La concordancia de género y número
Lo que vas a aprender
- Reconocer el género y el número de un sustantivo y hacer que el artículo y el adjetivo concuerden con él.
- Hacer que el verbo concuerde en número con el núcleo del sujeto.
- Encontrar y corregir errores de concordancia en un texto propio o ajeno.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Lee estas dos frases: «las piedras grande del río» y «la olla de los tamales estaban hirviendo». Se entienden, pero algo suena mal. Cuando una palabra no va de acuerdo con las que la acompañan, el lector se tropieza, y a veces no sabe de qué le estás hablando.
Ese acuerdo se llama concordancia. Hablando lo hacemos casi sin pensar, pero al escribir textos largos se nos escapan errores. En esta lección vas a aprender a revisar la concordancia de tus propios textos para que se lean sin tropiezos.
Explicación
Género y número
Todo sustantivo tiene un género y un número.
- El género es masculino o femenino: «el río», «el fogón» son masculinos; «la piedra», «la olla» son femeninos. En la mayoría de los sustantivos el género no se escoge: viene con la palabra. Solo algunos que nombran personas tienen una sola forma y cambian el artículo según de quién se hable: «el estudiante», «la estudiante».
- El número es singular, cuando se habla de uno («la piedra»), o plural, cuando se habla de varios («las piedras»). El plural se forma casi siempre con -s (olla, ollas) o con -es (fogón, fogones; pez, peces).
El grupo del sustantivo: artículo, sustantivo y adjetivo
El sustantivo casi nunca va solo. Lo acompañan un artículo (el, la, los, las, un, una, unos, unas) y, muchas veces, uno o varios adjetivos, que dicen cómo es: blanca, frío, pequeños.
La regla es sencilla: el artículo y el adjetivo toman el género y el número del sustantivo. El sustantivo manda y los demás lo siguen.
- la garza blanca → las garzas blancas
- el pez pequeño → los peces pequeños
- una trocha angosta → unas trochas angostas
Algunos adjetivos tienen una sola forma para los dos géneros, como grande, verde, alegre o feliz: «un árbol grande», «una piedra grande». Esos solo cambian en número: «piedras grandes». Por eso «las piedras grande» está mal: falta la -s del plural.
Un caso que confunde: el agua
Las palabras femeninas que empiezan por a o ha tónica, la que suena fuerte (la h no suena), como agua, águila o hacha, llevan «el» o «un» en singular para que no se junten dos aes: «el agua», «un águila». Pero siguen siendo femeninas. Por eso el adjetivo va en femenino: «el agua fría», «el águila negra». Y en plural vuelve «las»: «las aguas frías». Decir «el agua frío» es uno de los errores de concordancia más comunes.
El sujeto y el verbo
La otra concordancia importante está entre el sujeto y el verbo: concuerdan en número. Si el sujeto es singular, el verbo va en singular; si es plural, en plural.
- El niño juega. → Los niños juegan.
- Mi tía cocina. → Mis tías cocinan.
Para encontrar el sujeto, pregúntale al verbo «¿quién?» o «¿qué?». Y fíjate en el núcleo, la palabra más importante del sujeto. En «La olla de los tamales hervía», ¿qué hervía? La olla, no los tamales. El núcleo es «olla», singular, y el verbo va en singular: hervía. El error común es poner el verbo de acuerdo con el sustantivo que está más cerca («la olla de los tamales hervían»), y no con el núcleo.
Ejemplo resuelto
Revisar un grupo del sustantivo
Revisa la concordancia de «unas piedras plano y resbaloso».
Ver la solución paso a paso
Busco el sustantivo, el que manda: «piedras». Es femenino (la piedra) y plural (varias).
Reviso el artículo: «unas» es femenino y plural. Concuerda.
Reviso los adjetivos: «plano» y «resbaloso» están en masculino y en singular. Tienen que pasar a femenino plural: «planas» y «resbalosas».
Respuesta: Se escribe «unas piedras planas y resbalosas».
Ejemplo resuelto
Corregir un borrador
Un estudiante escribió en su borrador: «Los perros del vecino ladraba toda la noche. El agua del tanque estaba sucio y las matas del patio se secaron». Revisa la concordancia.
Ver la solución paso a paso
Primera oración. Le pregunto al verbo: ¿quién ladraba? Los perros, no el vecino. El núcleo es «perros», plural. El verbo tiene que ir en plural: ladraban.
Segunda oración. ¿Qué estaba sucio? El agua. Aunque lleve «el», «agua» es femenino: el adjetivo va en femenino, sucia.
Tercera parte. ¿Cuáles se secaron? Las matas, plural; «se secaron» está en plural. Concuerda. «Del patio» no cambia nada: el núcleo es «matas».
Respuesta: «Los perros del vecino ladraban toda la noche. El agua del tanque estaba sucia y las matas del patio se secaron.»
Una crónica bien escrita
Ahora vas a leer una crónica: un texto que cuenta un hecho en el orden en que pasó, con detalles de lo que vio y sintió quien lo escribe. Cuenta un paseo de olla al río, ese plan de familia en el que se cocina un sancocho a la orilla del agua. La familia, el charco y el río son inventados para esta lección.
La crónica está escrita sin errores de concordancia. Mientras la lees, fíjate en cómo cada adjetivo sigue a su sustantivo y cada verbo, a su sujeto.
Lectura · cronica
Un domingo de olla en Piedra Ancha
El último domingo de las vacaciones, mi familia se levantó antes que el sol. A las cinco de la mañana, las ollas ya estaban listas junto a la puerta, con la leña seca y tres bolsas llenas de plátanos verdes, yuca y mazorcas. Mi abuelo Teófilo, que no se pierde un paseo, revisaba la lista en voz alta como si fuera el capitán de un barco.
Caminamos casi una hora por una trocha angosta hasta el charco de Piedra Ancha. Allí el río se vuelve tranquilo y forma una piscina natural rodeada de piedras grandes y lisas. Las garzas blancas nos miraban desde la otra orilla, quietas como estatuas.
Lo primero fue el fogón. Mis primos buscaron tres piedras planas y mi tía Albertina encendió la leña con un poco de papel. Cuando el humo se volvió delgado, montó la olla más grande, la negra, la que ha viajado a todos los paseos de la familia.
Mientras el sancocho hervía, nosotros, los niños, nos metimos al río. El agua estaba fría y clara; se veían los peces pequeños que pasaban entre nuestros pies. Mi abuelo no se metió. Se sentó en una piedra con su sombrero vueltiao y nos gritaba que no fuéramos más allá de la piedra del medio, donde la corriente es fuerte.
A mediodía, el olor del cilantro llegó hasta el agua. Salimos temblando y corrimos hacia la olla. Mi tía sirvió el sancocho en platos de peltre y las presas de gallina en una hoja de plátano. Nadie habló durante un buen rato: solo se oían las cucharas contra los platos.
Por la tarde llegaron unas nubes oscuras por detrás de la montaña. Mi abuelo las miró un momento y dijo que era hora de recoger. Apagamos el fogón con agua del río, guardamos la basura en una bolsa y dejamos las piedras como las encontramos.
Bajamos cansados, con la ropa húmeda y las manos oliendo a humo. Antes de llegar a la casa, empezó a llover. Mi abuelo se rio y dijo que el río ya nos había despedido.
Ejemplo resuelto
La concordancia en la crónica
Busca en los párrafos 2 y 3 de la crónica un grupo del sustantivo en plural femenino, uno con un adjetivo de una sola forma y un sujeto con su verbo.
Ver la solución paso a paso
Femenino plural. En el párrafo 2, «Las garzas blancas»: el sustantivo «garzas» es femenino y plural, y el artículo «Las» y el adjetivo «blancas» lo siguen.
Adjetivo de una sola forma. También en el párrafo 2, «piedras grandes y lisas». «Grandes» no cambia de género, pero sí de número: lleva la -s del plural. «Lisas» sí cambia de género y de número.
Sujeto y verbo. En el párrafo 3, «Mis primos buscaron tres piedras planas». ¿Quién buscó? Mis primos, plural, y el verbo «buscaron» va en plural.
El caso del agua. Aunque esté en otro párrafo, vale la pena verlo: en el párrafo 4 dice «El agua estaba fría y clara». Lleva «El», pero el adjetivo va en femenino, porque «agua» es femenino.
Respuesta: «Las garzas blancas» (femenino plural), «piedras grandes y lisas» (grande, de una sola forma, en plural) y «Mis primos buscaron» (sujeto y verbo en plural).
Cómo revisar la concordancia de tu texto
Cuando termines un borrador, haz una pasada solo para la concordancia:
- Subraya los sustantivos y pregúntate de cada uno si es masculino o femenino, singular o plural.
- Mira lo que los acompaña. ¿El artículo y los adjetivos tienen el mismo género y el mismo número? Ojo con los adjetivos que van lejos del sustantivo: en «las ollas ya estaban listas», «listas» va con «ollas» aunque haya dos palabras en medio.
- Pregúntale a cada verbo «¿quién?» y busca el núcleo del sujeto. No te dejes engañar por el sustantivo que está más cerca del verbo.
Esta revisión no es para el primer borrador, cuando estás pensando en las ideas, sino para el final, antes de pasar el texto en limpio o publicarlo.
Escoge la palabra que concuerda con «peces» en género y en número.
Práctica
Según el párrafo 4, ¿cómo eran los peces que pasaban entre los pies de los niños?
La crónica dice «los peces pequeños». «Peces» es masculino y plural, y el adjetivo lo sigue: pequeños.
Según el párrafo 1, ¿qué llevaba la familia en las tres bolsas?
El párrafo 1 dice «tres bolsas llenas de plátanos verdes, yuca y mazorcas». La leña iba aparte, y los platos se nombran en el párrafo 5.
Según el párrafo 4, ¿qué les gritaba el abuelo a los niños?
El abuelo «nos gritaba que no fuéramos más allá de la piedra del medio, donde la corriente es fuerte». Las piedras del fogón las buscaron los primos en el párrafo 3.
Según el párrafo 5, la tía sirvió las presas de gallina en platos de peltre.
Es falso. En platos de peltre sirvió el sancocho; las presas de gallina las puso «en una hoja de plátano».
Según el párrafo 2, alrededor del charco había piedras grandes y lisas.
Es verdadero. El río forma «una piscina natural rodeada de piedras grandes y lisas».
¿Por qué el abuelo dijo que era hora de recoger cuando vio las nubes?
El abuelo miró las nubes y supo que venía la lluvia. El final lo confirma: llovió antes de que llegaran a la casa.
¿Qué muestra de la familia la frase «dejamos las piedras como las encontramos», del párrafo 6?
Apagar el fogón, guardar la basura y devolver las piedras a su sitio son maneras de cuidar el lugar para los que vengan después.
¿Por qué «nadie habló durante un buen rato» mientras almorzaban?
Después de bañarse en el río, todos tenían hambre. El único ruido era el de las cucharas: estaban comiendo.
En «La olla de los tamales ___ sobre el fogón», ¿qué forma del verbo concuerda con el sujeto?
¿Qué hervía? La olla. El núcleo del sujeto es «olla», singular, y el verbo va en singular: hervía. «De los tamales» no cambia el núcleo.
¿En cuál de estos grupos concuerdan bien todas las palabras?
«Agua» es femenino aunque lleve «el» en singular: el adjetivo va en femenino, fría. En plural se dice «las aguas frías», con la -s también en el sustantivo.
Reto
Completa la crónica con la palabra que concuerda.
Reto
Encuentra seis palabras de la concordancia.
Cierre
En resumen
Todo sustantivo tiene género (masculino o femenino) y número (singular o plural).
El artículo y el adjetivo toman el género y el número del sustantivo: las garzas blancas.
El verbo concuerda en número con el núcleo del sujeto, aunque haya otro sustantivo más cerca.
«Agua» y las palabras como ella llevan «el» en singular, pero siguen siendo femeninas: el agua fría.
Vocabulario
- Concordancia
Acuerdo entre palabras que van juntas en una oración: comparten el género, el número o los dos.
- Género
Rasgo de los sustantivos que los hace masculinos (el río) o femeninos (la piedra).
- Número
Rasgo que dice si se habla de uno (singular: la olla) o de varios (plural: las ollas).
- Núcleo del sujeto
La palabra más importante del sujeto, casi siempre un sustantivo, con la que concuerda el verbo.
- Crónica
Texto que cuenta un hecho en el orden en que pasó, con detalles de lo que vio y vivió quien escribe.
- Peltre
Metal cubierto de esmalte con el que se hacen platos y pocillos.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Escriba en el tablero «las piedras grande» y «la olla de los tamales hervían». Pregunte qué suena mal y por qué.
- Explicación · 12 min — Explique el género y el número, el grupo del sustantivo y la concordancia de sujeto y verbo. Resuelvan juntos los dos ejemplos de revisión.
- Lectura · 10 min — Lean la crónica en voz alta. Pida que subrayen tres grupos del sustantivo y dos parejas de sujeto y verbo.
- Práctica · 15 min — Escena de la oración, preguntas y retos. En los huecos, pida que digan en voz alta con qué sustantivo concuerda cada palabra.
- Cierre · 8 min — Cada alumno escribe tres oraciones sobre un paseo suyo, las intercambia con un compañero y revisan la concordancia con los tres pasos.
Preguntas para el salón
- ¿Por qué crees que decimos «el agua» si «agua» es femenino?
- ¿Qué palabra de la crónica te costó más saber con qué concordaba?
- ¿Conoces otros adjetivos que, como «grande», sirvan igual para masculino y femenino?
Errores típicos
- Poner el verbo de acuerdo con el sustantivo más cercano («la olla de los tamales hervían»). Pida que le pregunten al verbo «¿qué hervía?» y que encierren el núcleo del sujeto antes de mirar el verbo.
- Escribir el adjetivo en masculino con «el agua», «el águila» o «el hacha» («el agua frío»). Explique que «el» está allí por el sonido, no por el género, y muestre el plural: «las aguas frías».
- Olvidar la -s del plural en los adjetivos de una sola forma («las piedras grande»). Recuerde que «grande» no cambia de género, pero sí de número.
- No revisar los adjetivos que van lejos del sustantivo («las ollas ya estaban listos»). Pida que tracen una flecha desde cada adjetivo hasta el sustantivo al que se refiere.
Tarea sugerida
Escribir una crónica corta de un paseo, una salida o una fiesta (un párrafo de seis a ocho oraciones), revisar la concordancia con los tres pasos de la lección y subrayar tres grupos del sustantivo bien concordados.