Consultar fuentes para escribir
Lo que vas a aprender
- Reconocer qué aporta cada tipo de fuente (una persona que vivió algo, un documento, un texto publicado).
- Cotejar dos fuentes y distinguir lo que coincide, lo que no coincide y lo que solo dice una.
- Decidir qué fuente es más confiable para cada dato y explicar por qué.
- Escribir un párrafo con datos de varias fuentes, pensado para su propósito y sus lectores.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Muchas veces tienes que escribir sobre algo que no conoces del todo: la historia de un lugar, cómo funciona una costumbre, qué pasó en una fiesta del pueblo. Lo que sabes de memoria no alcanza, y si escribes lo primero que oíste, puedes equivocarte.
Quien escribe bien consulta fuentes: le pregunta a quien sabe, busca documentos y lee lo que otros publicaron. Luego compara lo que encontró y decide qué escribir. En esta lección vas a aprender a hacerlo para escribir un texto de verdad: una página de la guía escolar del municipio.
Explicación
Qué es una fuente y qué da cada una
Una fuente es la persona, el documento o el texto de donde sale un dato. Para escribir sobre un lugar de tu municipio, puedes consultar tres clases de fuentes:
- Las personas. Un testigo es alguien que vio o vivió lo que cuenta: una vecina antigua, el señor que trabajó en la obra, la profesora que estaba ese día. Los testigos dan lo que ningún papel guarda: cómo se sentía, qué se oía, qué hacía la gente, por qué un lugar es querido. Pero la memoria se cansa con los años, y lo que más se olvida son las fechas, las cifras y las medidas.
- Los documentos. Un acta, un registro, un contrato, una placa. Se escribieron en el momento en que pasaron las cosas, y por eso guardan bien las fechas, los nombres y los números. Pero casi nunca cuentan cómo se vivió aquello.
- Los textos publicados. Un libro, un periódico, la cartelera de una institución, una página de internet. Algunos dicen de dónde sacaron sus datos y otros no. Un texto que nombra sus fuentes se puede revisar; uno que no las nombra pide más cuidado.
Ninguna fuente sirve para todo. Por eso se consulta más de una.
Cómo consultar
- Antes, escribe tus preguntas. ¿Qué necesitas saber? ¿Cuándo, quién, cómo, por qué? Así no se te olvida nada cuando estés frente a la persona o al documento.
- Anota de dónde sale cada dato. Junto a cada respuesta, escribe quién lo dijo o en qué texto estaba. Si no lo anotas, después no sabrás a quién creerle.
- Coteja. Pon las fuentes una al lado de la otra y separa tres cosas: lo que coincide (puedes escribirlo con seguridad), lo que no coincide (tienes que decidir) y lo que solo dice una (sirve, pero conviene decir de dónde salió).
- Decide. Para cada dato que no coincide, pregúntate qué fuente está en mejores condiciones de saberlo. ¿Estuvo ahí? ¿Lo escribió en el momento? ¿Dice de dónde lo sacó? ¿Admite que no está segura?
Cuando no puedes resolver una diferencia, no inventes ni escojas al azar: escribe el dato de la fuente más confiable y di de dónde lo sacaste, con palabras como «según el acta» o «según los vecinos».
Ejemplo resuelto
Cotejar dos fuentes sobre otro lugar: la ceiba del parque
Un estudiante quiere escribir sobre la ceiba del parque de su pueblo. El jardinero le dice: «La sembró el cura del pueblo hace como ochenta años, y cada diciembre se llena de pericos». La placa al pie del árbol dice: «Sembrada el 12 de marzo de 1951 por la junta de mejoras». ¿Qué escribe?
Ver la solución paso a paso
Lo que coincide. Las dos fuentes dicen que la ceiba la sembraron hace mucho, a mediados del siglo XX. Ese dato se puede escribir sin dudar.
Lo que no coincide. ¿Quién la sembró? El jardinero dice que el cura; la placa, que la junta de mejoras. La placa da una fecha exacta y un nombre, como un documento; el jardinero repite lo que oyó, y su «como ochenta años» es un cálculo de memoria. Para quién la sembró y cuándo, la placa es la fuente más confiable.
Lo que solo dice una. Los pericos de diciembre solo los nombra el jardinero. La placa no podría saberlo, pero él lo ve cada año. Es un buen dato y conviene decir de dónde sale.
Lo que todavía se puede averiguar. Quizá el cura era miembro de la junta. Si importa, se busca una tercera fuente: el libro de actas de la junta o la parroquia.
Respuesta: Escribe que la ceiba la sembró la junta de mejoras en 1951, según la placa, y que, según el jardinero, cada diciembre se llena de pericos.
Comprender lo que escribes: contexto, tema y propósito
Consultar no es copiar todo lo que encontraste. Antes de escribir, piensa en tres cosas:
- El propósito. ¿Qué quieres lograr? Una guía escolar quiere que los niños que visitan el municipio conozcan un lugar y lo cuiden. No necesita todos los datos: necesita los que ayudan a eso.
- El tema. Si escribes sobre un puente y la vecina te cuenta también cómo era su escuela, eso puede ser bonito, pero no es del tema. Guárdalo para otro texto.
- El contexto. ¿Quién va a leer y dónde? Un niño de otro colegio no sabe qué es un convite ni dónde queda la vereda. Explica las palabras que tu lector no conoce y ubica el lugar.
Además, cuando una fuente te cuenta algo con sus palabras, pásalo a las tuyas. Si quieres usar una frase exacta, ponla entre comillas y di quién la dijo.
Ejemplo resuelto
Escribir el párrafo de la ceiba
Con lo que cotejó, el estudiante escribe el párrafo para la guía escolar. ¿Cómo queda y qué decisiones toma?
Ver la solución paso a paso
Elige lo del tema. Va la siembra, quién la hizo y los pericos. No va lo que el jardinero le contó de su sueldo, porque no es del tema.
Escribe lo que coincide sin dudar: «La ceiba del parque es uno de los árboles más viejos del pueblo».
Dice de dónde sale lo que decidió: «Según la placa que está a su pie, la sembró la junta de mejoras en 1951».
Usa lo que solo dice una fuente, nombrándola: «Don Efraín, el jardinero del parque, cuenta que cada diciembre se llena de pericos».
Explica lo que el lector no sabe: «La junta de mejoras era un grupo de vecinos que trabajaba por el pueblo».
Respuesta: Un párrafo con los datos que coinciden, los que decidió con la placa (dichos «según la placa») y el de los pericos atribuido al jardinero, con la junta de mejoras explicada para el lector.
Dos fuentes sobre el puente de Guaduales
Ahora te toca a ti. Mariángel, una estudiante de sexto, está escribiendo la página del puente de Guaduales para la guía escolar. Consultó dos fuentes: una entrevista a una vecina antigua y el texto de la cartelera de la Casa de la Cultura. El municipio, la vereda, el puente, las personas y todos los datos son inventados para esta lección.
Lee las dos fuentes con un lápiz en la mano y marca lo que coincide y lo que no.
Lectura · entrevista
Doña Rubiela y el puente de Guaduales
Mariángel Viveros, de sexto grado, entrevistó a doña Rubiela Sanclemente, que vive desde niña en la vereda Mirasol, junto a la quebrada La Honda. Le preguntó por el puente de Guaduales para la guía escolar del municipio de San Bartolo.
Mariángel: Doña Rubiela, ¿usted se acuerda de cuándo hicieron el puente?
Doña Rubiela: Claro, mija. Yo tendría unos ocho años. Antes, para ir al pueblo, había que pasar la quebrada por las piedras, y cuando llovía nadie pasaba. Entonces los vecinos se juntaron en un convite: unos cortaron la guadua, otros la cargaron, y mi mamá hizo el sancocho para todos. Yo cargaba la leña.
Mariángel: ¿Cuánto se demoraron?
Doña Rubiela: Como tres domingos, porque entre semana todos trabajaban en las fincas. Quedó largo, como de cien pasos de los míos de niña. Mi papá decía que era el puente más bonito de la región.
Mariángel: ¿Y qué pasó con ese puente?
Doña Rubiela: Se lo llevó una creciente. Eso fue en el setenta y siete, creo, o en el setenta y ocho; ya no me acuerdo bien del año. Lo que sí me acuerdo es del ruido: sonó como si se partiera un árbol grande, y en la mañana solo quedaban los estribos.
Mariángel: ¿Quién hizo el puente de ahora?
Doña Rubiela: Ese lo hizo el municipio, en cemento. Es más seguro, eso sí, pero ya no suena cuando uno camina. El de guadua crujía bajito, y uno sabía que alguien venía.
Mariángel: ¿Qué le gustaría que supieran los niños del puente?
Doña Rubiela: Que no lo regaló nadie. Lo hicimos entre todos, con las manos, y por eso le tenemos cariño.
Lectura · expositivo
El puente de Guaduales
El puente de Guaduales une la vereda Mirasol con el casco urbano de San Bartolo, sobre la quebrada La Honda. Es uno de los lugares que más visitan los estudiantes del municipio, y uno de los pocos puentes de la región que tienen una fiesta propia.
El primer puente se construyó en 1956, en un convite de los vecinos de la vereda, según el acta de la junta de vecinos que se conserva en el archivo municipal. Era de guadua, con barandas de madera, y medía 38 metros de largo.
Durante más de veinte años fue el paso de las familias que bajaban los domingos al mercado con sus productos: plátano, café y panela.
El 14 de octubre de 1979, una creciente de la quebrada La Honda destruyó el puente. Así lo registró el periódico regional de la semana siguiente, cuya copia está en la biblioteca de la Casa de la Cultura. Solo quedaron en pie las bases de piedra, que todavía se ven junto al puente actual.
En 1982, la alcaldía construyó el puente de concreto que se usa ahora. Tiene 40 metros de largo y una baranda metálica. A su lado se conservan los estribos del puente viejo, que los vecinos pintan de blanco antes de cada fiesta.
Cada agosto, la vereda celebra la Fiesta del Convite junto al puente, para recordar cómo se construyó el primero. Ese día, los mayores cuentan a los niños cómo era el puente de guadua y se prepara un sancocho para todos, como en el convite.
Fuentes de este texto: acta de la junta de vecinos de la vereda Mirasol (archivo municipal) y periódico regional de octubre de 1979 (biblioteca de la Casa de la Cultura).
Ejemplo resuelto
Poner las dos fuentes lado a lado
Mariángel hace su lista de lo que coincide, lo que no coincide y lo que solo dice una fuente. Todavía no decide qué escribir.
Ver la solución paso a paso
Coincide: quién hizo el primer puente. Doña Rubiela cuenta que «los vecinos se juntaron en un convite», y la cartelera dice que se hizo «en un convite de los vecinos de la vereda».
Coincide: de qué era. La vecina habla de cortar «la guadua» y la cartelera dice «Era de guadua, con barandas de madera».
Coincide: qué le pasó al puente de guadua. Doña Rubiela dice «Se lo llevó una creciente», y la cartelera, que «una creciente de la quebrada La Honda destruyó el puente».
Coincide: qué quedó después de la creciente. Una dice que «solo quedaban los estribos»; la otra, que «Solo quedaron en pie las bases de piedra». Los estribos son las bases donde se apoya un puente en cada orilla: son dos maneras de nombrar lo mismo.
Coincide: quién hizo el puente de ahora. La vecina dice «Ese lo hizo el municipio, en cemento», y la cartelera, que «la alcaldía construyó el puente de concreto». La alcaldía es el gobierno del municipio, y el concreto se hace con cemento.
No coincide: el año de la creciente. Doña Rubiela dice «en el setenta y siete, creo, o en el setenta y ocho»; la cartelera da otra fecha en su párrafo 4. Aquí hay que decidir.
Solo dice una. El ruido del puente de guadua y lo que sentían los vecinos están solo en la entrevista. La Fiesta del Convite y los productos que llevaban al mercado están solo en la cartelera.
Respuesta: Cinco datos coinciden (el convite, la guadua, la creciente que se llevó el puente, los estribos y el puente de concreto que hizo el municipio), uno no coincide (el año de la creciente) y cada fuente trae algo que la otra no tiene.
Antes de escribir tu página
Ya tienes la lista. Ahora vienen las decisiones, y esas te tocan a ti en las preguntas: qué fuente conviene para cada dato que no coincide, qué datos sirven a una guía para niños visitantes y cuáles sobran.
Un consejo: no descartes una fuente entera porque se equivocó en un dato. Una vecina puede no acordarse de un año y, al mismo tiempo, ser la única que sabe cómo sonaba el puente. Se decide dato por dato.
Práctica
Según la cartelera, ¿en qué año se construyó el primer puente?
El párrafo 2 dice: «El primer puente se construyó en 1956». En 1979 fue la creciente y en 1982 se hizo el puente de concreto.
Según doña Rubiela, ¿quién hizo el puente que se usa ahora?
Doña Rubiela responde: «Ese lo hizo el municipio, en cemento». El convite de los vecinos fue para el primer puente, el de guadua.
¿En qué dato coinciden la entrevista y la cartelera?
Doña Rubiela cuenta que «los vecinos se juntaron en un convite», y la cartelera dice que el puente se hizo «en un convite de los vecinos de la vereda». El año 1979 solo está en la cartelera, y los cien pasos, solo en la entrevista.
Según la cartelera, después de la creciente quedaron en pie las bases de piedra del puente.
Es verdadero. El párrafo 4 dice: «Solo quedaron en pie las bases de piedra, que todavía se ven junto al puente actual».
Doña Rubiela cuenta que el convite se terminó en un solo domingo.
Es falso. Doña Rubiela dice «Como tres domingos, porque entre semana todos trabajaban en las fincas».
Para escribir en la guía el año de la creciente, ¿qué fuente es más confiable?
Para una fecha conviene la fuente que la escribió en el momento. La vecina vivió la creciente, pero ella misma dice que no recuerda bien el año.
Mariángel quiere contar en la guía cómo era cruzar el puente de guadua. ¿Qué fuente le sirve?
Lo que se siente y se oye lo guardan los testigos, no los documentos. Para eso, la mejor fuente es doña Rubiela.
¿Por qué el último párrafo de la cartelera dice de dónde salieron sus datos?
Un texto que nombra sus fuentes se puede comprobar. Por eso es más confiable que uno que no las nombra.
Doña Rubiela dice que el primer puente medía «como cien pasos» y la cartelera dice 38 metros. ¿Por qué no se contradicen del todo?
Los cien pasos de una niña de ocho años y los 38 metros pueden ser la misma medida: la vecina midió con su cuerpo.
Dos fuentes dan años distintos para el mismo hecho y no puedes consultar una tercera. ¿Qué haces al escribir?
Se escoge la fuente que está en mejores condiciones de saber el dato y se nombra («según el acta…»), para que el lector sepa de dónde salió.
La guía escolar es para niños de otros colegios que visitan el municipio. ¿Qué conviene hacer con la palabra «convite» en la página del puente?
El convite es parte de la historia del puente, así que no se quita; como el lector puede no conocerla, se explica. «Fiesta» cambiaría el sentido: el convite es un trabajo de todos.
Reto
Completa los datos de la cartelera.
Reto
¿Qué fuente trae cada dato?
Cierre
En resumen
Una fuente es la persona, el documento o el texto de donde sale un dato; ninguna sirve para todo.
Los testigos guardan lo vivido; los documentos guardan mejor las fechas, los nombres y las cifras.
Al cotejar se separa lo que coincide, lo que no coincide y lo que solo dice una fuente.
Lo que no coincide se decide dato por dato y se dice de dónde salió: «según el acta».
Se escribe con los datos que sirven al propósito y al lector, con las palabras propias.
Vocabulario
- Fuente
La persona, el documento o el texto de donde sale un dato.
- Testigo
Persona que vio o vivió lo que cuenta.
- Cotejar
Poner dos fuentes una al lado de la otra para ver en qué coinciden y en qué no.
- Convite
Trabajo que hacen juntos los vecinos, sin cobrar, para el bien de todos; casi siempre termina en una comida.
- Estribo
La base de piedra o de cemento en la que se apoya un puente a cada orilla.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte: «¿Cuándo se fundó el colegio?». Anote las respuestas distintas y pregunte cómo podríamos saber cuál es la correcta.
- Explicación · 12 min — Presente las tres clases de fuentes y los cuatro pasos. Resuelvan juntos el caso de la ceiba: lo que coincide, lo que no y lo que solo dice una.
- Lectura · 10 min — Lean la entrevista y la cartelera. En parejas, subrayan con un color lo que coincide y con otro lo que no coincide.
- Práctica · 10 min — Preguntas y retos. En las preguntas de qué fuente es más confiable, pida que digan en voz alta la frase de la lectura que los convenció.
- Producción · 13 min — Cada alumno escribe el párrafo del puente de Guaduales para la guía, con datos de las dos fuentes. Evalúe con la rúbrica.
Preguntas para el salón
- ¿A quién de tu familia o de tu barrio le preguntarías por la historia de un lugar del municipio?
- ¿Por qué crees que doña Rubiela recuerda tan bien el ruido del puente y no el año en que se cayó?
- ¿Qué haría más confiable una página de internet que habla de tu municipio?
Errores típicos
- Copiar todo lo que dice una fuente, aunque no sirva al tema. Antes de escribir, pida que tachen de su lista los datos que no son del tema (lo que el jardinero contó de su sueldo, en el caso de la ceiba).
- Descartar una fuente entera porque se equivocó en un dato. Muestre que doña Rubiela no recuerda el año pero es la única que cuenta cómo sonaba el puente: se decide dato por dato.
- Creer que una persona que estuvo allí siempre recuerda bien las fechas. Lea la frase en que la vecina misma duda del año y compárela con la fecha que trae la cartelera.
- Escribir un dato sin decir de dónde salió cuando las fuentes no coinciden. Practique frases como «según el acta», «cuentan los vecinos» o «de acuerdo con el periódico».
Tarea sugerida
Elegir un lugar del barrio o de la vereda, hacer tres preguntas a una persona mayor sobre él y buscar un dato del mismo lugar en otra fuente (una placa, un letrero, un documento de la familia). Anotar si coinciden.