Lenguaje 6.º

Lo que una obra hace circular

50 min · DBA 3

Lo que vas a aprender
  • Reconocer el contexto cultural y el contexto histórico en que se enmarca un cuento, con las frases que lo muestran.
  • Identificar los conocimientos que un cuento hace circular (cómo se siembra, cómo se navega, cómo se celebra).
  • Explicar cómo una obra literaria pasa un saber de una persona a otra y de una época a otra.

Para qué

¿Para qué sirve esto?

Un cuento no solo entretiene. Muchas veces, sin que te des cuenta, te enseña cosas: cómo se pesca en una ciénaga, cómo se prepara una comida para una fiesta, qué se canta en un velorio o cómo se orienta un arriero en la montaña. Cuando terminas de leerlo, sabes algo que antes no sabías.

En esta lección vas a ver que las obras literarias nacen en un contexto, un lugar y una época con sus costumbres, y que por eso hacen circular conocimientos: los llevan de las personas que los tenían a lectores que nunca los habían oído. Saber verlo te ayuda a leer un cuento como una ventana a otra manera de vivir.

Explicación

Toda obra tiene un contexto

Ninguna historia pasa en el aire. Pasa en un lugar y en una época, entre personas que tienen sus costumbres. A eso lo llamamos el contexto de la obra, y tiene dos caras:

  • El contexto cultural es la manera de vivir de la comunidad: los oficios (pescar, sembrar, tejer), las comidas, la ropa, las fiestas, las creencias y la manera de hablar. Una ruana, un fogón de leña o una chalupa ya te dicen mucho de dónde estás.
  • El contexto histórico es la época: si había luz eléctrica, carreteras o teléfono; cómo viajaba la gente; cómo se enteraba de las noticias. Un cuento en el que las cartas tardan un mes en llegar no pasa en la misma época que uno en el que todos tienen celular.

A veces el narrador dice la época con todas las letras («hace muchos años», «cuando yo era niña»). Otras veces la deja ver con detalles: lo que hay y lo que falta en las casas, cómo se mueven las personas, qué aparatos usan.

Los conocimientos que viajan en una obra

Dentro de ese contexto, los personajes saben hacer cosas, y el cuento las cuenta. Al contarlas, la obra hace circular un conocimiento: lo saca del lugar donde nació y lo pone en las manos de cualquier lector. Por eso se dice que la literatura es una de las maneras en que circula el conocimiento.

Hay muchos saberes que viajan así:

  • Cómo se trabaja: cómo se siembra, cómo se pesca, cómo se navega un río, cómo se teje.
  • Cómo se celebra: qué se cocina para una fiesta, qué se canta, cómo se baila.
  • Cómo se entiende el mundo: cómo se lee el cielo, qué significa un sueño, qué dicen los mayores sobre los animales y las plantas.

Muchos de esos saberes son tradicionales: una comunidad los aprendió mirando durante mucho tiempo y los pasa de los mayores a los jóvenes, de palabra. Cuando una obra los cuenta, los presenta como lo que son, la tradición de una comunidad. Tu tarea como lector no es decidir si son ciencia o no, sino entender qué saber es, de dónde viene y por qué era importante para esas personas.

Cómo se busca lo que una obra hace circular

Cuando leas un cuento con estos ojos, hazte cuatro preguntas:

  1. ¿Dónde y cuándo pasa? Busca las frases que dicen el lugar y la época, y los detalles que la muestran.
  2. ¿Qué sabe hacer alguien en el cuento? Fíjate en los personajes que explican, enseñan o hacen algo con cuidado.
  3. ¿Quién le enseña a quién? Muchas veces un mayor le enseña a un joven. Ese paso, dentro del cuento, es una pista de cómo circula el saber también fuera de él.
  4. ¿Por qué ese saber importa en ese contexto? Un saber es valioso por lo que resuelve: comer, viajar sin peligro, celebrar juntos.

Mira este caso corto, inventado para esta lección y que no es el cuento que vas a leer: En la ciénaga, el viejo Tiburcio le dijo a su nieto que no tirara la atarraya al mediodía. «Con el sol arriba, el bocachico se va al fondo», le explicó. Esperaron la tarde, y la red salió llena. El fragmento hace circular un saber de pesca: la hora en que conviene tirar la red. El contexto es cultural (una comunidad de pescadores de ciénaga) y el saber pasa de un abuelo a su nieto, de palabra.

Ahora lee el cuento de la abuela Anatilde. Fíjate en lo que ella sabe, en a quién se lo enseña y en cómo era la vida en su vereda.

Lectura · cuento

El cerro con sombrero

  1. Cuando yo tenía diez años, vivía con mi abuela Anatilde en la vereda Tinajo, en las montañas de Boyacá. Eso fue hace mucho tiempo, cuando a la vereda todavía no llegaban la carretera ni la luz eléctrica. La única radio era la de la tienda de don Ceferino, a dos horas de camino, y nadie iba hasta allá para saber si iba a llover.

  2. Mi abuela no necesitaba radio. Todas las mañanas salía al patio con su ruana gris, se tomaba el tinto mirando el cerro y decía en voz alta cómo iba a estar el día. Yo creía que adivinaba.

  3. Un día de marzo me llevó con ella a la huerta.

  4. —Hoy va a aprender a leer el cielo —me dijo—. Así me enseñó mi mamá, y a ella la suya.

  5. Me mostró la punta del cerro. Una nube blanca y gorda estaba sentada encima, como un sombrero.

  6. —Cuando el cerro amanece con sombrero, por la tarde llueve —me explicó—. Pero si las nubes están altas y deshilachadas, como lana recién cardada, el día sigue seco.

  7. Después se mojó un dedo con la lengua y lo levantó.

  8. —Ahora sienta el viento. Si sube por la cañada y huele a tierra mojada, el agua viene en camino. Si baja del páramo, frío y seco, todavía no es tiempo.

  9. Yo levanté el dedo también. El viento subía por la cañada. Olía a hierba, a barro y a algo que no sabía nombrar.

  10. —Y mire las golondrinas —añadió la abuela—. Cuando vuelan bajito, casi rozando el pasto, es que el aguacero está cerca.

  11. Esa tarde llovió. Pero esa semana no sembramos. Mi abuela decía que primero tenían que caer tres aguaceros buenos, para que la tierra se pusiera blandita y no se tragara la semilla seca.

  12. El sábado siguiente, con la tierra húmeda y la luna menguante, que según ella era la mejor para sembrar, salimos con el chuzo y una mochila de semillas. Ella abría el hoyo y yo echaba los granos: tres de maíz y dos de frijol en cada uno.

  13. —El frijol se trepa por la caña del maíz —me dijo—. Así se acompañan y ninguno se cae.

  14. Le pregunté cómo había aprendido todo eso. Ella se rio.

  15. —Mirando, mija. Muchos años mirando.

  16. Mi abuela murió cuando yo ya era grande, y la carretera llegó a la vereda poco después. Ahora tengo una hija de diez años, y en las mañanas de marzo salimos al patio. Yo llevo puesta la ruana gris que fue de mi abuela. Mi hija se ríe cuando me mojo el dedo y lo levanto. Pero la semana pasada fue ella la que me jaló de la ruana y me señaló la punta del cerro.

  17. —Mamá —me dijo—, el cerro amaneció con sombrero.

El contexto del cuento

La narradora, Anatilde y la vereda Tinajo son inventadas para esta lección; Boyacá y sus montañas sí existen.

El cuento tiene un contexto histórico que la narradora dice con todas las letras: «Eso fue hace mucho tiempo», en una vereda sin carretera y sin luz. Y lo refuerza con un detalle: la radio más cercana estaba «a dos horas de camino». Piensa qué cambia eso: en esa época y en ese lugar, nadie podía enterarse del tiempo por un aparato.

El contexto cultural se ve en las cosas de todos los días: la ruana, el tinto de la mañana, la huerta, el chuzo y la mochila de semillas. Es la vida de una familia campesina de tierra fría, que siembra lo que come.

Fíjate también en cómo habla la abuela: le dice a su nieta «mija» y la trata de usted («Y mire las golondrinas»), como se acostumbra en muchas familias del campo boyacense. Esa manera de hablar también es parte del contexto.

Fíjate, por último, en cómo presenta la narradora lo que sabe la abuela. No dice que sea una regla de la ciencia ni se burla de ello: lo cuenta como lo que la abuela le enseñó, y cuando habla de la luna dice «que según ella era la mejor para sembrar». El cuento presenta ese saber como una tradición de la familia.

Ejemplo resuelto

Dónde y cuándo pasa el cuento

Busca en el cuento el lugar y la época, y los detalles que los muestran.

Ver la solución paso a paso
  1. Busco el lugar en el párrafo 1. La narradora vivía «en la vereda Tinajo, en las montañas de Boyacá».

  2. Busco la época. Ella misma la dice: «Eso fue hace mucho tiempo». Y la precisa con lo que faltaba: «todavía no llegaban la carretera ni la luz eléctrica».

  3. Busco más detalles de la época. La única radio estaba en la tienda, «a dos horas de camino». Al final hay otra pista: la carretera llegó «poco después» de la muerte de la abuela. La historia de la siembra pasa antes de ese cambio.

  4. Separo dos tiempos: la niñez de la narradora, con la abuela, y el presente de la narradora, que ya es mamá. El cuento salta de uno al otro en el penúltimo párrafo.

Respuesta: Pasa en la vereda Tinajo, en las montañas de Boyacá, hace mucho tiempo, cuando no había carretera ni luz eléctrica. El final salta a otra época: la narradora ya es mamá y la carretera ya llegó.

Ejemplo resuelto

Los pasos de la siembra

¿Qué enseña el cuento sobre cómo se siembra? Ordena los pasos con las frases del texto.

Ver la solución paso a paso
  1. Primero, esperar. La abuela decía que «primero tenían que caer tres aguaceros buenos», para que la tierra se pusiera blandita.

  2. Segundo, escoger el día: «con la tierra húmeda y la luna menguante». Lo de la luna es lo que creía la abuela; la narradora lo marca con «según ella».

  3. Tercero, abrir el hoyo con el chuzo y echar las semillas: «tres de maíz y dos de frijol en cada uno».

  4. Busco por qué van juntas: «El frijol se trepa por la caña del maíz». La abuela explica la razón, y la nieta la aprende.

Respuesta: Se espera a que caigan tres aguaceros buenos, se escoge un día de tierra húmeda (con la luna menguante, según la abuela) y en cada hoyo se echan tres granos de maíz y dos de frijol, porque el frijol se trepa por la caña del maíz.

Ejemplo resuelto

El contexto de otro fragmento

Lee este fragmento, inventado para esta lección: «En diciembre, antes de que llegara la luz al pueblo, las vecinas de la calle del Medio se reunían en el patio de doña Petrona. Pelaban el maíz con ceniza, lo molían en piedra y lo envolvían en hojas de bijao para las fiestas. Las niñas miraban y, al tercer año, ya les dejaban amarrar los envueltos». ¿Qué saber circula y en qué contexto?

Ver la solución paso a paso
  1. Busco el saber: lo que alguien sabe hacer con cuidado. Aquí es cómo se preparan los envueltos de maíz para las fiestas: pelar, moler y envolver.

  2. Busco el contexto histórico: «antes de que llegara la luz al pueblo». Es otra época, y el maíz se muele en piedra.

  3. Busco el contexto cultural: una fiesta de diciembre, una comida tradicional y vecinas que cocinan juntas en un patio.

  4. Busco quién le enseña a quién: las niñas aprenden mirando y, con los años, las dejan participar. Así pasa el saber de una generación a otra.

Respuesta: Circula cómo se preparan los envueltos de maíz para las fiestas de diciembre, en un pueblo sin luz donde las vecinas cocinan juntas y las niñas aprenden mirando.

Práctica

Según el párrafo 1, ¿qué no había todavía en la vereda Tinajo?

Según el párrafo 4, ¿de quién aprendió la abuela a leer el cielo?

Según el párrafo 6, cuando el cerro amanece con sombrero, la abuela dice que el día sigue seco.

Según el párrafo 8, el viento que sube por la cañada oliendo a tierra mojada anuncia que el agua viene en camino.

Según el párrafo 10, ¿qué señal dan las golondrinas?

¿Por qué el saber de la abuela era tan importante en la vereda de esa época?

Al final, la hija de la narradora dice: «el cerro amaneció con sombrero». ¿Qué muestra ese final sobre el saber de la abuela?

¿Cómo presenta el cuento lo que sabe la abuela sobre el cielo, el viento y la luna?

Un cuento sobre unos balseros del río Magdalena explica cómo se amarran las balsas y en qué orilla conviene descansar. ¿Qué conocimiento hace circular?

Reto

Completa lo que enseña la abuela.

Reto

¿Qué muestra cada detalle del cuento?

La época es cuándo y cómo se vivía; la cultura, las costumbres; el saber, lo que alguien sabe hacer.

Cierre

En resumen

  • Toda obra literaria se enmarca en un contexto: un lugar y una época con sus costumbres.

  • El contexto cultural son las costumbres, los oficios, las comidas y la manera de hablar; el histórico, la época y cómo se vivía en ella.

  • Al contar lo que saben hacer sus personajes, una obra hace circular conocimientos: cómo se siembra, cómo se navega, cómo se celebra.

  • Muchos de esos saberes son tradicionales: pasan de los mayores a los jóvenes, y la obra los presenta como tradición, sin juzgarlos.

Vocabulario

Contexto cultural

Las costumbres, los oficios, las creencias, las comidas, la ropa y la manera de hablar de la comunidad en la que pasa una obra.

Contexto histórico

La época en que pasa una obra y cómo se vivía en ella: qué había y qué no había, cómo se viajaba, cómo se comunicaba la gente.

Saber tradicional

Un conocimiento que una comunidad aprende mirando y haciendo, y que pasa de los mayores a los jóvenes de palabra, sin libros.

Circulación del conocimiento

El paso de un saber de unas personas a otras. Una obra literaria lo hace circular cuando lo cuenta y lo lleva a lectores que no lo conocían.

Guía para el docente

Tiempos

Preguntas para el salón

Errores típicos

Tarea sugerida

Entrevistar a un mayor de la familia o del barrio sobre algo que aprendió de sus mayores (una receta, una señal del tiempo, un oficio). Escribir en el cuaderno, en 8 a 10 líneas, qué sabe, quién se lo enseñó y en qué época y lugar lo aprendió.