Construir la paz en el salón
Lo que vas a aprender
- Nombrar las reglas de un debate y reconocerlas en la transcripción de uno.
- Decir quién propone qué en un debate, apoyándose en el texto.
- Responder a una idea distinta sin ofender, dando una razón.
- Proponer una acción concreta para la paz en el salón, el colegio o el barrio.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
En la clase anterior viste conflictos que dolieron mucho. Muchos empezaron como desacuerdos que nadie supo resolver hablando. En el salón también hay desacuerdos: quién usa la cancha, cómo se reparte el trabajo de un grupo, qué hacer con la basura del recreo.
Un desacuerdo no es malo. Lo malo es resolverlo con gritos, con burlas o con golpes. Hoy vas a aprender a debatir: dar tus razones, escuchar las de los otros y llegar a un acuerdo. Es una manera pequeña, pero muy real, de construir la paz.
Explicación
Lo que nos dejaron los conflictos
En 1948, antes del 9 de abril, una multitud hizo en Bogotá la Marcha del Silencio para pedir, sin gritos y sin violencia, que acabara la violencia entre partidos. Pedían algo que sirve también en un salón: que los desacuerdos se resuelvan con reglas que todos respeten.
Hoy la paz está en la ley. La Constitución de 1991, en su artículo 22, dice que la paz es un derecho y también un deber: todos tenemos que cumplirlo. La Ley 1620 de 2013 creó en cada colegio un comité de convivencia, que ayuda cuando hay problemas entre estudiantes. Y la Ley 1732 de 2014 dice que en todos los colegios del país se enseñe la Cátedra de la Paz.
¿Qué es un debate?
Un debate es una conversación ordenada en la que varias personas dan sus razones sobre un tema para decidir algo. No es una pelea: nadie gana por gritar más duro. Gana el salón cuando todos se escuchan y encuentran una salida que sirve para la mayoría.
En un debate hay un moderador, que da la palabra y cuida las reglas. Las reglas más comunes son cuatro:
- Pedir la palabra, levantando la mano, y esperar el turno.
- Hablar poco tiempo, para que todos alcancen a hablar.
- Escuchar sin interrumpir. Mientras otro habla, uno piensa en lo que dice, no solo en lo que va a contestar.
- Hablar de las ideas, no de las personas. Se puede decir «no estoy de acuerdo con tu idea»; no se dice «eres un tonto».
El debate que vas a leer es inventado: Luisa, Samuel, Yuliana y Andrés son personajes de esta clase. Fíjate en cómo usan las reglas.
Lectura · dialogo
Debate en quinto B: ¿de quién es la cancha en el recreo?
MODERADORA (Luisa): Buenos días. Hoy debatimos cómo usar la cancha en el recreo. Recordemos las reglas: pedimos la palabra levantando la mano, cada uno habla un minuto, escuchamos sin interrumpir y hablamos de las ideas, no de las personas. Tiene la palabra Samuel.
SAMUEL: Gracias. Propongo que la cancha sea para el fútbol todos los días, porque es el juego que más nos gusta a muchos y la cancha tiene arcos.
MODERADORA: Gracias, Samuel. Tiene la palabra Yuliana.
YULIANA: Entiendo lo que dice Samuel, pero no estoy de acuerdo. Los niños de primero no pueden pasar por la cancha porque les caen balonazos. Propongo que el fútbol sea solo los lunes, miércoles y viernes, y que los otros días la cancha sea para saltar lazo y jugar golosa.
SAMUEL (sin pedir la palabra): ¡Eso es una bobada!
MODERADORA: Samuel, recuerda que hay que pedir la palabra y que hablamos de las ideas. ¿Quieres decirlo de otra manera?
SAMUEL (levanta la mano): Perdón. Quiero decir que me preocupa que tres días sean muy poco para el fútbol.
MODERADORA: Gracias, Samuel. Andrés levantó la mano. Tiene la palabra Andrés.
ANDRÉS: Yo propongo algo para los dos: pintar una raya en la cancha. De un lado se juega fútbol todos los días, y del otro, lazo y golosa, lejos de los balones. Así nadie se queda sin cancha.
MODERADORA: Gracias, Andrés. Yuliana levantó la mano. Tiene la palabra Yuliana.
YULIANA: Me parece buena la idea de Andrés, si los niños de primero juegan del lado sin balones.
MODERADORA: Entonces el acuerdo es dividir la cancha con una raya y probarlo durante un mes. La profesora lo escribirá en el acuerdo del salón. Al terminar el mes volvemos a hablar para ver si funciona.
Responder sin ofender
En el debate, Samuel dijo primero «¡Eso es una bobada!». Esa frase no da ninguna razón: solo descalifica. Después lo dijo de otra manera y contó lo que le preocupaba. Así sí se puede conversar.
Estas frases ayudan a responder sin ofender:
- «Entiendo lo que dices, pero no estoy de acuerdo porque…»
- «Me preocupa que…»
- «¿Qué tal si…?»
- «Me parece buena la parte de tu idea que…»
Una buena intervención tiene tres partes: lo que propongo, por qué (la razón) y, si se puede, un ejemplo.
El acuerdo del salón
Al final del debate, el salón toma una decisión y la escribe: es el acuerdo del salón. Un buen acuerdo dice qué se va a hacer, quién lo hace y cuándo se revisa. En el debate, el acuerdo se iba a probar un mes y después se volvería a hablar. Si no funciona, se cambia: los acuerdos también se pueden mejorar.
Propuestas para una cultura de paz
La paz no es solo que no haya guerra. También es cómo nos tratamos todos los días. Algunas acciones que un curso puede proponer:
- En el salón: un buzón para escribir los problemas y hablarlos en la reunión de curso.
- En el colegio: turnos para usar la cancha o la biblioteca; saludar y ayudar a los nuevos.
- En el barrio o la vereda: una jornada para limpiar el parque con los vecinos, o un partido entre cursos donde lo importante sea jugar limpio.
Una propuesta sirve si es concreta (dice qué hacer), posible (el curso la puede cumplir) y justa (sirve a todos, no solo a unos).
Ejemplo resuelto
El plan de una intervención
Quieres proponer en un debate que la basura del recreo se recoja por turnos. ¿Cómo preparas lo que vas a decir?
Ver la solución paso a paso
Primero, lo que propongo: «Propongo que cada día un grupo de cinco recoja la basura del patio al final del recreo».
Segundo, la razón: «porque el patio queda sucio y siempre lo limpian las mismas personas».
Tercero, un ejemplo: «el viernes pasado solo dos compañeras recogieron todo».
Por último, pienso qué me pueden responder. Si alguien dice que no tiene tiempo, puedo contestar: «¿Qué tal si cada grupo solo lo hace un día a la semana?».
Respuesta: Propuesta, razón y ejemplo, y una respuesta pensada para quien no esté de acuerdo.
Ejemplo resuelto
Quién propone qué
En el debate, ¿qué propuso cada estudiante?
Ver la solución paso a paso
Busco los turnos que tienen la palabra «Propongo» o «propongo».
Samuel: «Propongo que la cancha sea para el fútbol todos los días».
Yuliana: «Propongo que el fútbol sea solo los lunes, miércoles y viernes».
Andrés: «Yo propongo algo para los dos: pintar una raya en la cancha».
La propuesta de Andrés fue la que se aceptó, porque tomaba en cuenta lo que les preocupaba a los otros dos.
Respuesta: Samuel, fútbol todos los días; Yuliana, fútbol tres días; Andrés, dividir la cancha con una raya.
Ejemplo resuelto
Años de la paz en la ley
¿Cuántos años pasaron desde la Constitución de 1991 hasta la ley de convivencia escolar, de 2013?
Ver la solución paso a paso
Al año más reciente le resto el más antiguo: $2013 - 1991$
Pasaron $22$ años entre la Constitución y la ley que creó los comités de convivencia.
Respuesta: Pasaron 22 años.
Práctica
Según el párrafo 1, ¿cómo se pide la palabra en este debate?
La moderadora lo dice en el párrafo 1: «pedimos la palabra levantando la mano».
Según el párrafo 2, ¿qué propone Samuel?
Samuel dice: «Propongo que la cancha sea para el fútbol todos los días». La raya la propuso Andrés.
Según el párrafo 9, ¿qué propone Andrés?
Andrés propone «pintar una raya en la cancha»: fútbol de un lado y lazo y golosa del otro.
Según el párrafo 5, Samuel pidió la palabra antes de decir «¡Eso es una bobada!».
Es falso. El párrafo 5 dice que Samuel habló «sin pedir la palabra».
Según el párrafo 12, el acuerdo se va a probar durante un mes.
Es verdadero. La moderadora dice que el acuerdo es dividir la cancha y «probarlo durante un mes».
¿Por qué la moderadora le pide a Samuel que lo diga de otra manera?
Samuel no pidió la palabra y no dio razones. Cuando lo dijo de otra manera, contó lo que le preocupaba.
¿Por qué la propuesta de Andrés fue la que se aceptó?
La idea de Andrés juntó lo que querían los dos: fútbol todos los días y un lugar seguro para los pequeños.
¿Qué intervención del debate es el mejor ejemplo de estar en desacuerdo sin ofender?
Estar en desacuerdo sin ofender es mostrar que escuchaste, decir por qué no estás de acuerdo y proponer algo.
En un debate, una compañera te dice: «Tu idea no sirve para nada». ¿Cuál es la mejor manera de responder?
Preguntar por la razón vuelve la discusión a las ideas. Responder con otra ofensa la convierte en una pelea, y callarse deja tu idea sin defender.
¿Cuál de estas propuestas para la paz en el colegio es concreta, posible y justa?
La segunda dice qué hacer, el colegio la puede cumplir y sirve a todos los cursos. La primera no dice qué hacer; la tercera no es justa con los demás.
¿Cuántos años pasaron desde la Constitución de 1991 hasta la ley de la Cátedra de la Paz, de 2014?
Se resta: 2014 − 1991 = 23. Pasaron 23 años.
La Marcha del Silencio fue en 1948 y la Constitución que dice que la paz es un derecho, en 1991. ¿Cuántos años pasaron?
1991 − 1948 = 43. Pasaron 43 años.
Reto
Completa las reglas y el acuerdo del debate.
Reto
Une cada regla del debate con un ejemplo de cumplirla.
Reto
Busca las palabras de un buen debate.
Cierre
En resumen
Un desacuerdo no es malo: lo que importa es resolverlo sin gritos, sin burlas y sin golpes.
Un debate tiene reglas: pedir la palabra, hablar poco tiempo, escuchar sin interrumpir y hablar de las ideas, no de las personas.
Una buena intervención dice lo que propongo, por qué y un ejemplo.
El acuerdo del salón dice qué se hace, quién lo hace y cuándo se revisa.
La Constitución de 1991 dice que la paz es un derecho y un deber, y se construye también en el salón.
Vocabulario
- Debate
Conversación ordenada en la que varias personas dan sus razones sobre un tema para decidir algo.
- Moderador
Persona que da la palabra en un debate y cuida que se cumplan las reglas.
- Turno
Momento en que le toca hablar a cada persona.
- Argumento
Razón que se da para defender una idea.
- Acuerdo
Decisión que toman juntas varias personas después de escucharse.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte por un desacuerdo reciente del salón o del recreo. Escriba el tema en el tablero sin nombrar a nadie.
- Explicación · 10 min — Explique qué es un debate y sus cuatro reglas. Péguelas en un cartel a la vista de todos.
- Lectura · 10 min — Lectura dramatizada del debate de quinto B: cinco alumnos leen los turnos. Pregunte quién propuso qué.
- Práctica · 20 min — Preguntas y retos (10 min). Después, debate de 10 minutos sobre el tema del inicio, con un alumno moderador. Evalúe con la rúbrica.
- Cierre · 5 min — Escriban juntos el acuerdo del salón: qué se hará, quién lo hará y cuándo se revisa.
Preguntas para el salón
- ¿Qué fue lo más difícil del debate: pedir la palabra, esperar o escuchar al otro?
- ¿Por qué crees que la propuesta de Andrés convenció a los dos?
- ¿Qué acción para la paz podría hacer este curso en el barrio o la vereda?
Errores típicos
- Creer que en un debate gana el que habla más duro o más tiempo. Muestre en la lectura que la propuesta aceptada fue la que tomaba en cuenta a los otros.
- Pensar que estar en desacuerdo es ser grosero. Lea la intervención de Yuliana: dice que no está de acuerdo y no ofende a nadie.
- Proponer acciones que no se pueden cumplir («que nadie pelee nunca»). Pida que la propuesta diga qué hacer, quién y cuándo: concreta, posible y justa.
Tarea sugerida
Escribir una propuesta para mejorar la convivencia en la casa o en el barrio con sus tres partes: lo que propongo, por qué y un ejemplo. Leerla en la próxima clase.