevo en las afueras del pueblo. Yo creo que la plaza debe quedarse donde está.
La primera razón es la distancia. La plaza queda a pocas cuadras de la mayoría de las casas, y muchas señoras mayores van caminando con su canasto. El edificio nuevo quedaría a media hora a pie, junto a la carretera. Muchas familias tendrían que pagar un mototaxi cada vez que hicieran el mercado.
La segunda razón es que la plaza le da vida al centro. Las panaderías, las droguerías y las tiendas de ropa que hay alrededor del parque venden más los días de mercado, porque la gente aprovecha el viaje. Si la plaza se va, esos negocios perderían clientes.
Sé que el edificio viejo tiene problemas: el techo deja pasar el agua cuando llueve fuerte y los baños no alcanzan para tanta gente. Pero eso se arregla con una reparación, no con una mudanza. Pienso que cambiar las tejas rotas y construir baños nuevos es más sencillo que levantar una plaza entera.
Por eso invito a los vecinos a ir a la sesión del concejo y a pedir que la plaza se repare en su lugar. Una plaza de mercado no es solo un edificio con puestos: es el sitio donde el pueblo se encuentra.
Práctica
Según el párrafo 1 del texto 1, ¿cómo es el techo de la plaza?
El párrafo 1 dice: «Tiene un techo alto de tejas de barro». Lo verde son las puertas de madera y lo blanco, las columnas de hierro que sostienen el techo.
Según el párrafo 3 del texto 1, ¿cuál es la parte más ruidosa de la plaza?
El párrafo 3 dice que la zona de las comidas, en el centro, «Es la parte más ruidosa y más tibia de la plaza». La zona del fondo, la del pescado y la carne, es «fresca y un poco oscura».
Según el párrafo 4 del texto 1, las baldosas de la zona del pescado se lavan con manguera cada tarde.
Es verdadero. El párrafo 4 habla de las «baldosas blancas que se lavan con manguera cada tarde».
Según el párrafo 2 del texto 2, ¿cuál es la primera razón de Hermes para que la plaza no se traslade?
El párrafo 2 empieza: «La primera razón es la distancia», y explica que el edificio nuevo quedaría a media hora a pie. Lo de los negocios es la segunda razón; el techo y los baños son problemas que Hermes reconoce.
Según el párrafo 4 del texto 2, Hermes afirma que el edificio viejo de la plaza no tiene ningún problema.
Es falso. Hermes reconoce: «Sé que el edificio viejo tiene problemas», como el techo y los baños. Lo que dice es que se pueden arreglar sin trasladar la plaza.
¿Cuál es la intención principal del texto 1, el de Leonor Bastidas?
El texto quiere que el lector vea, oiga y huela la plaza sin haber ido: su intención es describir.
¿Cuál es la intención principal del texto 2, el de Hermes Valderrama?
Una opinión, dos razones y una invitación a actuar: el texto argumenta.
¿Cuál circunstancia de la creación del texto 2 ayuda más a inferir que su intención es argumentar?
Escribir para los vecinos antes de una votación es la pista más fuerte: el texto quiere influir en lo que se decida.
El texto 1 no dice nada del posible traslado de la plaza. ¿Cuál es la explicación más probable?
Cada texto toma del tema lo que sirve a su intención. A una descripción para visitantes le sirve el aspecto de la plaza, no la discusión del concejo.
En la cartelera del centro de salud hay un texto que dice qué días habrá jornada de vacunación, a qué hora y en qué salón. Lo pegó la enfermera jefe una semana antes. ¿Cuál es su intención principal?
Dice qué, cuándo y dónde, para que la gente se entere y vaya: informa. No cuenta una historia, no muestra cómo es el salón ni explica cómo actúa una vacuna.
¿Qué diferencia a un texto que expone de uno que informa?
Exponer es explicar cómo es algo o por qué pasa, en general. Informar es dar a conocer un hecho de un momento y un lugar. Dar opiniones es argumentar; los adjetivos son marca de describir y los personajes, de narrar.
Reto
Completa las frases de la descripción con las palabras del texto.
Reto
¿Esta frase describe o argumenta?
Si dice cómo es algo, describe. Si da una opinión o una razón para convencer, argumenta.
Reto
Une cada intención con lo que quiere lograr el texto.
Cierre
En resumen
Todo texto tiene una intención: narrar, informar, exponer, argumentar o describir.
Un mismo tema se puede escribir con cualquiera de las cinco intenciones: el tema no basta para saberla.
La intención se infiere de las circunstancias: quién escribe, para quién, cuándo, después de qué hecho y dónde se publica.
Las palabras confirman la sospecha: los adjetivos y los sentidos describen; la opinión y las razones argumentan.
Vocabulario
- Intención comunicativa
Lo que quiere lograr quien escribe un texto: contar, dar a conocer, explicar, convencer o mostrar cómo es algo.
- Circunstancias de creación
Quién escribió el texto, para quién, cuándo, después de qué hecho y dónde lo publicó.
- Inferir
Llegar a una conclusión que el texto no dice, a partir de pistas que sí están en él.
- Argumento
Razón que se da para convencer a alguien de una opinión.
- Adjetivo
Palabra que dice cómo es un sustantivo: viejo, ancho, amarillas.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Lleve tres textos reales del entorno (un aviso de la tienda, una noticia de la emisora, un cuento corto) y pregunte qué quiere lograr cada uno.
- Explicación · 12 min — Escriba en el tablero los cinco ejemplos de las cometas. Pida que digan qué palabra delata cada intención. Resuelva en voz alta el ejemplo de la candidata con las cinco preguntas de las circunstancias.
- Lectura · 10 min — Antes de leer cada texto de la plaza, lean sus circunstancias y pidan una predicción de su intención. Después de leer, confirmen con las palabras.
- Práctica · 15 min — Preguntas y retos. En las inferenciales, exija que el alumno diga qué pista del texto o de las circunstancias usó.
- Cierre · 8 min — Cada grupo escribe una oración sobre el recreo con una intención asignada en secreto; los demás adivinan cuál es y dicen la pista.
Preguntas para el salón
- Si Leonor Bastidas quisiera escribir sobre la plaza para el periódico mural en la semana de la sesión del concejo, ¿qué intención podría tener y qué cambiaría en su texto?
- ¿Las razones de Hermes los convencen? ¿Qué razón podría dar alguien que quiere el traslado?
- ¿Qué texto de la semana pasada, en la casa o en el colegio, tenía la intención de convencerlos de algo? ¿Cómo se dieron cuenta?
Errores típicos
- Decidir la intención por el tema: «habla de la plaza, entonces informa». Muestre que los dos textos tienen el mismo tema y distinta intención, como los cinco ejemplos de las cometas. La pregunta es qué quiere lograr el texto, no de qué habla.
- Confundir informar con exponer. Pregunte si el texto habla de algo que pasó un día concreto (informa) o explica cómo es algo en general (expone).
- Tomar una frase suelta por la intención del texto entero: «Hermes describe el techo, entonces describe». Pida que busquen para qué está esa frase dentro del texto. El techo aparece para responder a una objeción: está al servicio de convencer.
- Ignorar las circunstancias y fijarse solo en las palabras. Antes de leer, haga las cinco preguntas de las circunstancias en voz alta y anote la predicción en el tablero; después de leer, comparen.
Tarea sugerida
Elegir un lugar del barrio o de la vereda y escribir dos párrafos sobre él: uno que lo describa para un visitante y otro que dé una opinión con dos razones sobre algo que debería cambiar allí. Anotar debajo de cada uno quién lo publicaría y dónde.