Iguales ante la ley
Lo que vas a aprender
- Explicar que ser iguales ante la ley es tener los mismos derechos, aunque cada uno viva, crea y se vista distinto.
- Distinguir una medida que quita una barrera (una rampa, un intérprete, un cupo) de un privilegio.
- Reconocer en un texto de opinión la tesis, las razones, el contraargumento y la conclusión.
- Escribir un argumento propio sobre la igualdad ante la ley.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Mira a tu alrededor en el salón. Unos son altos y otros bajos; unos rezan en una iglesia, otros en otra y otros no rezan; unos nacieron en el pueblo y otros llegaron de lejos; unos prefieren el fútbol y otros la música. Nadie es idéntico a nadie. Y sin embargo, ante la ley, todos tienen los mismos derechos.
En esta lección vas a entender qué quiere decir ser iguales ante la ley cuando todos somos distintos, por qué a veces la igualdad pide ayudar más a quien está en desventaja, y cómo se defiende una idea con un argumento: una tesis, unas razones y una respuesta a quien piensa distinto. Al final escribirás tu propio texto de opinión.
Explicación
Iguales no quiere decir idénticos
Cuando la Constitución de 1991 dice, en su artículo 13, que «Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley», no está diciendo que todos seamos iguales en todo. Está diciendo algo más importante: que la ley vale lo mismo para todos y que nadie tiene más derechos que otro por ser quien es.
Piensa en tres compañeros inventados. Andrés es evangélico y los domingos va al culto con su familia; Lucía es católica y canta en el coro de su parroquia; Iván no practica ninguna religión. Cada uno vive y se expresa de manera diferente. Ante la ley, los tres tienen el mismo derecho a estudiar, a ser escuchados, a profesar o no una religión y a que nadie se burle de ellos. La diferencia está en la vida de cada uno; la igualdad está en los derechos.
Hay que cuidarse de dos errores opuestos:
- Creer que, para ser iguales, todos tendríamos que vestirnos, pensar o creer lo mismo. No: la igualdad ante la ley protege justamente el derecho a ser distinto.
- Creer que, como somos distintos, unos merecen más derechos que otros. Tampoco: las diferencias no quitan ni ponen derechos.
Cuando tratar igual no basta
El mismo artículo 13 sigue: el Estado debe promover las condiciones para que la igualdad sea «real y efectiva» y adoptar medidas en favor de los grupos discriminados o marginados. ¿Por qué? Porque a veces dar a todos exactamente lo mismo deja a alguien por fuera. Si la única entrada de la biblioteca es una escalera, todos tienen «la misma entrada», pero quien usa silla de ruedas no puede entrar.
Una barrera es un obstáculo del entorno que impide a alguien participar como los demás. La igualdad real se logra quitando la barrera, no pidiéndole a la persona que se las arregle sola.
| Situación | La barrera | La medida que la quita | En qué norma se apoya |
|---|---|---|---|
| Un estudiante usa silla de ruedas | La escalera de la entrada | Una rampa | Ley 1618 de 2013, art. 14 (accesibilidad) |
| Una estudiante es sorda | La clase solo hablada | Un intérprete de lengua de señas | Ley 982 de 2005, art. 4 |
| Los pueblos indígenas son pocos frente al total de votantes | Difícilmente elegirían a un senador propio compitiendo con todos | Dos puestos del Senado elegidos por comunidades indígenas | Art. 171 de la Constitución |
Ninguna de esas medidas le quita un derecho a los demás. La rampa no impide que otros usen la escalera; el intérprete no le hace las tareas a nadie; los senadores indígenas se suman a los demás senadores, no los reemplazan.
Ejemplo resuelto
¿Medida para la igualdad o privilegio?
En un colegio inventado, a Mariana, que tiene baja visión, le entregan las guías en letra grande. Otro estudiante, Felipe, pide que también a él le den las guías en letra grande, aunque ve bien, porque «le gustan más». ¿En cuál de los dos casos hay una medida para la igualdad?
Ver la solución paso a paso
Primero busco si hay una barrera. Para Mariana, sí: la letra pequeña le impide leer la guía como los demás. Para Felipe, no: él puede leer la letra normal sin problema.
Después miro qué hace la medida. A Mariana, la letra grande le quita la barrera y la pone en igualdad con el resto. A Felipe no le quitaría ninguna barrera: sería solo un gusto.
Por último, me pregunto si la medida le quita algo a los demás. La guía de Mariana en letra grande no le quita nada a nadie: todos siguen recibiendo su guía.
Conclusión: lo de Mariana es una medida para la igualdad real, como pide el artículo 13. Lo que pide Felipe no es un derecho que le estén negando: si se lo dan, no pasa nada grave, pero si no se lo dan, tampoco lo discriminan.
Respuesta: En el caso de Mariana: la letra grande quita una barrera real. Lo de Felipe es una preferencia, no una medida para la igualdad.
Lectura · opinion
Una intérprete no es un privilegio
Por Salomé Ibargüen, estudiante de 7.º. Columna publicada en El Pregonero, el periódico escolar del Colegio Los Arrayanes del Viento. La autora, el colegio y el caso son inventados para esta lección.
Al empezar el año llegó a sexto un compañero sordo, Tomás. Se comunica en lengua de señas colombiana, que es su lengua: una lengua completa, con su propia gramática. Desde la segunda semana, una intérprete lo acompaña en las clases: pasa a señas lo que dicen los profesores y pasa a voz lo que él responde. En el descanso oí a varios decir que eso es injusto: que por qué a él le ponen una persona para él solo y a los demás no.
Yo pienso lo contrario. La intérprete no es un privilegio: es lo que hace falta para que Tomás tenga el mismo derecho que todos a aprender. Ser iguales ante la ley no quiere decir recibir exactamente lo mismo, sino poder ejercer los mismos derechos.
Imaginemos una clase dictada toda en una lengua que no entendemos. Estaríamos sentados sin enterarnos de nada, y no por falta de ganas: la barrera sería la lengua de la clase. A Tomás le pasa eso con una clase solo hablada. La intérprete no le da ventaja sobre los demás: le quita una barrera.
Además, no es un capricho del colegio. La Constitución, en su artículo 13, le pide al Estado que la igualdad sea real y efectiva. Y la Ley 982 de 2005 acepta la lengua de señas como idioma de comunicación de las personas sordas y dice que el Estado garantizará intérpretes para que las personas sordas puedan acceder a los servicios que les da la Constitución, y estudiar es uno de ellos.
Hay muchas medidas parecidas que ya nos parecen normales. La rampa de la entrada sirve a quien usa silla de ruedas y no le estorba a nadie. La Constitución también guarda dos puestos del Senado para senadores elegidos por comunidades indígenas, porque de otro modo casi nunca tendrían una voz propia allí.
Alguno dirá que, entonces, cualquiera puede pedir un trato especial. No es así. La ayuda se da cuando hay una barrera que pone a alguien en desventaja, y sirve para quitar esa barrera, nada más. La intérprete no le hace las tareas a Tomás ni le sube la nota: le permite entender la clase con los ojos.
Tratar igual a quienes están en situaciones distintas también puede ser injusto. Por eso propongo algo sencillo: en vez de quejarnos, aprendamos unas cuantas señas para saludar a Tomás en el descanso. Ser iguales no es ser idénticos.
Cómo está armado un texto de opinión
La columna de Salomé es un buen modelo de argumento. Un argumento no es gritar más fuerte ni repetir una idea: es dar razones para que otro pueda aceptarla. Tiene cinco partes, y en la columna se ven todas:
- El caso o el problema que da pie a la opinión: en el párrafo 2, la llegada de Tomás y la queja de que eso «es injusto».
- La tesis, la idea que se defiende: en el párrafo 3, «La intérprete no es un privilegio».
- Las razones, que apoyan la tesis. Una puede ser una comparación (una clase en una lengua que no entendemos, en el párrafo 4); otra, una norma (el artículo 13 y la Ley 982, en el párrafo 5); otra, ejemplos parecidos (la rampa y los senadores, en el párrafo 6).
- El contraargumento, la objeción de quien piensa distinto, con su respuesta: en el párrafo 7, «Alguno dirá que, entonces, cualquiera puede pedir un trato especial».
- La conclusión, que recoge la tesis y propone algo: en el párrafo 8, aprender señas para saludar a Tomás.
Fíjate en que Salomé no insulta a quienes se quejaron ni se burla de ellos: les responde con razones. Criticar una idea no es atacar a la persona que la dice. Fíjate también en que el contraargumento no la debilita: al contrario, muestra que pensó en la objeción y que tiene con qué responderla.
Ejemplo resuelto
El plan de un texto de opinión
Vas a escribir una columna para el periódico escolar sobre este caso inventado: en el restaurante del colegio no hay ningún plato sin carne de cerdo, y dos estudiantes no la comen por la religión de su familia. Arma el plan antes de escribir.
Ver la solución paso a paso
Caso: lo cuento en dos o tres oraciones, sin nombres reales: en el restaurante todos los almuerzos llevan cerdo y dos compañeros se quedan con el plato a medias.
Tesis: escribo mi idea en una sola oración. Por ejemplo: el restaurante debería ofrecer un plato sin cerdo, porque comer bien en el colegio es un derecho de todos, crean lo que crean.
Razones: busco al menos dos. Una norma: el artículo 19 de la Constitución garantiza a toda persona profesar libremente su religión, y el 13 prohíbe discriminar por religión. Una comparación: si un compañero es alérgico al maní, nadie discute que le den otro plato.
Contraargumento: pienso qué me diría alguien que no está de acuerdo («entonces cada uno va a pedir lo que le gusta») y preparo la respuesta: no se trata de gustos, sino de una creencia protegida por la Constitución, y basta con una opción sin cerdo para todos.
Conclusión: recojo la tesis y propongo algo concreto: llevar la propuesta al consejo de estudiantes.
Respuesta: El plan tiene cinco partes: caso, tesis en una oración, dos razones (una norma y una comparación), un contraargumento con su respuesta y una conclusión con una propuesta.
Medida o privilegio: cómo distinguirlos
Cuando alguien recibe un trato distinto, es normal preguntarse si es justo. Tres preguntas ayudan a decidir:
- ¿Hay una barrera? Algo del entorno que le impide a esa persona participar como los demás.
- ¿La medida sirve para quitar esa barrera, y nada más? La intérprete traduce, pero no hace las tareas.
- ¿Le quita un derecho a otro? Si no le quita nada a nadie, es mucho más fácil ver que es justa.
Si las respuestas son «sí», «sí» y «no», la medida busca la igualdad real. Si no hay barrera y alguien recibe una ventaja solo por ser amigo, familiar o por tener más dinero, eso es un privilegio, y va en contra de la igualdad ante la ley.
Práctica
Según el párrafo 2 de la columna, ¿de qué se quejaban algunos estudiantes en el descanso?
El párrafo 2 cuenta que varios decían que era injusto: «que por qué a él le ponen una persona para él solo y a los demás no».
¿Cuál es la tesis de la columna, la idea que Salomé defiende?
En el párrafo 3, Salomé dice: «La intérprete no es un privilegio: es lo que hace falta para que Tomás tenga el mismo derecho que todos a aprender». Esa es su tesis.
Según el párrafo 7, la intérprete le hace las tareas a Tomás para que no se atrase.
Es falso. El párrafo 7 dice: «La intérprete no le hace las tareas a Tomás ni le sube la nota». Solo traduce la clase.
Según el párrafo 6, la Constitución guarda dos puestos del Senado para senadores elegidos por comunidades indígenas.
Es verdadero. Lo dice el párrafo 6, y así lo establece el artículo 171 de la Constitución.
Al final del párrafo 7, Salomé dice que la intérprete le permite a Tomás «entender la clase con los ojos». ¿Qué quiere decir?
La intérprete pasa a señas lo que dicen los profesores; Tomás ve las señas y así entiende la clase, como los demás la entienden oyendo.
Según las razones de Salomé, ¿cuál de estos casos inventados se parece MÁS al de la intérprete?
El yeso es una barrera para subir escaleras y el ascensor la quita sin quitarle nada a nadie. Los otros dos casos no tienen barrera: uno es un privilegio y el otro, una excusa.
Si Salomé quisiera hacer MÁS fuerte su argumento, ¿cuál de estos datos le convendría agregar?
Un buen argumento se apoya en hechos que prueban la tesis. Mostrar que Tomás aprende gracias a la intérprete prueba que ella le da el mismo derecho que a los demás.
¿Cuál de estas frases explica mejor qué es ser iguales ante la ley?
La igualdad ante la ley no borra las diferencias: protege el derecho a ser distinto y da a todos los mismos derechos.
En un municipio inventado, la alcaldía pone semáforos con sonido en las esquinas del parque para que las personas ciegas puedan cruzar solas. Un vecino dice que eso discrimina a los que sí ven. ¿Quién tiene la razón?
Hay una barrera (no ver el color del semáforo) y la medida la quita sin quitarle nada a nadie: quien ve sigue mirando la luz. Es una medida para la igualdad real.
Reto
Completa la idea con las palabras de la columna.
Reto
Une cada barrera con la medida que la quita.
Cierre
En resumen
Ser iguales ante la ley es tener los mismos derechos, aunque cada uno viva, crea y se exprese de manera diferente.
La igualdad ante la ley protege el derecho a ser distinto: las diferencias no quitan ni ponen derechos.
A veces tratar a todos exactamente igual deja a alguien por fuera; la igualdad real pide quitar las barreras, como dice el artículo 13.
Una rampa, un intérprete o un cupo propio no son privilegios: quitan una barrera y no le quitan derechos a nadie.
Un argumento tiene caso, tesis, razones, contraargumento y conclusión, y critica las ideas, no a las personas.
Vocabulario
- Igualdad ante la ley
Principio según el cual la ley protege a todas las personas por igual y les da los mismos derechos, sin importar quiénes sean.
- Igualdad real
La que se logra cuando, además de tener los mismos derechos, todas las personas pueden ejercerlos de verdad, porque se quitaron las barreras que lo impedían.
- Barrera
Un obstáculo del entorno que impide a una persona participar como los demás: una escalera para quien usa silla de ruedas, una clase solo hablada para quien es sordo.
- Privilegio
Una ventaja que se le da a alguien sin que tenga una desventaja que compensar, y que lo pone por encima de los demás.
- Tesis
La idea principal que defiende quien escribe un texto de opinión.
- Contraargumento
Una objeción que alguien podría hacerle a la tesis, y que el autor responde para defender su idea.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte en qué se parecen y en qué se diferencian los estudiantes del curso. Anote las diferencias y pregunte si alguna de ellas debería dar más o menos derechos.
- Explicación · 12 min — Presente la idea de iguales no es idénticos y la tabla de barreras y medidas. Haga el ejemplo de Mariana y Felipe en el tablero.
- Lectura · 10 min — Lectura de la columna en voz alta. Después, con colores, marquen en el texto el caso, la tesis, las razones, el contraargumento y la conclusión.
- Práctica · 15 min — Preguntas y retos. En la pregunta crítica, pida que expliquen por qué los otros datos no sirven.
- Escritura · 13 min — Cada estudiante escribe el plan y el primer borrador de una columna sobre el caso del restaurante o sobre uno propio (sin nombres reales). Se evalúa con la rúbrica.
Preguntas para el salón
- ¿En qué se diferencia un privilegio de una medida para la igualdad? Den un ejemplo de cada uno.
- ¿Qué barreras hay en nuestro colegio para una persona en silla de ruedas, sorda o ciega?
- ¿Por qué crees que Salomé termina con una propuesta y no con un regaño?
Errores típicos
- Creer que igualdad es que todos reciban exactamente lo mismo, siempre. Vuelva al ejemplo de la escalera: la misma entrada para todos deja por fuera a quien usa silla de ruedas. La igualdad real pide quitar la barrera.
- Creer que ser iguales ante la ley obliga a todos a pensar, vestirse o creer lo mismo. Use el caso de Andrés, Lucía e Iván: la diferencia está en la vida de cada uno; la igualdad, en los derechos.
- Confundir cualquier trato distinto con un privilegio. Use las tres preguntas: ¿hay barrera?, ¿la medida solo la quita?, ¿le quita algo a otro?
- Pensar que argumentar es repetir la opinión o atacar a quien piensa distinto. Señale en la columna que Salomé da razones y responde la objeción sin burlarse de nadie.
Tarea sugerida
Recorrer el barrio o el colegio con un adulto y anotar una barrera para una persona con discapacidad (una escalera, un andén roto, un aviso solo escrito). Escribir qué medida la quitaría y por qué no sería un privilegio.