Ritmo y rima en la poesía
Lo que vas a aprender
- Contar las sílabas de un verso y reconocer que los versos de un poema tienen una medida parecida.
- Distinguir la rima consonante de la rima asonante a partir de la última sílaba tónica de cada verso.
- Explicar cómo el ritmo, las pausas y la rima ayudan a comunicar un sentimiento al declamar.
- Preparar y declamar un poema marcando sus pausas, sus acentos y el tono de cada estrofa.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Piensa en una canción que te sepas de memoria. Probablemente la aprendiste sin esfuerzo, porque tiene una música que se repite y unas palabras que suenan parecido al final de cada línea. Esa música y esos ecos no están ahí por casualidad: son el ritmo y la rima, y la poesía los usa desde hace siglos.
El ritmo y la rima hacen que un poema se recuerde, pero también hacen otra cosa: ayudan a que el que escucha sienta lo que el poema dice. Un mismo verso, dicho deprisa o despacio, con una pausa o sin ella, puede sonar alegre o triste. En esta lección vas a aprender a escuchar esa música, a medirla y a usarla para declamar un poema sobre la nostalgia de quien se fue de su pueblo.
Explicación
El ritmo: acentos, pausas y medida
Cuando dices un verso en voz alta, unas sílabas suenan más fuerte que otras: son las sílabas tónicas. Si los acentos fuertes caen en lugares parecidos verso tras verso, se forma una música que el oído reconoce. A eso se suma la pausa: el pequeño silencio al final de cada verso, más largo al final de cada estrofa, y los que marcan las comas y los puntos.
El ritmo también depende de la medida: el número de sílabas de cada verso. En muchos poemas de la tradición en español, como las coplas y los romances, los versos tienen ocho sílabas. Cuando todos los versos tienen una medida parecida, el poema avanza con un paso parejo, como quien camina.
Para medir un verso, sepáralo en sílabas como ya sabes hacerlo y cuéntalas. Mira este verso, que no es del poema de la lección:
La luna sobre el tejado
La-lu-na-so-bre-el-te-ja-do: si separas cada palabra, salen nueve. Pero al decirlo en voz alta, la e de «sobre» y la de «el» se juntan en un solo golpe de voz, y el verso suena con ocho. Esa unión de vocales entre palabras tiene sus propias reglas, que no son de este curso. Por eso el poema de esta lección está escrito para que no pase: en él ninguna palabra que termina en vocal va seguida de otra que empieza en vocal, y puedes contar las sílabas tal como las separas.
Hay una regla que sí necesitas, y depende de la última palabra del verso:
- Si es grave (llana), como «madrugada», el verso se cuenta tal cual.
- Si es aguda, como «corazón», se cuenta una sílaba más, porque la voz se apoya en esa última sílaba y la alarga.
- Si es esdrújula, como «pájaro», se cuenta una menos.
Así, «la tarde del corazón» tiene siete sílabas separadas, pero termina en aguda y se mide como un verso de ocho: suena igual de largo que los demás.
La rima: consonante y asonante
La rima es la repetición de sonidos al final de los versos. Para saber si dos versos riman, mira su última palabra y busca en ella la última vocal tónica (la de la sílaba que suena más fuerte). Desde esa vocal hasta el final, compara:
- Rima consonante: se repiten todos los sonidos, vocales y consonantes. Camino y destino riman en consonante: desde la i tónica, las dos terminan en -ino. Canción y razón también: desde la o tónica, las dos terminan en -ón.
- Rima asonante: se repiten solo las vocales, y las consonantes cambian. Cielo y miedo riman en asonante: desde la e tónica quedan las vocales e-o en las dos, pero en una hay l y en la otra d.
Aquí entra lo que sabes de agudas y graves. En una palabra grave, la rima empieza en la penúltima sílaba (ca-MI-no: se compara -ino). En una aguda, empieza en la última (can-CIÓN: se compara -ón). Si no ubicas bien la sílaba tónica, comparas el pedazo equivocado.
No todos los versos de una estrofa tienen que rimar. En muchas coplas solo riman el segundo y el cuarto, y el primero y el tercero quedan sueltos. En otras estrofas riman el primero con el tercero y el segundo con el cuarto, a veces cada pareja con una rima distinta.
Cómo comunican un sentimiento
El ritmo y la rima no son adornos. Cuando se declama, ayudan a que se sienta lo que el poema dice:
- Un ritmo lento, con pausas largas, va bien con la tristeza, la nostalgia o la ternura. Un ritmo rápido y parejo, con la alegría o la prisa.
- La rima hace que ciertas palabras resuenen: el oído las une y las recuerda. Si riman ojos y rojos, las dos palabras quedan pegadas en la memoria del que escucha.
- La repetición de un verso o de una palabra crea un eco. Un verso que vuelve al final de un poema hace sentir que algo se cierra o que se regresa al principio.
Por eso, para declamar bien, primero hay que entender qué siente la voz del poema en cada estrofa, y después escoger dónde hacer las pausas, qué palabras decir con más fuerza y a qué velocidad avanzar.
Ahora lee el poema despacio, si puedes en voz alta. Fíjate en las palabras del final de cada verso.
Lectura · poema
La maleta de lona
Me vine de madrugada
con la maleta de lona
y nadie me dijo nada
mientras dormía la loma.Allá quedó mi ventana
con su matera de barro,
la voz de doña Damiana
vendiendo pan en su carro.Echo de menos la plaza,
la candela del fogón,
los domingos de tambora,
el radio con su canción.Aquí las calles son grises,
no me conoce la gente,
los buses pasan de prisa,
el ruido nunca se duerme.Cuando yo cierro los ojos
regreso por el camino
y veo los techos rojos
del pueblo que fue mi nido.Tengo la piedra del patio
que me dio mamá Rosenda
y la toco despacito
cuando la noche se cierra.Algún diciembre regreso
con la maleta de lona
y con el corazón preso
de las guaduas de la loma.
La música de «La maleta de lona»
El poema, la voz que habla y doña Damiana son inventados para esta lección. Tiene siete estrofas de cuatro versos. Los versos que terminan en grave tienen ocho sílabas contadas tal como se separan, y los dos que terminan en aguda tienen siete, que se miden como ocho: todos miden lo mismo. Por eso el poema avanza con un paso parejo, como alguien que camina despacio mientras recuerda.
Fíjate en dónde caen los acentos. En «con la maleta de lona», la sílaba más fuerte del final es lo, la séptima. Lo mismo pasa en todos los versos del poema: el golpe fuerte cae siempre cerca del final, en el mismo lugar, y eso le da al poema su música.
Fíjate también en las pausas. Hay estrofas que avanzan con comas, como una lista de cosas que se extrañan: «Echo de menos la plaza,» y, en el verso siguiente, «la candela del fogón,». Cada coma pide un pequeño silencio, y cada cosa nombrada se queda flotando un momento.
Y fíjate en el verso que se repite. «con la maleta de lona» aparece en la primera estrofa y vuelve en la última. Cuando declames, ese verso es una señal para quien escucha: algo que se dijo al principio está volviendo.
Ejemplo resuelto
Medir un verso
¿Cuántas sílabas tiene el primer verso, «Me vine de madrugada», y cuántas tiene «la candela del fogón»?
Ver la solución paso a paso
Separo el primero palabra por palabra: me (1), vi-ne (2), de (1), ma-dru-ga-da (4). Sumo: 1 + 2 + 1 + 4 = 8.
Reviso la última palabra: «madrugada» es grave. El verso se queda con ocho sílabas.
Separo el segundo: la (1), can-de-la (3), del (1), fo-gón (2). Sumo: 1 + 3 + 1 + 2 = 7.
Reviso la última palabra: «fogón» es aguda. Se cuenta una sílaba más: 7 + 1 = 8.
Respuesta: Los dos versos miden ocho sílabas: el primero porque tiene ocho y termina en grave, el segundo porque tiene siete y termina en aguda. Por eso suenan igual de largos.
Ejemplo resuelto
La rima de la primera estrofa
¿Qué versos riman en la estrofa 1 y con qué rima?
Ver la solución paso a paso
Escribo la última palabra de cada verso: «madrugada», «lona», «nada» y «loma».
Busco la vocal tónica de cada una y copio desde ahí: ma-dru-GA-da → -ada; LO-na → -ona; NA-da → -ada; LO-ma → -oma.
Comparo el verso 1 con el 3: -ada y -ada son iguales en vocales y en consonantes. Es rima consonante.
Comparo el verso 2 con el 4: -ona y -oma tienen las mismas vocales, o-a, pero una tiene n y la otra m. Es rima asonante.
Respuesta: En la estrofa 1 riman el verso 1 con el 3 en rima consonante (madrugada, nada) y el verso 2 con el 4 en rima asonante (lona, loma).
Ejemplo resuelto
El plan para declamar
Prepara la declamación de «La maleta de lona»: ¿qué siente la voz en cada parte y cómo lo vas a decir?
Ver la solución paso a paso
Divido el poema por lo que pasa: en las estrofas 1 y 2 la voz se va y recuerda lo que dejó; en la 3 y la 4 extraña su pueblo desde la ciudad; en la 5 y la 6 se consuela con el recuerdo; en la 7 sueña con volver.
Marco las pausas: una corta al final de cada verso, una larga al final de cada estrofa y otra corta en cada coma, como en «la candela del fogón,».
Escojo las palabras que diré con más fuerza: las que riman, porque el oído las une, y las que cargan el sentimiento, como «regreso» y «corazón».
Escojo la velocidad: lenta en todo el poema, porque recuerda algo que se extraña; un poco más rápida en «los buses pasan de prisa», para que se sienta el afán de la ciudad.
Preparo el final: digo «con la maleta de lona» más despacio que la primera vez, para que el público note que el verso volvió.
Respuesta: Un plan de declamación dice qué siente la voz en cada parte, dónde van las pausas, qué palabras se dicen con más fuerza y a qué velocidad se avanza. Con él se ensaya antes de decir el poema frente al grupo.
Práctica
Según la estrofa 1, ¿cómo se fue la voz del poema de su pueblo?
La estrofa 1 dice: «Me vine de madrugada» y «y nadie me dijo nada». Diciembre es cuando piensa regresar, en la estrofa 7, y doña Damiana vendía pan en su carro: no se la llevó.
Según la estrofa 6, ¿qué le dio mamá Rosenda a la voz del poema?
La estrofa 6 dice: «Tengo la piedra del patio / que me dio mamá Rosenda». La maleta es con la que se fue y la matera se quedó en la ventana, en la estrofa 2.
Según la estrofa 4, en la ciudad la gente conoce a la voz del poema.
Es falso. La estrofa 4 dice: «no me conoce la gente». En la ciudad nadie la conoce: por eso extraña su pueblo.
¿Cuántas sílabas tiene «madrugada», la palabra con que termina el primer verso? Escribe el número.
Ma-dru-ga-da: cuatro sílabas. La «dr» va junta, como «pr» o «tr».
¿Cómo se separa en sílabas «despacito», la última palabra del verso 3 de la estrofa 6?
Des-pa-ci-to: la s se queda con la primera sílaba, porque «sp» no va junta en español, y la c abre la sílaba «ci».
Estas palabras terminan versos del poema. Marca las agudas: los versos que terminan en ellas se miden con una sílaba más.
Marca todas las que apliquen.
Fo-gón y can-ción tienen la fuerza en la última sílaba: son agudas, y sus versos tienen siete sílabas que se miden como ocho. Ven-ta-na, ca-mi-no y re-gre-so son graves.
¿Qué rima tienen «gente» y «duerme», al final de los versos 2 y 4 de la estrofa 4?
Gen-te y duer-me comparten las vocales e-e desde la tónica, pero no las consonantes: rima asonante.
En la estrofa 5 riman dos parejas: «ojos» con «rojos» y «camino» con «nido». ¿Cómo es la rima de cada pareja?
En ojos y rojos coincide todo desde la tónica; en camino y nido, solo las vocales.
¿Cuántas sílabas mide el verso «no me conoce la gente», de la estrofa 4?
No-me-co-no-ce-la-gen-te: ocho sílabas, y termina en grave. Mide lo mismo que casi todos los versos del poema.
¿Qué siente la voz del poema en la estrofa 4, cuando habla de la ciudad?
Calles grises, gente que no la conoce y un ruido que no para: la voz se siente sola, y por eso extraña más su pueblo.
El verso «con la maleta de lona» está en la primera estrofa y vuelve en la última. ¿Qué logra esa repetición cuando se declama el poema?
El eco del verso une el principio y el final: la misma maleta con la que se fue es la que imagina para volver.
¿Cuál de estas parejas de palabras rima en asonante?
Me-sa y pe-ra comparten las vocales e-a desde la tónica, pero no las consonantes: asonante. Camino y destino (-ino) y cantar y volar (-ar) repiten todos los sonidos: consonante.
Reto
Completa los versos: la palabra que falta rima con otro verso de su estrofa.
Reto
Palabras del poema, ¿agudas o graves?
Reto
En cada grupo, todas las palabras del poema son de la misma clase menos una. ¿Cuál es?
Cierre
En resumen
El ritmo de un poema nace de los acentos, las pausas y los versos de medida parecida.
Para medir un verso se cuentan sus sílabas; si termina en palabra aguda, se cuenta una más.
La rima consonante repite todos los sonidos desde la última vocal tónica; la asonante, solo las vocales.
Al declamar, el ritmo, las pausas, la rima y las repeticiones ayudan a que el público sienta lo que siente la voz del poema.
Vocabulario
- Ritmo
La música de un poema: la repetición ordenada de acentos, pausas y versos de medida parecida.
- Medida del verso
El número de sílabas de un verso. Si la última palabra es aguda, se cuenta una sílaba más.
- Rima
La repetición de sonidos al final de dos o más versos, desde la última vocal tónica.
- Rima consonante
La que repite todos los sonidos desde la última vocal tónica, vocales y consonantes: camino y destino.
- Rima asonante
La que repite solo las vocales desde la última vocal tónica: cielo y miedo.
- Cuarteta
Estrofa de cuatro versos de ocho sílabas con rima.
- Declamar
Decir un poema en voz alta, de memoria o leyendo, con la voz, las pausas y los gestos que piden sus sentimientos.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pida a un estudiante que diga una canción o una copla que se sepa. Pregunte qué palabras suenan parecido y por qué es fácil de recordar.
- Explicación · 12 min — Mida en el tablero dos o tres versos dando palmadas en cada sílaba. Explique la regla de la aguda y la diferencia entre rima consonante y asonante con camino-destino y cielo-miedo.
- Lectura · 8 min — Lea el poema dos veces: una de corrido y otra marcando las pausas. Pida que subrayen la última palabra de cada verso.
- Ejemplos · 8 min — Trabaje la medida del primer verso y la rima de la estrofa 1. Arme con el grupo el plan de declamación en el tablero.
- Práctica · 12 min — Preguntas y retos. En las de rima, pida que escriban en el cuaderno el pedazo que comparan desde la vocal tónica.
- Declamación · 10 min — Por parejas, cada estudiante declama dos estrofas con el plan; el compañero observa con la rúbrica. Los voluntarios declaman el poema completo.
Preguntas para el salón
- ¿Qué estrofa dirían más rápido y cuál más despacio? ¿Por qué?
- ¿Por qué creen que la voz guarda una piedra y no una foto?
- ¿Han extrañado alguna vez un lugar? ¿Qué cosas pequeñas extrañaron?
- Si el poema no tuviera rima, ¿se sentiría distinto al escucharlo?
Errores típicos
- Comparar solo la última sílaba para decidir la rima («nada» y «loma» acaban en a: riman). Pida que marquen la vocal tónica y copien desde ahí: -ada y -oma no tienen la misma vocal tónica (a y o): nada y loma no riman.
- Confundir rima asonante con «rima imperfecta» o pensar que es un error. Explique que es otra clase de rima, muy usada en las coplas y los romances de la tradición, y lea dos versos asonantes para que la oigan.
- Contar las sílabas de un verso terminado en aguda sin sumar una. Diga el verso con palmadas y alargue la última sílaba: «la can-de-la del fo-gón». Que noten que suena igual de largo que los demás.
- Declamar de corrido, sin pausas, como si se leyera una lista. Pida que marquen con una barra cada pausa en una copia del poema y que respiren en cada barra.
- Gritar o exagerar los gestos para «sentir» el poema. Recuerde que la nostalgia pide una voz baja y lenta; el sentimiento se comunica con las pausas y el ritmo, no con el volumen.
Tarea sugerida
Escribir una estrofa de cuatro versos de ocho sílabas sobre un lugar que extrañes, con rima en los versos 2 y 4. Medir cada verso en el cuaderno, marcando la última palabra como aguda o grave, y decir si la rima es consonante o asonante.