El respeto, parte de ser humanos
Lo que vas a aprender
- Explicar por qué el respeto se le debe a toda persona por el hecho de ser humana, y no hay que ganárselo.
- Reconocer lo que pide el respeto en situaciones cotidianas del colegio.
- Distinguir un conflicto de una situación de acoso escolar.
- Saber a quién acudir en el colegio si hay acoso.
Para qué
¿Para qué sirve esto?
Todos los días, en el colegio, decides cómo tratar a los demás: en la fila, en el recreo, en el grupo de trabajo, en el chat del curso. Muchas veces ni lo piensas. Pero en esas decisiones pequeñas se juega algo grande: que cada persona se sienta tratada como lo que es, un ser humano que vale lo mismo que tú.
En esta lección vas a leer cinco escenas de la vida de un colegio y a descubrir qué pide el respeto en cada una. Vas a entender por qué el respeto no hay que ganárselo, a distinguir un conflicto de un acoso y a saber a quién acudir si ves que a alguien lo están acosando.
Explicación
El respeto no se gana: se debe
Seguro has oído decir que «el respeto se gana». Esa frase mezcla dos cosas distintas. La admiración sí se gana: admiras a quien juega muy bien, a quien te ayudó, a quien sabe mucho. El respeto, en cambio, se le debe a toda persona por el solo hecho de ser persona: al compañero que juega mal, a la señora que barre el patio, al que piensa distinto, al que acaba de llegar.
Esa idea tiene un nombre: dignidad humana. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó en 1948, empieza así su primer artículo: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos». Fíjate en la palabra nacen: la dignidad no se consigue con buenas notas ni con dinero, ni se pierde por ser distinto. Viene con cada persona. Por eso decimos que el respeto es inherente a la condición humana: forma parte de ser humano, y no se puede separar de ello.
Respetar no es lo mismo que estar de acuerdo. Puedes no compartir la religión de un compañero, ni su equipo de fútbol, ni su música, y aun así tratarlo con respeto: no burlarte, escucharlo, no dejarlo por fuera. Tampoco es lo mismo que ser amigos: no tienes que ser amigo de todos, pero sí tienes que respetar a todos.
Cuatro preguntas para saber qué pide el respeto
Cada situación es distinta, y lo que pide el respeto cambia. Estas preguntas te ayudan a pensarlo:
- ¿Quién es la persona afectada? No el grupo, no el que hace la broma: la persona que la recibe.
- ¿Qué la hace sentir menos que los demás? Una burla, un apodo, quedar por fuera, no poder llegar, que la imiten.
- ¿Qué necesitaría para participar como los demás? A veces es que paren las burlas; a veces, que se cambie algo del entorno; a veces, simplemente, que alguien la escuche.
- ¿Qué puedo hacer yo? No reírme, no reenviar, acompañar, proponer otra cosa, contarle a un adulto.
Ejemplo resuelto
Lo que pide el respeto cuando alguien tartamudea
En un colegio inventado, a Gilberto le cuesta hablar de corrido: tartamudea, sobre todo cuando lee en voz alta. Cuando le toca leer, algunos compañeros terminan sus palabras antes que él y otros se ríen. ¿Qué pide el respeto?
Ver la solución paso a paso
¿Quién es el afectado? Gilberto. Los que se ríen quizá no lo hacen con mala intención, pero el que recibe la risa es él.
¿Qué lo hace sentir menos? Que se rían, y también que le terminen las palabras: aunque parezca una ayuda, le quita su turno de hablar y le muestra que no tienen paciencia con él.
¿Qué necesitaría para participar como los demás? Tiempo y silencio: que lo dejen terminar a su ritmo, como a cualquiera. Si él quiere, podría acordar con la profesora leer en otro momento, pero esa decisión es de él.
¿Qué puedo hacer yo? No reírme, esperar a que termine y, si alguien se burla, decir con calma que lo dejen leer.
Respuesta: El respeto pide dejar que Gilberto hable a su ritmo, sin risas ni interrupciones, y que sea él quien decida si necesita algún cambio.
Lectura · cronica
Cinco días, cinco escenas
La escribió el equipo de la emisora escolar de un colegio inventado para esta lección. Los nombres y las escenas también son inventados.
Lunes. A Fabián le pusieron un apodo por el tamaño de sus orejas. Cada vez que lo dicen, él se ríe con los demás. Pero esa tarde le contó a su hermana mayor que no quería volver al colegio.
Martes. El curso preparaba la salida pedagógica a un mirador al que se llega por un camino de escaleras. Mateo usa silla de ruedas desde un accidente. Alguien dijo que Mateo podía quedarse en la biblioteca ese día. Entonces Carolina propuso buscar otro lugar, y el curso votó por el jardín botánico, que tiene senderos planos.
Miércoles. Antes de almorzar, Nayeli cierra los ojos y da gracias en silencio, como se hace en su familia. Dos compañeros empezaron a imitarla con muecas. Una compañera de la mesa les dijo que cada uno tiene derecho a rezar como quiera, o a no rezar, y que nadie se estaba burlando de lo que ellos creían.
Jueves. José Ángel llegó hace pocos meses de La Guajira. Su primera lengua es el wayuunaiki, y en español todavía busca algunas palabras. En el descanso habló por teléfono con su mamá en su lengua, y unos niños se pusieron a remedar los sonidos. Él guardó el teléfono y se quedó callado el resto del día.
Viernes. Desde hace un mes, en un chat del curso circulan fotos de Valentina con dibujos encima que se burlan de ella. Cada semana aparece una nueva, y siempre las sube el mismo grupo. Muchos las ven y no dicen nada. Valentina casi no habla en clase y se sienta sola en el recreo.
Ninguna de estas escenas salió en el noticiero. Pero en cada una alguien tuvo que decidir cómo tratar a otro, y casi siempre hubo alguien que miró sin decidir nada.
Ejemplo resuelto
¿Conflicto o acoso?
En un colegio inventado pasan dos cosas. En la primera, Hernán y Julián discuten a gritos un día porque los dos querían el balón; al otro día se piden disculpas. En la segunda, durante varias semanas, un grupo de grandes le esconde la maleta a Iván, que es de un curso menor, y se ríe cuando él la busca. ¿Cuál es acoso?
Ver la solución paso a paso
Primero pregunto si se repite. La pelea por el balón pasó una vez. Lo de Iván lleva varias semanas.
Después pregunto si es a propósito. Hernán y Julián discutieron porque querían lo mismo, sin un plan de hacerse daño. A Iván le esconden la maleta para reírse de él: es a propósito.
Por último, pregunto si hay desigualdad de poder. Hernán y Julián son del mismo curso y se pueden defender igual. Iván está solo frente a un grupo de estudiantes mayores.
Conclusión: lo de Hernán y Julián es un conflicto, y se resolvió hablando. Lo de Iván es acoso escolar: se repite, es a propósito y hay desigualdad de poder. Un acoso no se arregla con que la víctima «aprenda a defenderse»: hay que contarlo a un adulto.
Respuesta: Lo de Iván es acoso escolar: se repite, se hace a propósito y él está en desventaja frente a un grupo mayor. Lo del balón es un conflicto.
Cuando la falta de respeto se vuelve acoso
Un conflicto es normal en cualquier grupo: dos personas quieren cosas distintas y chocan. Se resuelve hablando, escuchando y llegando a un acuerdo. El acoso escolar, en cambio, es otra cosa. La Ley 1620 de 2013, que creó el Sistema Nacional de Convivencia Escolar, lo describe como una conducta de agresión, burla, humillación o aislamiento que se hace a propósito, que se repite o dura en el tiempo, y en la que quien agrede tiene más poder que quien la sufre. Cuando pasa por el celular o por las redes, se llama ciberacoso.
El acoso no es «cosa de niños» ni se arregla solo. Quien lo sufre suele callar por miedo o por vergüenza. Por eso importa tanto lo que hacen los que miran: reírse, reenviar o callar le da fuerza al acoso; no unirse, acompañar a la víctima y contarle a un adulto se la quita.
A quién acudir
Si ves un caso de acoso, o lo vives, cuéntaselo a un adulto de confianza del colegio: tu director o directora de curso, el orientador o la orientadora, o el coordinador. Ellos pueden llevar el caso al comité escolar de convivencia. La misma Ley 1620 ordena que cada colegio tenga uno. Lo preside el rector, y en él están también el personero estudiantil, el docente con función de orientación, el coordinador (donde existe ese cargo), el presidente del consejo de padres, el presidente del consejo de estudiantes y un docente que lidere la convivencia. Entre sus funciones está atender y resolver los conflictos y las situaciones de acoso entre estudiantes.
Contar no es «ser sapo». Es defender la dignidad de un compañero, que es justo lo que la Declaración de 1948 pide a todos: comportarnos «fraternalmente los unos con los otros».
Práctica
Según la escena del lunes, ¿qué le contó Fabián a su hermana mayor?
La escena del lunes dice que «esa tarde le contó a su hermana mayor que no quería volver al colegio».
Según la escena del martes, ¿qué decidió el curso sobre la salida pedagógica?
Después de la propuesta de Carolina, «el curso votó por el jardín botánico, que tiene senderos planos». Quedarse en la biblioteca fue lo que alguien dijo antes, y no se aprobó.
Según la escena del jueves, la primera lengua de José Ángel es el wayuunaiki.
Es verdadero. La escena del jueves dice: «Su primera lengua es el wayuunaiki».
Según la escena del viernes, las fotos de Valentina las sube cada vez una persona distinta del curso.
Es falso. La escena dice que «siempre las sube el mismo grupo».
En la escena del lunes, Fabián se ríe cuando le dicen el apodo. ¿Qué se puede concluir de eso?
Fabián se ríe en el salón, pero en la casa dice que no quiere volver: muchas veces quien recibe una burla se ríe para no mostrar que le duele.
En la escena del martes, ¿por qué la propuesta de Carolina muestra respeto por Mateo?
Dejar a Mateo en la biblioteca lo excluía. Cambiar el lugar quita la barrera de las escaleras y le permite ir como todos.
La escena del viernes muestra un caso de acoso escolar. ¿Qué detalle del texto lo deja ver?
Lo que convierte la burla en acoso es que se repite, es a propósito y la hace un grupo contra una sola persona. Ojo: el apodo del lunes también se repite («Cada vez que lo dicen») y lo dicen muchos contra Fabián, que ya no quiere volver al colegio; también puede ser acoso.
En la escena del jueves, José Ángel se queda callado después de que remedan su lengua. ¿Cuál de estas reacciones de un compañero muestra respeto por él?
Respetar es parar la burla y valorar la lengua de José Ángel, no pedirle que la esconda.
Si en tu colegio ves un caso como el de Valentina, ¿qué es lo más adecuado?
El acoso no se arregla solo ni con otra burla. Un adulto del colegio puede llevar el caso al comité escolar de convivencia, que la Ley 1620 de 2013 ordena tener en cada colegio.
¿Por qué se dice que el respeto es inherente a la condición humana?
La dignidad viene con cada persona: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos». Por eso el respeto se le debe a todos, también a quien piensa distinto.
Reto
Une cada escena con lo que pide el respeto.
Reto
Completa el crucigrama con las palabras de la lección.
Cierre
En resumen
El respeto no se gana: se le debe a toda persona por el hecho de ser humana, porque todos nacemos iguales en dignidad.
Respetar no es estar de acuerdo ni ser amigos: es tratar al otro como alguien que vale lo mismo que uno.
En cada situación, el respeto pide algo distinto: parar una burla, quitar una barrera, dejar que el otro rece o hable a su manera.
El acoso escolar es una burla o agresión que se repite, a propósito, contra alguien con menos poder; no es un simple conflicto.
Si hay acoso, se le cuenta a un adulto del colegio, que puede llevar el caso al comité escolar de convivencia.
Vocabulario
- Respeto
Tratar a otra persona como alguien que vale lo mismo que uno, aunque sea distinta o no estemos de acuerdo con ella.
- Dignidad humana
El valor que tiene cada persona por el solo hecho de ser humana; no se gana, no se compra y nadie lo puede quitar.
- Inherente
Que forma parte de algo desde siempre y no se puede separar de ello: el respeto es inherente a ser persona.
- Conflicto
Un desacuerdo o un choque entre personas que tienen intereses o ideas distintas; se puede resolver hablando.
- Acoso escolar
Una agresión o burla que se hace a propósito y se repite contra un compañero, cuando quien la hace tiene más poder que quien la sufre.
- Comité escolar de convivencia
Grupo del colegio, presidido por el rector, que atiende los conflictos y las situaciones de acoso y promueve la buena convivencia.
Guía para el docente
Tiempos
- Inicio · 5 min — Pregunte si están de acuerdo con la frase «el respeto se gana». Anote las razones a favor y en contra, sin corregir todavía.
- Explicación · 12 min — Distinga admiración de respeto y lea el artículo 1 de la Declaración. Presente las cuatro preguntas con el ejemplo de Gilberto.
- Lectura · 10 min — Lectura de las cinco escenas en voz alta, una por estudiante. Después del ejemplo de conflicto o acoso, vuelvan a la escena del viernes.
- Práctica · 20 min — Preguntas y retos. En las inferenciales, pida que lean en voz alta la frase de la escena que apoya su respuesta.
- Cierre · 8 min — Vuelva a la frase del inicio. Explique a quién acudir en el colegio en caso de acoso y nombre a las personas concretas (director de curso, orientador, coordinador).
Preguntas para el salón
- ¿Qué diferencia hay entre admirar a alguien y respetarlo?
- En la última línea de la crónica se habla de quien «miró sin decidir nada». ¿Qué podría haber hecho cada uno de los que miraban?
- ¿Por qué crees que a muchas personas les da miedo contar un caso de acoso? ¿Qué podemos hacer para que no les dé miedo?
Errores típicos
- Creer que un apodo que se repite es solo una broma y no puede ser acoso. Vuelva a la escena del lunes: el apodo se repite («Cada vez que lo dicen»), lo dicen muchos contra uno y Fabián ya no quiere volver al colegio. La Ley 1620 de 2013, art. 2, cuenta la ridiculización intencional y repetida, con una relación de poder desigual, como acoso escolar. Discutan si el lunes también es acoso.
- Creer que el respeto se gana y que se le puede negar a quien «no lo merece». Distinga admiración (se gana) de respeto (se debe) y vuelva al artículo 1 de la Declaración: la dignidad viene con cada persona.
- Pensar que si la víctima se ríe de la broma, la broma no le hace daño. Use la escena del lunes: Fabián se ríe en el salón y en la casa dice que no quiere volver.
- Llamar acoso a cualquier pelea, o llamar «juego» a un acoso. Use las tres preguntas del ejemplo: ¿se repite?, ¿es a propósito?, ¿hay desigualdad de poder?
- Creer que contar un caso de acoso es «ser sapo». Explique que contar protege la dignidad de un compañero y que el colegio tiene un comité para eso. Si un estudiante cuenta un caso real, atiéndalo en privado y siga la ruta de atención del colegio.
Tarea sugerida
Observar durante una semana una situación del colegio, del barrio o de la casa en la que alguien haya sido tratado con respeto o sin él (sin nombres). Escribir qué pasó y responder las cuatro preguntas de la lección.