Volumen, tono y pausas
Lo que vas a aprender
- Distinguir el volumen, el tono, la velocidad y las pausas como cualidades de la voz.
- Leer en un discurso las indicaciones de voz escritas entre corchetes y decir qué frase marca cada una.
- Explicar qué volumen, tono o pausa pide una parte de un discurso y por qué.
- Leer en voz alta un discurso con la voz que piden sus indicaciones.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Haz la prueba con una sola frase: «Mañana no hay clase». Dila alegre, como quien da una buena noticia. Ahora dila triste, como si te dieran pena las clases. Ahora dila como una pregunta, sin creértelo. Las palabras no cambiaron, pero el público entendería tres cosas distintas.
Eso es lo que hace la voz. Un discurso bien escrito y bien ordenado puede quedar plano si se dice todo igual, con el mismo volumen y a la misma velocidad, de principio a fin. En esta lección vas a conocer las cualidades de la voz y a leer un discurso que trae escritas, entre corchetes, las indicaciones de cómo decir cada parte.
Explicación
Las cualidades de la voz
Cuando hablas en público, la voz trabaja tanto como las palabras. Tiene cuatro cualidades que puedes manejar a propósito:
- El volumen: qué tan fuerte o qué tan suave suena. Depende primero del lugar: en un patio grande hay que subirlo para que te oigan los de atrás; en un salón pequeño, gritar molesta. Pero el volumen también expresa: subirlo da fuerza a una idea importante, y bajarlo, casi como un secreto, hace que el público se quede quieto para no perderse nada.
- El tono: qué tan aguda o grave suena la voz y qué emoción deja oír. Un tono alegre anima; un tono serio avisa que viene algo importante; un tono cálido acerca. El tono también cambia al final de las frases. En una pregunta de sí o no («¿Vienes mañana?»), la voz sube al final. En una afirmación («Vengo mañana»), la voz baja al final, como quien cierra una puerta. En las preguntas que empiezan con qué, dónde, cuándo o quién («¿Dónde vives?»), la voz suele bajar al final, como en una afirmación.
- La velocidad: qué tan rápido o despacio se dicen las palabras. Muy rápido, nadie entiende; muy lento, todos se aburren. Ir un poco más rápido sirve para contar algo emocionante; ir más despacio, para que una idea se quede en la memoria.
- Las pausas: los silencios hechos a propósito. Una pausa corta separa una idea de otra, como una coma al hablar. Una pausa larga después de una pregunta le da tiempo al público de pensar su respuesta; antes de una frase importante, hace que todos esperen lo que viene.
La clave es el cambio
Ninguna de estas cualidades es buena o mala por sí sola. Hablar fuerte todo el tiempo cansa tanto como hablar bajito todo el tiempo. La voz se vuelve expresiva cuando cambia según lo que se dice: más fuerte para lo importante, más suave para lo íntimo, más despacio para lo que no se debe olvidar, con un silencio antes de la frase que más importa.
Y todo eso depende también del público y del contexto, como viste en la primera lección de la unidad: no es lo mismo hablarles a los de primero en su salón que a todo el colegio en el patio.
Las indicaciones entre corchetes
Quien prepara un discurso puede escribir, entre corchetes [ ], cómo quiere decir cada parte: [más fuerte], [pausa larga], [con tono alegre]. Lo que va entre corchetes no se lee en voz alta: es una nota para quien habla, como las indicaciones de una obra de teatro. Cada indicación vale para la frase o las frases que vienen después, hasta la siguiente indicación.
Ejemplo resuelto
Marcar la voz de un aviso
Una estudiante va a leer este aviso por el altavoz del colegio: «Atención, estudiantes. ¿Ya entregaron el permiso para la salida al museo? El plazo vence el jueves. Sin permiso, nadie sube al bus». ¿Qué indicaciones de voz le escribe entre corchetes? (El aviso es inventado para esta lección.)
Ver la solución paso a paso
Miro el contexto. Por el altavoz la oyen todos los salones a la vez, y algunos están lejos. Necesita un volumen alto y una velocidad tranquila, para que se entienda cada palabra a pesar del eco. Antes de todo escribe: [volumen alto, despacio].
Miro la primera frase, «Atención, estudiantes». Sirve para que todos dejen lo que hacen. Después de ella conviene una pausa corta, para que el público se prepare: [pausa corta].
Miro la pregunta. «¿Ya entregaron el permiso?» se contesta con sí o no, así que la voz sube al final: [tono de pregunta, subiendo al final]. Después, una pausa larga, para que cada uno piense si lo entregó: [pausa larga].
Miro las dos últimas frases. «El plazo vence el jueves» es el dato que no se puede olvidar: [más despacio, marcando «jueves»]. «Sin permiso, nadie sube al bus» es la advertencia: [tono serio, volumen alto]. Con la voz baja al final, porque es una afirmación.
Reviso que las indicaciones cambien. Si todas dijeran [volumen alto], el aviso sonaría como un grito de principio a fin y el dato del jueves se perdería entre lo demás.
Respuesta: Volumen alto y despacio por el altavoz; pausa corta después del llamado; tono que sube en la pregunta de sí o no y pausa larga después; más despacio en la fecha; tono serio en la advertencia.
Un discurso para el día del idioma
Vas a leer el discurso que preparó un estudiante de sexto para la celebración del día del idioma en el patio de su colegio, ante todos los estudiantes y algunas familias. El discurso y su autor son inventados para esta lección.
Fíjate en dos cosas: qué indicación de voz hay entre corchetes y qué frase marca cada una. Recuerda que lo que está entre corchetes no se dice en voz alta.
Lectura · discurso
Las palabras no se guardan
[Volumen alto, voz clara, mirando hasta el fondo del patio] Buenos días, compañeros, profesores y familias que nos acompañan.
[Pausa corta. Más despacio] Les quiero hacer una pregunta. [Tono de pregunta, subiendo al final] ¿Alguna vez se han quedado sin palabras? [Pausa larga, mirando al público]
[Volumen normal, tono tranquilo] A mí me pasó en la finca de mi abuela, la primera vez que vi el río crecido. Quise contarlo y no supe cómo. Dije «grande», dije «mucha agua», y nada se parecía a lo que había visto. Esa tarde entendí que las palabras son como herramientas: quien tiene pocas, construye poco. Mi abuela, en cambio, miró el agua y dijo: «Se vino el río con todo y monte». Con una sola frase lo dijo todo.
[Un poco más rápido, con tono alegre] Por eso celebramos el idioma. Celebramos las palabras de la abuela que dice «ahorita» para decir «dentro de un rato», las del tío de la costa que contesta «¡ajá!», las de la prima de Pasto que dice «¡achichay!» cuando hace frío. [Pausa corta] Todas son nuestras, y todas caben en el mismo idioma.
[Bajando el volumen, casi como un secreto] Pero las palabras también se pueden perder. Cuando nadie las dice, se van quedando quietas en los diccionarios, como juguetes olvidados en un baúl. Y una palabra que nadie usa es como una herramienta oxidada: ya no sirve para construir nada.
[Subiendo el volumen poco a poco] Por eso les propongo tres cosas. Lean un poco cada día, aunque sea una página. Pregunten lo que no entienden, sin pena. Y, sobre todo, conversen con sus abuelos, que guardan palabras que no están en ningún libro.
[Pausa larga. Volumen alto y muy despacio, una palabra a la vez] Las palabras no se guardan: se usan.
[Con voz cálida, sonriendo] Muchas gracias y feliz día del idioma.
Ejemplo resuelto
Leer las indicaciones del saludo
¿Qué pide la indicación del párrafo 1 y por qué conviene en ese lugar?
Ver la solución paso a paso
Busco la indicación: «[Volumen alto, voz clara, mirando hasta el fondo del patio]». Va antes del saludo, así que vale para «Buenos días, compañeros, profesores y familias que nos acompañan».
Separo lo que pide: volumen alto, voz clara y una mirada que llegue lejos. Son tres cosas, y ninguna se lee en voz alta.
Lo relaciono con el contexto. El discurso es en el patio, ante todo el colegio: si el saludo sale bajito, los de atrás no se enteran de que alguien empezó a hablar. Mirar hasta el fondo hace que ellos también se sientan saludados.
Respuesta: Pide volumen alto, voz clara y mirar hasta el fondo, porque en un patio grande el saludo tiene que llegar a todos. Las demás indicaciones las vas a leer tú en las preguntas.
Práctica
Según el párrafo 2, ¿qué indicación va justo antes de la pregunta «¿Alguna vez se han quedado sin palabras?»?
En el párrafo 2, la pregunta va precedida por «[Tono de pregunta, subiendo al final]». Las otras dos indicaciones están en los párrafos 5 y 4.
Según el párrafo 2, después de la pregunta al público el discurso pide una pausa corta.
Es falso. Después de la pregunta viene «[Pausa larga, mirando al público]». La pausa corta está al comienzo del párrafo 2, antes de «Les quiero hacer una pregunta».
Según el párrafo 5, ¿qué frase se dice bajando el volumen, casi como un secreto?
En el párrafo 5, la indicación «[Bajando el volumen, casi como un secreto]» va antes de «Pero las palabras también se pueden perder». La frase de las palabras que se usan va con volumen alto, y la de que todas son nuestras, con tono alegre.
En el párrafo 6, el discurso pide subir el volumen poco a poco mientras se dicen las tres propuestas.
Es verdadero. La indicación «[Subiendo el volumen poco a poco]» va antes de «Por eso les propongo tres cosas» y vale para las propuestas que siguen.
¿Por qué el párrafo 2 pide una pausa larga mirando al público después de preguntar «¿Alguna vez se han quedado sin palabras?»?
La pausa le deja al público el tiempo de pensar en su propia respuesta; después el orador cuenta su experiencia.
En el párrafo 5, el orador debe bajar el volumen «casi como un secreto». ¿Qué logra con ese cambio?
Bajar el volumen después de un párrafo alegre llama la atención: el público se concentra para oír una idea seria.
¿Por qué el párrafo 7 pide decir «Las palabras no se guardan: se usan» con volumen alto y muy despacio, una palabra a la vez?
Es la idea central: la pausa antes, el volumen alto y la lentitud la marcan para que se recuerde.
Un compañero leyó todo el discurso con volumen alto, rápido y sin pausas, para no equivocarse. ¿Qué opinas de su lectura?
La voz se vuelve expresiva cuando cambia. Leer todo igual, aunque se oiga y no tenga errores, deja el discurso plano.
¿En cuál de estas oraciones la voz sube al final cuando se dice en voz alta?
«¿Trajiste el libro de la biblioteca?» es una pregunta de sí o no: la voz sube al final. En la afirmación la voz baja al final, y en la exclamación la fuerza va en la emoción, sin la subida final de la pregunta de sí o no.
Vas a dar el mismo saludo dos veces: en tu salón, ante tu curso, y en el patio, ante todo el colegio. ¿Qué cambia en tu voz?
En el patio hay más gente, más distancia y más ruido: hace falta subir el volumen e ir más despacio para que se entienda. En el salón, con el público cerca, ese volumen molestaría.
Reto
Completa las indicaciones de voz del discurso.
Reto
Pon cada indicación en la cualidad de la voz que cambia.
Cierre
En resumen
La voz tiene cuatro cualidades que se manejan a propósito: volumen, tono, velocidad y pausas.
En una pregunta de sí o no la voz sube al final; en una afirmación, baja.
La voz es expresiva cuando cambia según lo que se dice: más fuerte para lo importante, más suave para lo íntimo, más despacio para lo que no se debe olvidar.
Las indicaciones entre corchetes dicen cómo decir cada parte y no se leen en voz alta.
Vocabulario
- Volumen
Qué tan fuerte o qué tan suave suena la voz.
- Tono
Qué tan aguda o grave suena la voz, y la emoción que deja oír: alegre, serio, triste, cálido.
- Velocidad
Qué tan rápido o qué tan despacio se dicen las palabras.
- Pausa
Un silencio corto o largo, hecho a propósito, entre dos partes de lo que se dice.
- Expresividad
La fuerza con que lo dicho llega al público, gracias a cómo se usa la voz además de las palabras.
- Corchetes
Los signos [ ]. En un texto que se va a decir en voz alta, encierran indicaciones que no se leen, como [pausa larga].
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pida a tres voluntarios que digan «Mañana no hay clase» con alegría, con tristeza y como pregunta. Pregunte qué entendió el curso cada vez.
- Explicación · 12 min — Explique las cuatro cualidades con ejemplos de su propia voz. Resuelvan juntos el ejemplo del aviso por el altavoz y léanlo en voz alta.
- Lectura · 10 min — Lea usted el discurso sin hacer caso de las indicaciones, todo igual. Después pida a un voluntario que lo lea siguiéndolas. Comparen.
- Práctica · 10 min — Preguntas y retos. En las inferenciales, pida que lean en voz alta la frase con la voz que pide su indicación.
- Producción · 13 min — En parejas, cada alumno lee en voz alta el discurso del día del idioma (o un trozo) ante su compañero, siguiendo las indicaciones. Pase por los grupos y evalúe con la rúbrica.
Preguntas para el salón
- ¿Qué frase del discurso dirías tú todavía más despacio? ¿Por qué?
- ¿Qué palabras de tu familia o de tu región pondrías en el párrafo 4?
- ¿Has oído a alguien que hable muy bien en público? ¿Qué hace con la voz?
Errores típicos
- Leer en voz alta lo que está entre corchetes. Recuerde que los corchetes son notas para quien habla, como las indicaciones del teatro. Pida que las tapen con el dedo al leer.
- Creer que hablar bien en público es hablar fuerte todo el tiempo. Comparen la lectura todo en volumen alto con la que sigue las indicaciones, y pregunten en cuál se notó la idea seria.
- Subir la voz al final de todas las preguntas, también en las que empiezan con «qué» o «dónde». Practiquen la diferencia entre «¿Vienes mañana?», que sube, y una afirmación, que baja. Concéntrense en las preguntas de sí o no.
- Correr para terminar pronto, sobre todo por nervios. Pida que marquen con una raya en la hoja dónde van las pausas y que respiren en cada una.
Tarea sugerida
Escribir un aviso de cuatro o cinco frases para el altavoz del colegio, con al menos tres indicaciones de voz entre corchetes, y leerlo en casa ante alguien de la familia.