¿Qué tipo de texto conviene?
Lo que vas a aprender
- Reconocer el propósito, el destinatario y el medio de una situación en la que hay que escribir.
- Elegir entre carta, correo, afiche, noticia, instructivo y opinión el tipo de texto que mejor sirve a esa situación.
- Comparar dos textos con el mismo propósito y explicar por qué cambian según a quién van dirigidos.
- Escribir el texto elegido con las partes que le corresponden.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Antes de escribir, quien escribe bien se hace una pregunta que casi nadie se hace: ¿qué tipo de texto conviene? No es lo mismo pedirle algo al rector que avisarle a todo el colegio, ni contar lo que pasó en una jornada que enseñar a hacer algo paso a paso.
Un mismo deseo puede escribirse de muchas formas. Si eliges mal la forma, el texto no llega a quien debe o no consigue lo que buscas, aunque esté bien redactado. En esta lección vas a aprender a decidir el tipo de texto antes de escribir la primera palabra.
Explicación
Tres preguntas antes de escribir
Cada vez que tengas que escribir algo, hazte estas tres preguntas. Las respuestas te dicen qué tipo de texto conviene.
- ¿Para qué escribo? Es el propósito comunicativo: pedir algo, invitar, informar de un hecho, convencer, enseñar a hacer algo o dar una opinión.
- ¿Para quién escribo? Es el destinatario. Puede ser una sola persona (el rector, una vecina, el alcalde) o muchas (los compañeros del colegio, los vecinos del barrio). Puede ser alguien a quien tratas de usted por respeto, o alguien de confianza; en cada región el trato de confianza puede ser tú o usted.
- ¿Por dónde va a llegar? Es el medio: una hoja en un sobre, la pantalla del computador, la cartelera del patio, el periódico mural o la emisora comunitaria.
Las tres respuestas van juntas. Si el destinatario es una persona que tiene que tomar una decisión, necesitas un texto que le explique con calma las razones. Si son muchas personas que van de paso, necesitas un texto que se lea en pocos segundos.
Seis tipos de texto y para qué sirve cada uno
- La carta va dirigida a una persona o a un grupo con nombre propio. Lleva lugar y fecha, saludo, cuerpo, despedida y firma. Sirve para pedir, agradecer, invitar o contar algo con detalle. Llega en papel.
- El correo tiene casi las mismas partes que la carta (no hace falta escribir la fecha: el correo la pone solo), pero llega por la pantalla y lleva una línea de asunto que dice de qué trata. Es rápido y queda guardado: sirve cuando quien lo recibe usa el correo para su trabajo.
- El afiche se pega en un lugar donde pasa mucha gente. Tiene pocas palabras, letras grandes, a veces una imagen, y un llamado: una frase que dice qué hacer. No tiene saludo ni despedida, porque no le habla a nadie en particular.
- La noticia informa a muchos sobre un hecho que ya pasó: qué pasó, a quién, cuándo, dónde y cómo. Va en el periódico mural, en la emisora o en una página.
- El instructivo enseña a hacer algo. Trae lo que se necesita y los pasos en orden, casi siempre numerados.
- El texto de opinión dice lo que piensa quien escribe sobre un tema y lo defiende con razones, para convencer a los lectores.
Fíjate en que un mismo tema, como el agua del colegio, puede ir en cualquiera de los seis. Lo que decide el tipo de texto no es el tema, sino el propósito, el destinatario y el medio.
Ejemplo resuelto
Elegir el texto para una situación
Los estudiantes de sexto quieren que los vecinos dejen de botar escombros en el lote que está junto a la cancha del barrio. ¿Qué tipo de texto conviene?
Ver la solución paso a paso
¿Para qué? Quieren convencer a los vecinos de que cambien una costumbre. El propósito es pedir y convencer, no contar un hecho ni enseñar a hacer algo. Descarto la noticia y el instructivo.
¿Para quién? Los vecinos son muchos y los estudiantes no conocen el nombre de cada uno. Escribir una carta para cada vecino sería muy largo y muchos no la leerían. Descarto la carta y el correo.
¿Por dónde? Los vecinos pasan todos los días por la tienda de la esquina y por el paradero del bus. Un texto pegado allí lo ve todo el que pasa, aunque solo se detenga unos segundos.
Quedan el afiche y el texto de opinión. El de opinión pide que el lector se siente a leer varias razones; quien pasa por el paradero no lo hará. El afiche, con una frase grande y un llamado («Este lote no es basurero: lleva los escombros al punto de recolección»), se lee de un vistazo.
Respuesta: Conviene un afiche pegado en la tienda y en el paradero, con pocas palabras y un llamado claro.
Ejemplo resuelto
El mismo propósito, otro destinatario
La misma situación del lote cambia un poco: ahora los estudiantes quieren pedirle a la presidenta de la junta de acción comunal que ponga un letrero y que hable con la alcaldía. ¿Sigue conviniendo el afiche?
Ver la solución paso a paso
El propósito sigue siendo pedir, pero el destinatario cambió: es una sola persona, con nombre y cargo, que tiene que decidir qué hacer y luego gestionar ante otros.
Esa persona necesita razones y datos: desde cuándo pasa, qué problemas trae, qué proponen los estudiantes y en qué pueden ayudar ellos. Un afiche no tiene espacio para eso.
Si la presidenta usa el correo, conviene un correo con asunto. Si no lo usa, una carta impresa que se le entregue en la reunión de la junta. Las dos llevan saludo de usted, cuerpo y despedida.
Respuesta: Ya no conviene el afiche: conviene una carta o un correo, según el medio que use la presidenta de la junta.
Dos textos con el mismo propósito
Vas a leer dos textos que escribió un curso de sexto para conseguir lo mismo: canecas para separar la basura en el colegio. El primero es un correo al rector; el segundo, un afiche para los compañeros. El colegio, el rector, los estudiantes y la señora del aseo son inventados para esta lección.
Mientras lees, fíjate en tres cosas: a quién le habla cada texto, qué partes tiene y cuántas razones da.
Lectura · correo
Canecas para separar la basura
Asunto: Canecas para separar la basura en el colegio
Respetado rector Ovidio Caicedo:
Le escribe Anyelo Quiñones, representante del grado sexto B ante el consejo estudiantil. Le envío este correo en nombre de mi curso, porque queremos proponerle una idea para cuidar el colegio.
Durante dos semanas, un grupo de sexto revisó lo que queda en el patio después del recreo. Cada día recogimos botellas plásticas, bolsas de mecato, papeles y cáscaras de fruta, todo revuelto en las mismas canecas. Mucho de eso se puede vender o volver a usar, pero mezclado con restos de comida ya no sirve.
Por eso le pedimos que el colegio compre tres canecas grandes para el patio: una para plástico y latas, otra para papel y cartón, y otra para restos de comida.
Nosotros nos comprometemos a pintar los letreros, a explicar en cada salón qué va en cada caneca y a revisarlas al final de cada recreo durante el primer mes. Doña Ermelinda, la señora del aseo, ya nos dijo que nos ayuda.
Le adjunto la lista con las firmas de los estudiantes que apoyan la propuesta. Las reunimos con un afiche que pegamos en la cartelera del patio.
Le agradezco su atención y quedo atento a su respuesta.
Cordialmente,
Anyelo Quiñones Rentería, representante de sexto B
Lectura · afiche
¿Te gusta un patio limpio?
¿TE GUSTA UN PATIO LIMPIO?
Cada recreo dejamos botellas, papeles y cáscaras revueltos en la misma caneca.
Pidamos al rector tres canecas para separar: plástico y latas, papel y cartón, restos de comida.
FIRMA LA LISTA DE APOYO
Mesa de sexto B, junto a la cartelera del patio, a la hora del recreo.
Separar es el primer paso para reciclar. ¡Tu firma cuenta!
Consejo estudiantil, grado sexto B
Ejemplo resuelto
Comparar el correo y el afiche
Los dos textos buscan lo mismo. ¿En qué se diferencian y por qué?
Ver la solución paso a paso
El destinatario. El correo le habla a una sola persona, de usted y con su cargo: «Respetado rector Ovidio Caicedo». El afiche le habla a cualquiera que pase, de tú: «¡Tu firma cuenta!».
Las partes. El correo tiene asunto, saludo, cuerpo, despedida y firma. El afiche no saluda ni se despide: tiene una pregunta grande, dos frases cortas y un llamado en mayúsculas, «FIRMA LA LISTA DE APOYO».
Las razones. El correo cuenta lo que observaron, hace la petición y ofrece ayuda del curso. El afiche dice el problema en una línea y la propuesta en otra. Al rector le toca decidir y gastar; al compañero solo le toca firmar.
Cómo se conectan. Los dos textos trabajan en equipo: el afiche consiguió las firmas y el correo se las lleva a quien decide. Cada uno hace la parte que su forma permite.
Respuesta: El correo va a quien decide y por eso explica, pide y ofrece; el afiche va a muchos que pasan y por eso dice poco y llama a actuar.
Errores al elegir
Hay tres errores comunes al escoger el tipo de texto:
- Elegir por el tema y no por el propósito. «Es sobre basura, entonces es un afiche.» El tema no decide: sobre la basura se puede escribir una noticia, un instructivo, una opinión o una carta.
- Elegir por el largo. «El afiche es más corto, entonces es mejor.» Un texto corto no sirve si al destinatario le faltan las razones para decidir.
- Olvidar el medio. Un correo no sirve para una persona que nunca abre su correo, y un afiche no sirve si se pega donde nadie pasa.
Cuando tengas que escribir, haz las tres preguntas en orden y descarta los tipos de texto que no sirven. Casi siempre quedan uno o dos, y entre ellos eliges el que mejor llega a tu destinatario.
Práctica
¿Con qué saludo se dirige Anyelo al rector, en el párrafo 2?
El párrafo 2 es el saludo: «Respetado rector Ovidio Caicedo». Es un saludo de usted, con el cargo y el nombre, porque el destinatario es la persona que dirige el colegio.
Según el párrafo 5 del correo, ¿qué le piden al rector?
La petición está en el párrafo 5: «le pedimos que el colegio compre tres canecas grandes para el patio». El afiche ya lo habían pegado, y el correo no pide más personal de aseo.
En la despedida, Anyelo le pide al rector que le responda antes del viernes.
Es falso. La despedida dice «Le agradezco su atención y quedo atento a su respuesta»: espera la respuesta, pero no le pone fecha.
¿Qué les pide el afiche a los estudiantes que lo leen?
El llamado del afiche, en mayúsculas, es «FIRMA LA LISTA DE APOYO». El correo al rector lo escribe Anyelo, no cada estudiante.
Según el afiche, ¿dónde se firma la lista?
El párrafo 5 del afiche dice: «Mesa de sexto B, junto a la cartelera del patio, a la hora del recreo».
Según el correo, las firmas se reunieron con ayuda del afiche.
Es verdadero. El párrafo 7 dice de las firmas: «Las reunimos con un afiche que pegamos en la cartelera del patio».
¿Por qué Anyelo cuenta en el párrafo 4 lo que recogieron durante dos semanas?
Lo que recogieron es la prueba del problema. Con esa prueba, la petición del párrafo 5 tiene una razón.
¿Por qué el correo explica el problema con detalles y el afiche lo dice en una sola línea?
Cada texto se ajusta a su destinatario: el rector necesita razones para decidir; quien pasa por el patio necesita un llamado que se lea rápido.
¿Habría convenido mandarle al rector solo el afiche, en lugar del correo?
Quien decide necesita razones. El afiche invita a firmar; el correo explica, pide y ofrece.
El curso quiere enseñarles a los niños de primero, paso a paso, a lavar y aplastar una botella antes de echarla en la caneca. ¿Qué tipo de texto conviene?
El propósito es enseñar a hacer algo en orden: eso lo hace el instructivo. La noticia cuenta un hecho que ya pasó y la opinión defiende una postura.
Un mes después, el curso quiere contarle a todo el colegio cómo les fue con las canecas: cuánto plástico juntaron y quién se lo llevó. ¿Qué tipo de texto conviene?
Quieren informar a muchos sobre algo que ya pasó: es una noticia, y el periódico mural llega a todo el colegio. El afiche llama a hacer algo y el instructivo enseña a hacerlo.
Reto
Completa las frases del correo de Anyelo.
Reto
Une cada tipo de texto con lo que mejor sabe hacer.
Cierre
En resumen
Antes de escribir se responden tres preguntas: para qué, para quién y por qué medio.
El tipo de texto lo decide el propósito, el destinatario y el medio, no el tema ni el largo.
A quien tiene que decidir le sirve una carta o un correo con razones; a muchos que pasan, un afiche con un llamado.
La noticia cuenta un hecho, el instructivo enseña a hacer algo y la opinión defiende una postura.
Vocabulario
- Propósito comunicativo
Lo que quiere lograr quien escribe: pedir, invitar, informar, convencer, enseñar a hacer algo.
- Destinatario
La persona o el grupo de personas que va a leer el texto.
- Medio
Por donde llega el texto a quien lo lee: el papel, la pantalla, la cartelera, la emisora.
- Asunto
La línea de un correo que dice en pocas palabras de qué trata.
- Caneca
Recipiente grande para echar la basura.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Plantee: «Queremos que arreglen la llave del baño. ¿A quién le escribimos y qué escribimos?». Anote en el tablero las ideas sin corregirlas.
- Explicación · 12 min — Presente las tres preguntas y los seis tipos de texto. Resuelvan en voz alta los dos ejemplos del lote: el mismo propósito con dos destinatarios distintos.
- Lectura · 10 min — Lean el correo y el afiche. En dos columnas del tablero, anoten para cada uno el destinatario, las partes y las razones.
- Práctica · 10 min — Preguntas y retos. En las situaciones nuevas, pida que cada alumno diga las tres respuestas antes de elegir.
- Producción · 13 min — Dé una situación del colegio (pedir un permiso, avisar una actividad, enseñar a usar la biblioteca). Cada alumno elige el tipo de texto, explica por qué en una frase y escribe un primer borrador. Evalúe con la rúbrica.
Preguntas para el salón
- ¿Alguna vez escribiste algo que no llegó a quien debía? ¿Qué tipo de texto habría servido mejor?
- ¿Por qué el afiche le habla de tú al lector y el correo le habla de usted al rector?
- ¿Qué texto escribirías para pedirle a tu familia que te deje ir a un paseo del colegio?
Errores típicos
- Elegir el tipo de texto por el tema («es sobre reciclaje, entonces es un afiche»). Muestre que con un mismo tema se puede escribir una noticia, un instructivo o una carta, y pida que digan el propósito antes de elegir.
- Creer que el texto más corto siempre es el mejor. Pregunte qué necesita saber el destinatario para hacer lo que se le pide. Si necesita razones, el texto corto no alcanza.
- Poner saludo y despedida en un afiche, o escribir una carta sin ellos. Compare las partes del correo y del afiche de la lección: el afiche no le habla a nadie en particular.
- Tutear a un destinatario con quien se habla de usted. Lea el saludo del correo y el llamado del afiche, y pregunte por qué cambia el trato.
Tarea sugerida
Buscar en la casa o en el barrio tres textos escritos (un aviso, un recibo, una etiqueta, un afiche) y anotar de cada uno el propósito, el destinatario y el medio.