Recitar con la voz de la región
Lo que vas a aprender
- Reconocer en un poema las indicaciones de voz y las expresiones populares.
- Escoger el matiz de voz que pide una estrofa sin indicación y explicar por qué, con palabras del poema.
- Usar el volumen, la velocidad, las pausas y el énfasis para dar a cada estrofa su matiz.
- Recitar unas décimas con expresiones populares, con naturalidad y sin burlarse del habla de la región.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Un poema escrito en un papel está dormido. Cuando alguien lo dice en voz alta, con la voz alegre en una parte y la voz baja en otra, el poema se despierta y el público siente lo que dice. Eso es recitar.
En muchas fiestas de Colombia todavía hay quien se sube a una tarima o se para en la mitad del patio a decir versos: unos alegres, para saludar; otros burlones, para echarle un chiste al compadre; otros tristes, para recordar a alguien. Y lo hacen con las palabras de su región, que le dan al poema su sabor. En esta lección vas a aprender a escoger la voz que pide cada estrofa y a recitar unas décimas con expresiones del Llano.
Explicación
La décima: diez versos para decir en voz alta
Una décima es una estrofa de diez versos. Es una forma de la poesía popular que en Colombia se canta y se recita en fiestas de varias regiones, y hay personas que las inventan en el momento, sin papel. Por eso la décima está hecha para el oído: sus versos son cortos, riman y tienen un ritmo que ayuda a recordarlos. Cómo se cuentan sus sílabas y cómo se ordenan sus rimas no es de esta lección. En esta lección importa otra cosa: cómo suena.
Un poema largo casi nunca se dice con una sola voz. Cada estrofa puede tener un sentimiento distinto: una saluda, otra se burla, otra recuerda, otra promete. El que recita tiene que darse cuenta de esos cambios y mostrarlos con la voz. Si dices todo el poema con la misma voz, el público oye palabras, pero no siente nada.
Las décimas de esta lección fueron inventadas para esta lección, a la manera del Llano: hablan de caballos, de sabana y de joropo, con palabras de esa región. Además, traen indicaciones de voz entre paréntesis, como las acotaciones del teatro: dicen cómo decir la estrofa y no se leen en voz alta. Dos estrofas no traen indicación, y la voz la escoges tú.
Los matices de la voz
Un matiz es la manera de decir algo que le da un sentimiento. Para lograrlo tienes seis herramientas: el volumen (fuerte o suave), la velocidad (rápido o lento), la altura (más aguda o más grave), las pausas (cortas o largas), el énfasis (la palabra que se dice con más fuerza) y el gesto, con la cara, las manos y la mirada.
Mira cómo se combinan en cuatro matices:
- Alegre: volumen alto, velocidad ágil, voz que sube, pausas cortas y una sonrisa. La mirada recorre a todo el público.
- Burlón: voz pícara, con pausas para crear expectativa antes del remate, una palabra alargada aquí y allá, y una mirada de reojo a la persona de quien se habla. Muchas veces usa la ironía: dice lo contrario de lo que pasó, y el público entiende la burla por el tono.
- Nostálgico: volumen más bajo, velocidad lenta, pausas largas al final de los versos y la mirada un poco lejos, como si se viera un recuerdo.
- Solemne: lento y firme, sin gritar, cada palabra bien clara, el cuerpo derecho y la mirada al frente, como quien hace una promesa.
Hay muchos otros matices: asombrado, misterioso, enojado, tierno. La regla es la misma: primero entiendes qué siente el poema y después escoges las herramientas.
Cómo escoger la voz cuando no hay indicación
Cuando una estrofa no dice cómo decirla, la respuesta está en la estrofa misma. Hazle estas preguntas:
- ¿De qué habla? ¿De una fiesta, de un chiste, de un recuerdo, de una promesa?
- ¿Qué siente el que habla? Busca las palabras que lo delatan.
- ¿Qué signos tiene? Los signos de admiración piden energía; los puntos suspensivos, una pausa que deja algo en el aire.
- ¿Cómo termina? El último verso suele ser el más fuerte: ahí va el énfasis.
Después pruébalo: di la estrofa con dos voces distintas y quédate con la que haga sentir lo que dice.
Las expresiones populares, con su voz
Las expresiones populares son la sal del poema. Una exclamación como “¡epa!” pide energía; una palabra de cariño, como “taita”, pide ternura. Dilas con naturalidad, como las diría alguien que las usa todos los días. No hace falta imitar un acento, y nunca se exagera para que el público se ría de cómo se habla en una región: eso es burlarse de la gente, no recitar. Lo que sí se hace es pronunciarlas claras y darles el énfasis que pide la estrofa, porque muchas veces en ellas está el chiste o el sentimiento.
Ejemplo resuelto
Escoger la voz de una copla sin indicación
Esta copla inventada no trae indicación: “Rugió anoche la quebrada / y nadie salió a mirar; / solo el perro de la entrada / se quedó para escuchar”. ¿Con qué voz la dices?
Ver la solución paso a paso
¿De qué habla? De una noche en que se oye la quebrada crecida y nadie se atreve a salir.
¿Qué siente el que habla? Hay algo que da un poco de miedo: el ruido en la oscuridad, la gente que no sale y el perro que se queda escuchando.
¿Cómo termina? Con el perro atento, sin que sepamos qué oye. El poema deja la pregunta en el aire.
Escojo un matiz misterioso: voz baja, velocidad lenta, una pausa larga antes del último verso y énfasis suave en “escuchar”, casi en un susurro.
Lo pruebo con voz alegre y rápida: no funciona, porque el miedo desaparece. Me quedo con la voz de misterio.
Respuesta: Con voz misteriosa: baja, lenta y con una pausa antes del último verso, porque la copla cuenta algo que da un poco de miedo y termina sin resolverlo.
Lectura · poema
Décimas para una noche de joropo
(Alegre y con fuerza, como quien llega a la fiesta)
Buenas noches, compañeros,
buenas noches, mi sabana,
que esta noche se engalana
con arpas y joroperos.
¡Epa, que vienen vaqueros
del hato y de la llanura,
con su alegría tan pura!
Que suene el arpa, señores,
que canten los cantadores,
¡que empiece la sabrosura!(Burlón, con picardía, mirando de reojo al compadre)
Ahí lo tienen sentado,
mi compadre Nicanor,
que se dice domador
de aquel potro alebrestado;
y el lunes, todo confiado,
se le montó al alazán
con sombrero y con afán;
pero el potro, más ligero,
lo tumbó, y voló el sombrero...
¡Miren qué gran capitán!(Esta estrofa no trae indicación: escoge tú la voz)
Mi taita me enseñó un día
a ensillar en el corral,
a cantarle al animal
cuando la tarde caía.
Hoy ya no está; todavía
lo busco por la sabana,
en la neblina temprana
y en el viento del estero
donde aprendí a ser llanero:
su sombra en cada mañana.(Solemne, despacio, con la voz firme y sin gritar)
Llano grande, llano mío,
de garzas y de palmeras,
de sabanas verdaderas
y del agua de tu río:
te juro, con todo el brío,
cuidar tu tierra y tu gente
como el morichal la fuente,
y, cuando me llegue el día,
dejarte mi poesía
en un canto que no miente.(Esta estrofa tampoco trae indicación: escoge tú la voz)
Ya me voy, que canta el gallo
y el arpa ya se cansó,
pero el cuatro no paró,
y yo ensillo mi caballo.
¡Epa, compae! No fallo:
vuelvo a la próxima tanda,
que el corazón me lo manda,
aunque caiga un palo de agua
y no traiga yo paragua,
¡que el joropo no se ablanda!
Ejemplo resuelto
Cómo decir la estrofa alegre
La estrofa 1 de «Décimas para una noche de joropo» pide una voz alegre. ¿Cómo se usan las herramientas de la voz en ella?
Ver la solución paso a paso
Leo la indicación: «Alegre y con fuerza, como quien llega a la fiesta». Ya sé el matiz y hasta la actitud: entro como si llegara a una fiesta donde todos me esperan.
Los dos primeros versos son un saludo: «Buenas noches, compañeros» y «buenas noches, mi sabana». Los digo con volumen alto y una sonrisa, recorriendo con la mirada a todo el público, como quien saluda de verdad.
En «que esta noche se engalana» subo un poco la voz: la sabana se viste de fiesta. Las pausas al final de los versos son cortas, para que el ritmo no se caiga.
Los tres últimos versos empiezan igual: «Que suene el arpa, señores», «que canten los cantadores» y «¡que empiece la sabrosura!». Los digo como una escalera, cada uno un poco más fuerte que el anterior, y en el último pongo el énfasis en «sabrosura» y abro los brazos.
Respuesta: Volumen alto y sonrisa en el saludo; mirada a todo el público; pausas cortas; los tres últimos versos en escalera, cada uno más fuerte, con el énfasis final en «sabrosura».
Ejemplo resuelto
El plan para recitar las décimas
Vas a recitar «Décimas para una noche de joropo» ante el curso. ¿Cómo te preparas?
Ver la solución paso a paso
Leo el poema completo en silencio y escribo al margen el matiz de cada estrofa. Copio las tres indicaciones que trae, como «Alegre y con fuerza, como quien llega a la fiesta», y para las estrofas 3 y 5 escojo la voz con las cuatro preguntas.
Subrayo las expresiones populares, como «¡Epa, que vienen vaqueros», «alebrestado», «taita» y «palo de agua», y decido en cuáles pongo el énfasis.
Marco las pausas: una corta al final de cada verso, una más larga entre estrofa y estrofa, y la de los puntos suspensivos en «voló el sombrero...». No leo la indicación entre paréntesis: la hago con la voz.
Me lo aprendo estrofa por estrofa. Las rimas me ayudan a recordar el verso que sigue. Si no alcanzo a memorizarlo todo, leo y levanto la vista al final de cada verso.
Ensayo con un compañero que me escucha y me dice si se nota el cambio de voz entre una estrofa y otra.
Al recitar, me paro derecho, espero en silencio a que el curso me mire y empiezo con fuerza. Al terminar la última estrofa, hago una pausa antes de dar las gracias.
Respuesta: Marcar el matiz de cada estrofa, subrayar las expresiones populares, marcar las pausas, memorizar por estrofas, ensayar con alguien y cuidar el comienzo y el final.
Práctica
¿Qué indicación de voz trae la estrofa 2 del poema?
La estrofa 2 empieza con «(Burlón, con picardía, mirando de reojo al compadre)». La alegre es la de la estrofa 1 y la solemne, la de la estrofa 4.
En la estrofa 1, ¿con qué expresión popular se anuncia que llegan los vaqueros?
El verso dice «¡Epa, que vienen vaqueros». «¡Epa!» es una exclamación popular para llamar la atención con alegría. Las otras dos no están en el poema.
Según la estrofa 2, ¿qué le pasó al compadre Nicanor el lunes?
La estrofa dice: «pero el potro, más ligero, / lo tumbó, y voló el sombrero...». Por eso el remate se burla de él.
La estrofa 4 pide decirse gritando, con toda la fuerza.
Es falso. La indicación dice «(Solemne, despacio, con la voz firme y sin gritar)». Firme no es lo mismo que fuerte.
En la estrofa 3, el que habla cuenta que su taita le enseñó a cantarle al animal.
Es verdadero: «Mi taita me enseñó un día / a ensillar en el corral, / a cantarle al animal». Taita es una manera cariñosa de decir papá.
¿Qué estrofas del poema no traen indicación de voz? Marca todas.
Marca todas las que apliquen.
Las estrofas 3 y 5 empiezan con «escoge tú la voz». Las estrofas 1, 2 y 4 traen su indicación: alegre, burlón y solemne.
La estrofa 3 no trae indicación. ¿Qué voz le conviene?
El que habla recuerda a su taita, que ya no está, y lo busca en el paisaje. La voz baja, lenta y con pausas largas deja sentir ese recuerdo.
La estrofa 5 tampoco trae indicación. ¿Qué voz le conviene?
Es una despedida, pero alegre: se va porque amaneció, promete volver y deja la fiesta encendida. Los signos de admiración piden fuerza.
En la estrofa 2, ¿cómo conviene decir «¡Miren qué gran capitán!»?
El remate es irónico: el «gran capitán» acaba de caerse del potro. La voz pícara y el énfasis en «gran» hacen que el público entienda la burla.
¿Por qué la estrofa 4 pide una voz solemne?
Lo solemne es la voz de las promesas: lenta, firme y sin gritar. La estrofa jura cuidar el llano y su gente.
Un compañero va a recitar la estrofa 2 y quiere exagerar el acento llanero para que el curso se ría de cómo hablan en el Llano. ¿Qué le aconsejas?
La estrofa ya trae su chiste, la caída del compadre, y la voz burlona va dirigida a Nicanor, no al habla de una región. Burlarse del acento es burlarse de la gente. Cambiar las palabras le quita al poema su región.
Reto
Completa los versos de las décimas.
Reto
Antes de recitar, mira dónde cae la fuerza de cada palabra del poema.
Reto
Une cada matiz con lo que hace la voz.
Cierre
En resumen
Recitar es decir un poema en voz alta para un público y darle vida con la voz.
Cada estrofa puede pedir un matiz distinto: alegre, burlón, nostálgico, solemne, misterioso.
El matiz se logra con el volumen, la velocidad, la altura, las pausas, el énfasis y el gesto.
Si una estrofa no trae indicación, se pregunta de qué habla, qué siente el que habla, qué signos tiene y cómo termina.
Las expresiones populares se dicen con naturalidad y con el énfasis que pide la estrofa, nunca para burlarse del habla de una región.
Vocabulario
- Recitar
Decir en voz alta un poema para un público, de memoria o leyendo, dándole vida con la voz.
- Décima
Estrofa de diez versos, muy usada en la poesía popular que se canta y se recita en Colombia.
- Matiz de voz
La manera de decir algo que le da un sentimiento: alegre, burlón, nostálgico, solemne.
- Nostálgico
Que recuerda con tristeza dulce a alguien o algo que ya no está.
- Solemne
Serio, firme y respetuoso, como se dice una promesa importante.
- Ironía
Decir lo contrario de lo que se quiere decir, para burlarse con gracia.
- Taita
Manera popular y cariñosa de llamar al papá en varias regiones.
- Palo de agua
Aguacero muy fuerte.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Diga la frase «Ya me voy» de cuatro maneras: alegre, burlona, nostálgica y solemne. Pida que adivinen cada matiz y digan qué cambió en su voz.
- Explicación · 12 min — Presente la décima, las seis herramientas de la voz y los cuatro matices. Haga con el grupo el ejemplo de la copla misteriosa.
- Lectura · 8 min — Lea las décimas en voz alta con los matices indicados y con una voz plana para las estrofas 3 y 5. Pregunte qué voz les falta a esas dos.
- Práctica · 12 min — Preguntas y retos. Después de cada pregunta de matiz, pida a un voluntario que diga dos versos de la estrofa con la voz escogida.
- Recitado · 23 min — Cada estudiante prepara una o dos estrofas con el plan del último ejemplo y las recita para un grupo pequeño o para el curso. Evalúe con la rúbrica. No permita burlas del acento ni de quien se equivoca: si alguien se traba, retoma el verso con calma.
Preguntas para el salón
- ¿Qué estrofa te costó más decir con su voz? ¿Qué herramienta te ayudó?
- ¿Por qué la misma frase puede ser un chiste o un insulto según cómo se diga?
- ¿Qué expresión de tu región pondrías en una décima? ¿Con qué voz la dirías?
Errores típicos
- Recitar todo el poema con la misma voz, de corrido. Pida que escriban al margen el matiz de cada estrofa y que hagan una pausa larga y respiren antes de cambiar de voz.
- Leer en voz alta las indicaciones entre paréntesis. Compárelas con las acotaciones del teatro: dicen cómo hablar, no qué decir. Pida taparlas con el dedo al recitar.
- Confundir solemne con gritar, o nostálgico con llorar. Muestre que lo solemne es firme y lento, sin gritos, y que lo nostálgico es bajo y pausado, sin exagerar.
- Imitar el acento de otra región para hacer reír. Explique que la burla de la estrofa 2 es para el compadre del poema, no para la gente del Llano. Las expresiones se dicen con naturalidad.
- Perder el ritmo cortando el verso por la mitad. Pida marcar con una rayita el final de cada verso y respirar ahí, no en la mitad.
Tarea sugerida
Escoger la estrofa que más le gustó, practicarla en la casa con dos matices distintos frente a alguien de la familia y preguntarle cuál le hizo sentir mejor lo que dice el poema. Traer anotada la respuesta.