¿En qué se nos va el tiempo?
Lo que vas a aprender
- Decir en qué actividades se reparten las 24 horas de un día.
- Leer en una crónica y en una tabla el tiempo que cada persona de una familia dedica a trabajar, estudiar, viajar, jugar y leer.
- Sumar y restar horas de una tabla para comparar el tiempo de dos personas.
- Explicar por qué el tiempo libre también importa.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Piensa en ayer. ¿A qué hora te levantaste? ¿Cuánto tiempo estuviste en la escuela? ¿Jugaste? ¿Leíste un cuento?
Todos tenemos el mismo tiempo cada día. Pero cada persona lo usa de una forma distinta. En tu casa, alguien madruga más que los demás. Alguien camina lejos para trabajar. Alguien casi no descansa.
Hoy vas a mirar en qué se va el tiempo de una familia. Así podrás entender mejor el tiempo de la tuya.
Explicación
Un día tiene 24 horas
Un día completo, de una medianoche a la otra, tiene 24 horas. Ese tiempo no alcanza para todo, así que lo repartimos entre muchas actividades:
- Dormir. El cuerpo necesita descansar. Los niños duermen más horas que los adultos.
- Trabajar. Los adultos trabajan en el campo, en una tienda, en una oficina o en la casa. Cocinar, lavar y cuidar a los niños también es trabajo, aunque nadie lo pague.
- Estudiar. Las horas de clase y las de hacer tareas.
- Viajar. El tiempo del camino: a pie, en bus, en chiva, en lancha o a caballo.
- Comer y asearse. El desayuno, el almuerzo, la comida y el baño.
- Jugar, hacer deporte, leer, oír radio o conversar. Es el tiempo libre.
Mira un ejemplo. Si tu primo duerme 9 horas, todavía le quedan 15 para lo demás. Si además estudia 6, le quedan 9. Cada actividad que se alarga le quita tiempo a otra.
Cada persona lo reparte distinto
En una misma casa, cada persona reparte su día a su manera. El papá que trabaja lejos pasa mucho tiempo en el camino. La niña pasa la mañana en la escuela. La abuela tiene más horas para leer o conversar.
El tiempo libre también importa. Jugar y hacer deporte mantienen sano el cuerpo. Leer nos enseña cosas nuevas. Conversar une a la familia. Cuando una persona trabaja todo el día y casi no descansa, se cansa y se enferma más. Por eso es bueno que en la casa todos ayuden con los oficios: cocinar, lavar, barrer.
La crónica que vas a leer cuenta un día de la familia Cuesta, desde la madrugada hasta la noche. La familia, sus nombres y el corregimiento de Loma Rucia son inventados para esta lección.
Lectura · cronica
Un día en la casa de los Cuesta
En el corregimiento de Loma Rucia, la casa de la familia Cuesta se despierta antes que los gallos. A las cuatro de la mañana, doña Albenis prende el fogón de leña y pone a hervir el agua para la aguapanela. Don Jairo se levanta con ella.
A las cinco, don Jairo sale a pie hacia el cultivo de cacao donde trabaja. Camina una hora de ida y otra de vuelta. Mientras tanto, doña Albenis muele el maíz y arma las arepas que va a vender en el caserío.
Mariángel, de nueve años, se levanta a las seis. A las seis y media pasa la chiva. El viaje hasta la escuela dura media hora, y las clases van de siete a doce.
Por la tarde, Mariángel hace las tareas y juega con los vecinos. Doña Albenis vuelve del caserío, lava la ropa, les da maíz a las gallinas y prepara la comida. Cuando don Jairo llega, a las cinco, juega fútbol una hora con su hija en la cancha.
Antes de comer, la abuela Celmira lee en voz alta un cuento con Mariángel. Después de la comida, don Jairo oye las noticias en la emisora y doña Albenis conversa un rato con la abuela. Don Jairo se acuesta a las nueve. Doña Albenis lava la loza, deja listo el maíz para el otro día y es la última en apagar la luz, a las diez.
Mañana, a las cuatro, el fogón se volverá a prender.
La tabla del tiempo de los Cuesta
Con lo que cuenta la crónica, armamos una tabla de un día de clase. Cada número dice cuántas horas le dedica cada persona a cada actividad. Las horas están redondeadas y la tabla también es inventada. En la fila de trabajar o estudiar, a Mariángel le tocan la escuela y las tareas; a los adultos, su trabajo.
Las horas de un día de clase en la casa de los Cuesta (datos inventados para la lección). Cada columna suma 24.
Ejemplo resuelto
¿Están las 24 horas de Mariángel?
Mariángel duerme 10 horas, estudia 6, viaja 1, come y se asea 3, juega 3 y lee 1. ¿Suman un día completo?
Ver la solución paso a paso
Sumo todas las horas de su columna: $10 + 6 + 1 + 3 + 3 + 1$
Dan $24$ horas. Es un día completo: no falta ni sobra ninguna hora.
Respuesta: Sí. Las horas de Mariángel suman 24, un día completo.
Ejemplo resuelto
¿Quién tiene más tiempo libre?
El tiempo libre es jugar o hacer deporte, y leer, oír radio o conversar. Mariángel juega 3 horas y lee 1. Doña Albenis juega 0 horas y conversa 1. ¿Cuántas horas libres más tiene Mariángel?
Ver la solución paso a paso
Primero, el tiempo libre de Mariángel: $3 + 1$
Son $4$ horas.
Ahora, el de doña Albenis: $0 + 1$
Es $1$ hora.
Resto para comparar: $4 - 1$
Mariángel tiene $3$ horas libres más que su mamá.
Respuesta: Mariángel tiene 3 horas de tiempo libre más que doña Albenis: 4 contra 1.
Ejemplo resuelto
Las 24 horas de doña Albenis
Doña Albenis duerme 6 horas, trabaja 14, viaja 1, come y se asea 2, juega 0 y conversa 1. ¿Suman 24?
Ver la solución paso a paso
Sumo su columna: $6 + 14 + 1 + 2 + 0 + 1$
Dan $24$ horas. Fíjate: de esas horas, más de la mitad son de trabajo.
Respuesta: Sí, suman 24. Doña Albenis trabaja 14 horas y es la que menos duerme de los tres.
Cómo leer el tiempo en una crónica
Una crónica no siempre dice las horas en una lista. Muchas veces hay que buscar las pistas: a qué hora empieza algo, a qué hora termina y cuánto dura el camino.
Mira el caso de otra familia, que no es la de la lectura. Si un texto dijera que un pescador sale al mar a las tres de la mañana y vuelve a las nueve, sabríamos que pasó 6 horas en el mar, aunque el texto no escriba ese número. Así se lee el tiempo: juntando lo que el texto dice.
Práctica
Según el párrafo 2, ¿cómo va don Jairo hasta el cultivo de cacao?
El párrafo 2 dice que «don Jairo sale a pie hacia el cultivo de cacao». La chiva es la que toma Mariángel para ir a la escuela.
Según el párrafo 3, ¿cuánto dura el viaje en chiva hasta la escuela?
El párrafo 3 dice: «El viaje hasta la escuela dura media hora». La hora de ida es el camino de don Jairo, no el de la chiva.
Según el párrafo 4, cuando don Jairo llega a la casa juega fútbol con su hija.
Es verdadero. El párrafo 4 dice que don Jairo «juega fútbol una hora con su hija en la cancha».
Según el párrafo 5, don Jairo es el último de la casa en acostarse.
Es falso. Don Jairo se acuesta a las nueve; doña Albenis «es la última en apagar la luz», a las diez.
Según la crónica, ¿quién tiene menos tiempo libre en la casa de los Cuesta?
Doña Albenis madruga primero, trabaja también por la tarde mientras los demás juegan y se acuesta de última. Los otros dos tienen ratos para jugar o descansar.
¿Qué cambio en la casa de los Cuesta le daría más tiempo libre a doña Albenis?
Repartir las tareas de la casa le deja tiempo libre a doña Albenis. Madrugar más le quitaría sueño, y dejar la escuela le quitaría a Mariángel lo que necesita.
En la tabla, Mariángel estudia 6 horas y juega 3. ¿Cuántas horas más estudia que juega?
Se resta: 6 − 3 = 3. Mariángel estudia 3 horas más de las que juega.
Mariángel duerme 10 horas y doña Albenis duerme 6. ¿Cuántas horas más duerme Mariángel?
10 − 6 = 4. Mariángel duerme 4 horas más que su mamá: los niños necesitan dormir más.
Don Jairo camina 2 horas al día y trabaja 10. ¿Cuántas horas pasa fuera de la casa por su trabajo?
2 + 10 = 12. Entre el camino y el trabajo, don Jairo pasa 12 horas fuera: la mitad del día.
¿Cuál de estas actividades es tiempo libre?
Leer un cuento es tiempo libre: se hace por gusto, después de cumplir. Lavar es trabajo, viajar es el tiempo del camino y las tareas son tiempo de estudio.
¿Por qué decimos que el tiempo libre también importa?
Jugar y hacer deporte cuidan el cuerpo, y leer y conversar nos enseñan y nos unen. Una persona sin descanso se cansa y se enferma más.
Reto
Completa las frases de la crónica.
Reto
Abre el candado con la tabla de los Cuesta.
Reto
Busca en la sopa las actividades del día.
Encuentra seis actividades en las que se reparte el tiempo.
Cierre
En resumen
Un día tiene 24 horas, y las repartimos entre dormir, trabajar o estudiar, viajar, comer, jugar, hacer deporte y leer.
Cada persona de la familia reparte su día de una forma distinta.
Cocinar, lavar y cuidar la casa también es trabajo.
El tiempo libre importa: jugar y leer nos mantienen sanos y nos enseñan.
Con una tabla de horas podemos sumar y restar para comparar el tiempo de dos personas.
Vocabulario
- Actividad
Algo que hacemos durante el día: dormir, estudiar, trabajar, jugar, leer.
- Tiempo libre
Las horas que nos quedan después de dormir, trabajar o estudiar, y de cumplir con las tareas de la casa. En ellas jugamos, hacemos deporte o leemos.
- Corregimiento
Parte del campo de un municipio que agrupa varias veredas.
- Crónica
Texto que cuenta unos hechos en el orden en que pasaron, como si los viéramos.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte a qué hora se levantaron y a qué hora se acostaron ayer. Escriba en el tablero la hora más temprana y la más tarde, sin nombres.
- Explicación · 10 min — Lea las actividades del día y el ejemplo del primo. Recuerde que las tareas de la casa también son trabajo.
- Lectura · 10 min — Lectura en voz alta de la crónica, un párrafo por alumno. Después pregunte qué hace cada persona a las cinco de la mañana y a las cinco de la tarde.
- Práctica · 15 min — Tabla, ejemplos, preguntas y retos. Pida que señalen en la tabla de dónde sale cada número antes de sumar o restar.
- Cierre · 5 min — Pregunte qué podría hacer cada uno en su casa para que alguien tenga un rato más de descanso.
Preguntas para el salón
- ¿Quién se levanta primero en tu casa? ¿Quién se acuesta de último?
- ¿Cuánto se demora tu camino hasta la escuela, y cómo llegas?
- ¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Qué te gustaría hacer si tuvieras una hora más?
Errores típicos
- Creer que solo es trabajo lo que se hace fuera de la casa o lo que se paga. Haga la lista de lo que hace doña Albenis en la casa y pregunte si eso cansa y si alguien tiene que hacerlo.
- Pensar que el tiempo libre es perder el tiempo. Pregunte qué aprendemos cuando leemos un cuento o qué le pasa al cuerpo cuando jugamos fútbol.
- Sumar las horas de dos personas cuando se pide comparar. Recuerde que «cuántas más» se responde restando: el número mayor menos el menor.
- Olvidar que dormir también ocupa horas del día. Muestre que en la tabla dormir es la fila más grande de Mariángel: casi la mitad de su día.
Tarea sugerida
Voluntaria: si su familia quiere, haga con un adulto una tabla de cuántas horas duermen, trabajan o estudian, viajan y juegan o leen dos personas de la casa en un día. Si prefiere, haga la tabla de un personaje de un cuento. No hay que mostrarla al grupo.