Atenas y Colombia
Lo que vas a aprender
- Distinguir la democracia directa de Atenas de la democracia representativa y participativa de Colombia.
- Comparar quién podía votar en Atenas y quién vota hoy en Colombia, con el voto de las mujeres como ejemplo.
- Señalar una fortaleza y una debilidad de la democracia colombiana con datos que tengan fuente.
- Proponer y defender por escrito una manera de mejorar la participación.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Atenas inventó la palabra democracia y Colombia dice en su Constitución que es una república democrática. ¿Quiere decir que las dos funcionan igual? Si un ateniense de hace veinticinco siglos viajara hasta tu salón, ¿qué reconocería y qué lo dejaría con la boca abierta?
En esta lección vas a comparar la democracia de Atenas con la de Colombia: cómo se decide, quién vota y qué limita a quien gobierna. Después vas a hacer algo que hacen los ciudadanos: mirar con datos qué funciona bien, qué funciona mal y qué se podría mejorar. Al final escribirás tu propia propuesta.
Explicación
Directa y representativa
En la democracia directa de Atenas, los ciudadanos iban en persona a la asamblea, oían los discursos y votaban las leyes, casi siempre levantando la mano. Nadie votaba en su nombre. Era posible porque los ciudadanos eran unas decenas de miles, no millones, y a cada asamblea iban unos cuantos miles.
En la democracia representativa, los ciudadanos eligen a otras personas para que hagan las leyes y gobiernen en su nombre. En Colombia se elige al presidente, al Congreso (el Senado y la Cámara de Representantes), a los gobernadores, a los alcaldes, a las asambleas de los departamentos y a los concejos de los municipios. Es la única manera práctica cuando los ciudadanos son millones.
La Constitución de 1991 fue más allá. Su artículo 1 dice que Colombia es una república «democrática, participativa y pluralista», y el artículo 3, que el pueblo ejerce la soberanía «en forma directa o por medio de sus representantes». Por eso se dice que es una democracia participativa: además de elegir, el pueblo puede decidir directamente en algunos casos y vigilar a sus gobernantes. Cómo se hace eso, con qué mecanismos, lo verás en la próxima unidad.
¿Quién vota?
En Atenas, solo votaban los ciudadanos: hombres adultos. Desde una ley de Pericles del 451 a. C., además, había que ser hijo de padre y madre atenienses. Las mujeres, los esclavizados y los extranjeros quedaban por fuera, aunque vivieran en la ciudad toda la vida.
En Colombia, la ciudadanía se ejerce desde los 18 años, como dice el artículo 98 de la Constitución, y votan hombres y mujeres. No siempre fue así: el voto de las mujeres llegó con el Acto Legislativo 3 de 1954, y las mujeres votaron por primera vez en 1957. Antes de eso, también la democracia colombiana dejaba por fuera a la mitad de la población.
Lectura · dialogo
Una conversación imposible
Este diálogo es imaginado para esta lección: nunca ocurrió. Demófilo, un ateniense inventado del siglo V a. C., y Salomé, una estudiante colombiana inventada, conversan como si el tiempo no los separara.
Demófilo: En mi ciudad, los ciudadanos nos reunimos en la asamblea, en una colina llamada Pnix. Allí cualquiera de nosotros puede hablar, y votamos las leyes levantando la mano. ¿Ustedes cómo lo hacen?
Salomé: Nosotros somos muchos millones; no cabríamos en ninguna colina. Por eso elegimos representantes, los senadores y los representantes a la Cámara, que hacen las leyes en el Congreso. También elegimos al presidente, a los gobernadores y a los alcaldes.
Demófilo: ¿Y no les da miedo que esos representantes hagan lo que quieran? Nosotros sorteamos muchos cargos, y duran un año.
Salomé: Por eso la Constitución de 1991 dice que Colombia es una democracia participativa. En algunos casos el pueblo puede decidir directamente, por ejemplo con un referendo, y puede revocarle el mandato a un alcalde o a un gobernador que no cumpla lo que prometió.
Demófilo: ¿Y quiénes votan? Entre nosotros, solo los hombres adultos, hijos de padre y madre atenienses. Mi esposa no vota, ni las personas esclavizadas que trabajan en mi casa, ni mi vecino, que nació en Corinto aunque vive aquí desde niño.
Salomé: Aquí votan los ciudadanos desde los 18 años, hombres y mujeres. Pero no siempre fue así: las mujeres colombianas votaron por primera vez el 1 de diciembre de 1957. Mi bisabuela me contó que ese día fue a votar con su mejor vestido.
Demófilo: ¡Las mujeres votando! En Atenas nadie lo imagina. Pero dime: si todos pueden votar, ¿todos votan?
Salomé: Esa es una de nuestras debilidades. En la segunda vuelta de la elección presidencial de 2022 votaron 22 689 945 personas, el 58,17 % de quienes podían hacerlo. Los demás no fueron. A eso se le llama abstención.
Demófilo: En mis tiempos, a los que se quedaban charlando en el mercado los arreaban hacia la asamblea con una cuerda pintada de rojo, y el que se manchaba la ropa, según cuentan, pagaba una multa. ¿Qué piensan hacer ustedes?
Salomé: Nada de cuerdas. En mi salón hicimos una lista: explicar desde el colegio para qué sirve votar, llevar los puestos de votación más cerca de las veredas y animar a los jóvenes a participar. Todavía discutimos cuál funcionaría mejor.
Demófilo: Discutir entre todos antes de decidir: eso sí lo entiendo. Es lo que hacemos en la asamblea.
Ejemplo resuelto
Una semejanza y una diferencia, con su prueba
Con el diálogo, encuentra una semejanza y una diferencia entre la democracia de Atenas y la de Colombia, y di en qué parte del texto se apoya cada una.
Ver la solución paso a paso
Leo lo que dice cada personaje sobre quién decide. Demófilo: «votamos las leyes levantando la mano». Salomé: «elegimos representantes». Ahí hay una diferencia: en Atenas votan las leyes los ciudadanos; en Colombia, sus representantes.
Busco algo que se repita en los dos. Demófilo dice que en Atenas votan «solo los hombres adultos»; Salomé, que en Colombia votan «los ciudadanos desde los 18 años». En los dos casos vota un grupo definido por la ley, los ciudadanos, y no cualquier habitante: es una semejanza.
Reviso que cada idea tenga su cita. Una comparación sin prueba es solo una opinión; con la cita, cualquiera puede comprobarla en el texto.
Respuesta: Diferencia: en Atenas los ciudadanos votan las leyes en persona y en Colombia eligen representantes. Semejanza: en los dos casos votan solo los ciudadanos, un grupo que define la ley.
Lleva cada ficha a su lugar: solo Atenas, solo Colombia hoy o las dos, en el centro.
Fortalezas y debilidades, con datos
Para opinar sobre una democracia no basta con decir «me gusta» o «no sirve». Un ciudadano informado busca datos con fuente y separa lo que funciona de lo que falla.
Algunas fortalezas de la democracia colombiana frente a la ateniense: votan muchas más personas, hombres y mujeres; el voto es secreto, como manda la Constitución, y nadie puede obligarte a votar por alguien; y además de elegir, el pueblo puede decidir directamente en algunos casos.
Una debilidad es la abstención: mucha gente que puede votar no lo hace. La Registraduría Nacional del Estado Civil, que organiza las elecciones, informó que en la segunda vuelta presidencial de 2022 la participación fue del 58,17 %. Es decir, más de cuatro de cada diez personas habilitadas no votaron. Y eso que, según la misma Registraduría, fue la participación más alta en una elección presidencial desde 1998. Una debilidad de Atenas, en cambio, era quién quedaba por fuera: la mayoría de los habitantes no eran ciudadanos.
Una alternativa es una propuesta para mejorar lo que falla. Una buena propuesta dice qué problema ataca, cómo lo haría y por qué podría funcionar. «Que la gente vote más» no es una propuesta: es un deseo. «Llevar puestos de votación a las veredas, para que nadie tenga que caminar horas para votar» sí lo es, porque dice qué se hace y por qué ayudaría.
Ejemplo resuelto
El plan de tu texto de opinión
Vas a escribir un texto corto: una fortaleza, una debilidad y una propuesta para la democracia colombiana. Así se planea antes de escribir.
Ver la solución paso a paso
Primer párrafo, la fortaleza. Escojo una y la apoyo con un dato o una norma. Por ejemplo: en Colombia votan hombres y mujeres desde 1957; en Atenas las mujeres nunca votaron.
Segundo párrafo, la debilidad. Escojo una y la apoyo con un dato con fuente. Por ejemplo: la abstención; en la segunda vuelta de 2022 la participación fue del 58,17 %, según la Registraduría.
Tercer párrafo, la propuesta. Digo qué haría, cómo y por qué podría funcionar. Por ejemplo: que cada colegio haga elecciones de personero con las mismas reglas que las elecciones del país, para que los estudiantes lleguen a los 18 años sabiendo votar.
Cierre. Una oración que una las tres partes: la democracia colombiana tiene fortalezas que Atenas no tuvo, pero todavía puede mejorar.
Antes de entregar, reviso que cada dato tenga su fuente y que la propuesta diga qué, cómo y por qué.
Respuesta: Cuatro partes: fortaleza con dato, debilidad con dato y fuente, propuesta con qué, cómo y por qué, y una oración de cierre.
Práctica
Votación inventada para esta lección: los 30 estudiantes de un salón deciden en persona en qué usar un fondo, como en una pequeña democracia directa. Gana la huerta, con la mayoría de los votos.
Según Demófilo, ¿cómo votan las leyes los ciudadanos de Atenas?
En el párrafo 2, Demófilo dice que en la asamblea «votamos las leyes levantando la mano». Elegir representantes es lo que cuenta Salomé de Colombia, y el sorteo era para los cargos, no para las leyes.
Según Salomé, ¿en qué año votaron por primera vez las mujeres colombianas?
En el párrafo 7, Salomé dice que «las mujeres colombianas votaron por primera vez el 1 de diciembre de 1957». En 1954 se aprobó la norma que les reconoció el derecho, y 1991 es el año de la Constitución.
Según Salomé, en la segunda vuelta presidencial de 2022 votaron todas las personas que podían hacerlo.
Es falso. En el párrafo 9, Salomé dice que votó «el 58,17 % de quienes podían hacerlo. Los demás no fueron». Eso es la abstención.
Según Demófilo, su vecino nacido en Corinto no vota en Atenas, aunque vive allí desde niño.
Es verdadero. En el párrafo 6, Demófilo cuenta que no vota «mi vecino, que nació en Corinto aunque vive aquí desde niño». En Atenas los extranjeros no eran ciudadanos.
¿Por qué Salomé dice que en Colombia «no cabríamos en ninguna colina»?
La frase es una manera de decir que los ciudadanos son demasiados para una asamblea de todos. Por eso Colombia tiene una democracia representativa.
Al final, Demófilo dice: «eso sí lo entiendo». ¿Qué reconoce en lo que hace el salón de Salomé?
Demófilo reconoce la deliberación: discutir entre todos antes de decidir, que era lo que se hacía en la asamblea.
Un compañero dice: «Como solo votó el 58,17 %, la democracia colombiana no sirve para nada». Con lo que leíste, ¿cuál es la respuesta mejor argumentada?
Una buena crítica reconoce la debilidad con su dato, no olvida las fortalezas y busca cómo mejorar.
En la segunda vuelta presidencial de 2022 la participación fue del 58,17 %. ¿Qué porcentaje de las personas habilitadas no votó? Escribe el número con dos decimales.
La abstención es lo que falta para completar el total de las personas habilitadas: se resta 58,17 del total. No votó el 41,83 %.
La democracia empezó en Atenas con las reformas de Clístenes, en el 508 a. C., y Colombia se declaró democracia participativa en la Constitución de 1991. ¿Cuántos años pasaron entre los dos hechos?
Una fecha es a. C. y la otra d. C.: se suman los dos números y se quita 1, porque no hubo año 0. Pasaron 2498 años.
Las mujeres colombianas votaron por primera vez en 1957, y la Constitución de 1991 dijo que Colombia es una democracia participativa. ¿Cuántos años pasaron entre las dos fechas?
Las dos fechas son d. C.: se resta el año más antiguo del más reciente y pasaron 34 años. Las mujeres ya votaban cuando se escribió la Constitución de 1991.
¿Cuál de estas situaciones es un ejemplo de democracia representativa?
En la representativa se elige a alguien que decide en nombre de los demás, como el representante de los estudiantes ante el consejo directivo. Votar cada regla en el patio es democracia directa; el rector que decide solo no es democracia; y el sorteo era otra forma ateniense de repartir cargos.
Reto
Une cada idea con su ejemplo.
Reto
Crucigrama de Atenas y Colombia.
Cierre
En resumen
La democracia de Atenas era directa: los ciudadanos votaban las leyes en persona. La de Colombia es representativa y participativa: se eligen representantes y, en algunos casos, el pueblo decide directamente.
En Atenas votaban solo los hombres adultos hijos de atenienses; en Colombia votan los ciudadanos desde los 18 años, hombres y mujeres.
Las mujeres colombianas obtuvieron el voto con el Acto Legislativo 3 de 1954 y votaron por primera vez en 1957.
Una debilidad de la democracia colombiana es la abstención: en la segunda vuelta de 2022 votó el 58,17 % de las personas habilitadas.
Una buena propuesta para mejorar la democracia dice qué problema ataca, cómo lo haría y por qué podría funcionar.
Vocabulario
- Democracia directa
Los ciudadanos deciden las leyes en persona, sin intermediarios, como en la asamblea de Atenas.
- Democracia representativa
Los ciudadanos eligen a representantes que hacen las leyes y gobiernan en su nombre.
- Democracia participativa
Democracia en la que, además de elegir representantes, el pueblo puede decidir directamente en algunos casos y vigilar a sus gobernantes.
- Abstención
Que una persona que puede votar no vaya a hacerlo; también, el porcentaje de quienes no votaron.
- Ciudadanía
Condición de quien puede participar en las decisiones políticas de un Estado; en Colombia se ejerce desde los 18 años.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte qué reconocería un ateniense si visitara Colombia hoy y qué lo sorprendería. Anote las ideas en dos columnas.
- Explicación · 10 min — Explique democracia directa, representativa y participativa con el gobierno escolar como ejemplo. Muestre los artículos 1 y 3 de la Constitución.
- Lectura · 12 min — Lectura en parejas de «Una conversación imposible»: uno lee a Demófilo y otro a Salomé. Luego, el diagrama de las dos democracias.
- Práctica · 15 min — La votación del salón, las preguntas y los retos. En la crítica, pida que digan qué parte del diálogo apoya su respuesta.
- Escritura · 13 min — Cada estudiante escribe su texto con el plan de la lección: una fortaleza, una debilidad y una propuesta. Evalúe con la rúbrica.
Preguntas para el salón
- ¿Sería posible una democracia directa en Colombia? ¿En qué casos sí y en cuáles no?
- ¿Por qué creen que mucha gente no vota? ¿Qué razones son de la persona y cuáles dependen del Estado?
- ¿Qué grupo queda hoy por fuera de las decisiones, aunque no lo diga la ley?
Errores típicos
- Creer que la democracia ateniense era igual de amplia que la colombiana. Pida la lista de quiénes no votaban en Atenas y compárela con quiénes votan hoy en Colombia.
- Pensar que en Colombia el pueblo solo vota cada cuatro años y no puede hacer nada más. Lea el artículo 3 de la Constitución: el pueblo ejerce la soberanía «en forma directa o por medio de sus representantes».
- Confundir el año en que se reconoció el voto de las mujeres (1954) con el año en que votaron por primera vez (1957). Explique que la ley da el derecho, pero hay que esperar a una votación para ejercerlo.
- Dar como propuesta un deseo («que la gente vote más») sin decir cómo. Pida que cada propuesta responda qué, cómo y por qué podría funcionar.
Tarea sugerida
Preguntar a una persona mayor de la familia si vota y por qué, sin pedirle por quién vota. Escribir sus razones y compararlas con las propuestas del salón.