Relieve, clima y personas
Lo que vas a aprender
- Explicar cómo una montaña cambia la lluvia de un lado y del otro.
- Nombrar las zonas del planeta (cálida, templadas y frías) y decir por qué la radiación solar las separa.
- Describir cómo los vientos, las corrientes marinas y las mareas influyen en la vida de una comunidad.
- Dar un ejemplo de cómo las personas se adaptan al entorno y otro de cómo lo cambian.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
En un mismo viaje en bus puedes salir de un pueblo donde llueve casi todas las tardes, cruzar una montaña y llegar, en pocas horas, a un valle donde el suelo está seco y crecen cactus. ¿Cómo puede cambiar tanto el clima en tan poca distancia? ¿Por qué en la costa del Pacífico la playa a unas horas se ve ancha y a otras casi desaparece?
En esta lección vas a descubrir que el relieve, el sol, el viento, las nubes y el mar trabajan juntos, como piezas de una misma máquina. Y vas a ver que las personas no solo se acomodan a esa máquina: también la cambian. Entender esas relaciones sirve para decidir dónde sembrar, cómo construir una casa o por qué no conviene talar el bosque de una ladera.
Explicación
El sol no calienta igual en todas partes
La Tierra es casi una esfera. Por eso los rayos del sol no le llegan a todas partes de la misma manera. Cerca de la línea del ecuador llegan casi derechos, de frente: la misma cantidad de luz cae sobre un pedazo pequeño de suelo y lo calienta mucho. Cerca de los polos llegan inclinados, de lado: esa misma luz se reparte sobre un pedazo mucho más grande y calienta poco. A esa energía que manda el sol la llamamos radiación solar.
Una prueba sencilla: alumbra una hoja con una linterna desde arriba y verás un círculo pequeño y brillante. Inclina la linterna y el círculo se vuelve una mancha más grande y más pálida. La luz es la misma, pero repartida en más espacio.
Según cuánta radiación reciben, los geógrafos dividen el planeta en grandes franjas, las zonas bioclimáticas (de bio, vida, y clima):
- La zona cálida, entre el trópico de Cáncer y el trópico de Capricornio, con la línea del ecuador en el medio. Allí no hay estaciones con invierno: en las tierras bajas hace calor todo el año, y en las montañas altas hace frío y hasta hay nieve, como en los nevados de Colombia, pero eso lo explica la altura, no la zona. Colombia está aquí.
- Las dos zonas templadas, una al norte y otra al sur, entre cada trópico y su círculo polar. Tienen cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e invierno.
- Las dos zonas frías, alrededor de los polos. El sol calienta tan poco que el hielo dura casi todo el año.
Cada zona tiene sus propios seres vivos: selvas en la cálida, bosques que pierden las hojas en las templadas, musgos y animales con mucha grasa en las frías. Pero dentro de una misma zona el clima cambia mucho, y ahí entran el relieve, el viento y el mar.
El viento, las nubes y el relieve
El sol calienta el agua de los mares, los ríos y las plantas, y una parte se evapora: se vuelve vapor invisible que se mezcla con el aire. El viento mueve ese aire húmedo de un lugar a otro. Cuando el aire sube, se enfría; el vapor se junta en gotitas y se forman las nubes. Si las gotas crecen, cae la lluvia.
Aquí el relieve es decisivo. Una llanura deja pasar el viento sin obligarlo a subir. Una cordillera, en cambio, se le atraviesa. Lee el texto que sigue: cuenta qué le pasa al aire húmedo cuando se encuentra con una montaña.
Lectura · expositivo
La montaña que reparte la lluvia
Imagina una cordillera larga y alta que se levanta cerca del mar. Desde el océano llega el viento cargado de humedad, porque el sol calienta el agua y una parte se evapora. Ese aire húmedo no puede atravesar la montaña: tiene que subir por ella.
Mientras sube, el aire se enfría. El aire frío no puede guardar tanto vapor como el caliente, así que el vapor se convierte en gotitas diminutas y se forman nubes. Las nubes se quedan pegadas a la ladera que mira hacia el mar, y allí llueve casi todos los días. Esa es la ladera húmeda, o de barlovento: la que recibe el viento.
En la ladera húmeda crecen bosques espesos, llenos de musgos, helechos y quebradas. El suelo permanece mojado y los ríos nacen con fuerza. Los campesinos de esa ladera siembran sin necesidad de regar, pero deben cuidarse de los derrumbes cuando las lluvias son muy fuertes.
Cuando el aire por fin pasa la cumbre, ya dejó casi toda su agua del otro lado. Baja por la ladera contraria, se calienta y llega seco. Esa es la ladera seca, o de sotavento: la que queda protegida del viento. Allí llueve poco, el sol pega fuerte y abundan los cactus, los cardones y los arbustos de hojas pequeñas. A veces, al pie de esa ladera, se forma un valle seco aunque el mar esté cerca.
Las personas han aprendido a vivir en las dos laderas. En la seca, construyen canales y reservorios para llevar el agua desde los ríos que bajan de la cumbre, y siembran plantas que resisten la sequía. En la húmeda, hacen casas con techos inclinados para que el agua escurra y abren zanjas para que la lluvia no se lleve la tierra.
Pero las personas también cambian la montaña. Si talan el bosque de la ladera húmeda, el suelo queda desnudo, el agua corre sin freno y se lleva la tierra fértil. Los ríos se llenan de barro y, en tiempo seco, bajan con menos agua hacia el valle.
Así, una sola montaña reparte la lluvia de manera desigual. El relieve, el viento, el sol y las nubes trabajan juntos, y las decisiones de la gente pueden cuidar o dañar ese equilibrio.
Esquema, no es un mapa: una montaña cualquiera con su ladera húmeda (barlovento), donde el aire sube y llueve, y su ladera seca (sotavento), donde el aire baja sin agua.
Sigue el agua: se evapora del mar, sube, se condensa en nubes sobre la montaña, cae como lluvia y vuelve al mar por los ríos.
El mar también cambia el clima: corrientes y mareas
En los océanos hay corrientes marinas: masas enormes de agua que se mueven siempre en la misma dirección, como ríos dentro del mar. Unas llevan agua tibia desde la zona cálida hacia los polos; otras traen agua fría desde los polos hacia el ecuador. El aire que pasa sobre una corriente fría se enfría por debajo, y por eso le cuesta subir y formar nubes de lluvia. Frente a la costa de Perú y del norte de Chile corre una corriente fría, la de Humboldt, y en esa costa están algunos de los desiertos más secos del mundo, aunque tengan el mar al lado. Una corriente tibia hace lo contrario: entrega calor y humedad al aire de las costas por donde pasa.
Las mareas son otra cosa: el mar sube y baja porque la Luna, y en menor medida el Sol, atraen el agua de los océanos. En la costa del Pacífico colombiano hay dos mareas altas y dos bajas cada día, y la marea alta sube el mar varios metros sobre la baja; en el Caribe la diferencia es mucho menor. En el Pacífico la vida se organiza con la marea: los pescadores salen y vuelven cuando el agua lo permite, las lanchas entran a los esteros con la marea alta y muchas casas se construyen sobre pilotes de madera, los palafitos, para que el agua pase por debajo sin inundarlas.
Las personas se adaptan y cambian el entorno
Una interacción es una relación en la que cada parte cambia a la otra. Entre la naturaleza y las personas hay interacciones en los dos sentidos.
Las personas se adaptan. En las montañas empinadas, muchos pueblos construyeron terrazas: escalones de tierra sostenidos con muros de piedra, donde el agua de la lluvia se queda y no arrastra el suelo. Los incas las usaron en los Andes, y los taironas hicieron terrazas y caminos de piedra en la Sierra Nevada de Santa Marta. En los lugares secos, la gente lleva el agua por canales de riego y guarda la lluvia en reservorios. Las casas también se adaptan: en el clima caliente tienen techos altos y ventanas grandes para que corra el aire; en el frío, muros gruesos que guardan el calor; donde el agua sube, se levantan sobre pilotes.
Las personas cambian el entorno. Cuando se tala un bosque, el suelo queda sin raíces que lo sujeten y sin hojas que lo protejan de los aguaceros: la tierra se lava, los ríos se llenan de barro y aumentan los derrumbes. Cuando se construye un embalse, una represa detiene el río y forma un lago artificial: se produce energía y se guarda agua para los meses secos, pero el valle queda bajo el agua, las familias que vivían allí tienen que trasladarse y los peces del río encuentran un muro en su camino.
Para describir una interacción no basta con nombrar las cosas. Hay que unirlas en una cadena: qué pasa, qué cambia por eso y a quién afecta. Los ejemplos que siguen lo hacen paso a paso.
Ejemplo resuelto
Describir una interacción con la lectura
Describe, con la lectura, cómo la montaña termina afectando la vida de los campesinos de la ladera seca.
Ver la solución paso a paso
Empiezo por lo natural que inicia la cadena: el viento húmedo que llega del mar. El texto dice que ese aire «tiene que subir por ella».
Sigo con lo que eso causa en el clima: al subir el aire se enfría, «se forman nubes» y llueve en la ladera que mira al mar.
Paso al otro lado: el aire baja seco y en la ladera seca «Allí llueve poco». Ese es el efecto del relieve sobre el clima.
Termino con las personas: como llueve poco, en la seca «construyen canales y reservorios» para traer el agua de los ríos de la cumbre.
Uno todo en una frase con conectores de causa: porque, por eso, entonces.
Respuesta: La montaña obliga al viento húmedo a subir; por eso llueve en una ladera y la otra queda seca. Entonces los campesinos de la ladera seca tienen que construir canales y reservorios para tener agua.
Ejemplo resuelto
Una interacción en otro caso
En Bahía Garza, un caserío de pescadores del Pacífico inventado para esta lección, las casas están sobre pilotes y las lanchas salen a distintas horas cada día. Describe la interacción.
Ver la solución paso a paso
Lo natural que inicia: la marea. La Luna atrae el agua del océano y, en el Pacífico, el mar sube y baja dos veces al día.
Lo que cambia por eso: con la marea alta el agua entra a la playa y a los esteros; con la baja, el fondo queda casi seco y las lanchas no pueden navegar.
A quién afecta: los pescadores no pueden salir siempre a la misma hora; salen cuando la marea lo permite.
Cómo se adaptan: construyen las casas sobre pilotes para que el agua pase por debajo, y miran la tabla de mareas antes de salir.
Respuesta: La marea sube y baja por la atracción de la Luna; por eso cambia la hora en que las lanchas pueden salir, y la gente se adapta con casas sobre pilotes y saliendo a pescar según la marea.
Práctica
Según el párrafo 2, ¿cómo se llama la ladera que recibe el viento?
El párrafo 2 dice: «Esa es la ladera húmeda, o de barlovento: la que recibe el viento». La de sotavento es la que queda protegida.
Según el párrafo 5, ¿qué hacen las personas de la ladera seca para tener agua?
El párrafo 5 dice que en la seca «construyen canales y reservorios». Los techos inclinados y las zanjas son de la ladera húmeda.
Según el párrafo 4, en la ladera seca llueve casi todos los días.
Es falso. El párrafo 4 dice de la ladera seca: «Allí llueve poco, el sol pega fuerte». La que tiene lluvia casi diaria es la húmeda, en el párrafo 2.
Según el párrafo 3, los campesinos de la ladera húmeda deben cuidarse de los derrumbes.
Es verdadero. El párrafo 3 dice que «deben cuidarse de los derrumbes cuando las lluvias son muy fuertes».
Si talan el bosque de la ladera húmeda, ¿por qué eso puede perjudicar también a los campesinos de la ladera seca?
Los canales de la ladera seca toman el agua de los ríos que bajan de la cumbre, y la tala hace que esos ríos bajen con menos agua en tiempo seco.
Si la montaña de la lectura fuera mucho más baja, casi una loma, ¿qué pasaría probablemente con la ladera de sotavento?
El aire deja su agua al subir. Si sube poco, conserva más humedad y la reparte en las dos laderas.
Un vecino propone talar el bosque de la ladera húmeda para sembrar pasto. ¿Cuál argumento, sacado de la lectura, es el más sólido para responderle?
Un buen argumento se apoya en una evidencia: el texto dice que, sin bosque, el agua se lleva la tierra fértil.
Una familia de la ladera seca quiere sembrar. Según lo que dice la lectura de esa ladera, ¿qué decisión se adapta mejor a su clima?
En la ladera seca llueve poco: conviene sembrar plantas que resisten la sequía y traer el agua por canales.
¿Por qué la zona cálida, entre los dos trópicos, recibe más calor del sol que las zonas frías?
Cerca del ecuador los rayos llegan casi de frente y calientan un pedazo pequeño de suelo; cerca de los polos llegan inclinados y se reparten. La distancia al Sol casi no cambia entre un lugar y otro de la Tierra.
¿Qué causa principalmente las mareas?
Las mareas suben y bajan por la atracción de la Luna y del Sol. El viento hace olas, y las corrientes mueven el agua de un lugar a otro, pero no hacen subir y bajar el mar dos veces al día.
Reto
Completa las frases de la lectura.
Reto
Resuelve el crucigrama del relieve y el clima.
Cierre
En resumen
La radiación solar llega derecha cerca del ecuador e inclinada cerca de los polos: por eso hay una zona cálida, dos templadas y dos frías.
Una montaña obliga al aire húmedo a subir: llueve en la ladera de barlovento y la de sotavento queda seca.
Las corrientes marinas frías secan el aire de algunas costas, y las mareas organizan la vida de los pueblos del mar.
Las personas se adaptan con terrazas, riego y casas para cada clima, y cambian el entorno con la tala y los embalses.
Describir una interacción es unir en cadena qué pasa, qué cambia por eso y a quién afecta.
Vocabulario
- Relieve
Las formas que tiene la superficie de la Tierra: montañas, valles, llanuras, mesetas.
- Zona bioclimática
Gran franja del planeta con un clima y unos seres vivos parecidos, según cuánta radiación solar recibe.
- Barlovento
La ladera de una montaña que recibe el viento de frente.
- Sotavento
La ladera de una montaña que queda protegida del viento.
- Corriente marina
Masa de agua del mar que se mueve siempre en una misma dirección, como un río dentro del océano.
- Marea
La subida y la bajada del nivel del mar por la atracción de la Luna y del Sol; en el Pacífico colombiano, dos veces al día.
- Embalse
Lago artificial que se forma cuando una represa detiene el agua de un río.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte quién ha viajado de un lugar lluvioso a uno seco cruzando una montaña. Anote las ideas en el tablero.
- Explicación · 15 min — Haga la prueba de la linterna sobre una hoja (desde arriba y de lado). Dibuje las zonas en un globo o en un balón.
- Lectura · 10 min — Lectura en voz alta de «La montaña que reparte la lluvia», un párrafo por estudiante. Sigan el camino del aire en el esquema.
- Práctica · 15 min — Preguntas y retos. En las inferenciales, pida que digan los dos párrafos que se unen.
- Cierre · 5 min — Cada pareja escribe una cadena de interacción (qué pasa, qué cambia, a quién afecta) sobre un lugar que conozca.
Preguntas para el salón
- ¿Qué ladera de una montaña elegirías para sembrar sin regar, y por qué?
- ¿Qué adaptación al clima ves en las casas de tu barrio o tu vereda?
- ¿Qué cambio hecho por las personas has visto en el paisaje de tu municipio?
Errores típicos
- Creer que en la zona cálida hace más calor porque está más cerca del Sol. Repita la prueba de la linterna: lo que cambia es la inclinación de los rayos, no la distancia.
- Pensar que las dos laderas de una montaña tienen el mismo clima. Vuelva al esquema y siga el aire: sube con agua por un lado y baja seco por el otro.
- Confundir las mareas con las olas. Las olas las hace el viento y van y vienen en segundos; la marea sube y baja el nivel del mar a lo largo de horas, por la Luna.
- Nombrar elementos sueltos (montaña, lluvia, gente) sin relacionarlos. Pida la cadena con conectores: porque, por eso, entonces.
Tarea sugerida
Preguntar en casa cómo es el clima del lugar donde nacieron los abuelos y qué hacían para adaptarse a él (casas, cultivos, agua). Escribir una cadena de interacción de tres pasos.